La Confederacion de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), presidida por Ignacio Kovarsky, expreso un energico rechazo a la reciente aprobacion legislativa que combina un notable endeudamiento provincial con la ampliacion del directorio del Banco Provincia (BAPRO) y la creacion de nuevos cargos politicos. El comunicado, titulado “Cargos para la politica, deuda para los bonaerenses”, critica tanto el contenido de las medidas como la forma en que fueron sancionadas, denunciando que se trataron de iniciativas aprobadas “a la madrugada y a espaldas de la sociedad”.
El planteo central de CARBAP es que el endeudamiento aprobado, cercano a los 3.700 millones de dolares, carece de un plan claro, transparente y orientado al desarrollo provincial. Segun la entidad, la decision no se sustento en prioridades de inversion que garanticen mejoras sostenibles en infraestructura y servicios, sino que respondio a negociaciones orientadas a distribuir cargos y beneficios politicos. Este enfoque, en opinion de la Confederacion, convierte la deuda en una carga para la poblacion sin ofrecer contrapartidas que beneficien el desarrollo economico y social de la provincia.
Un punto senalado con enfasis es la responsabilidad compartida entre el oficialismo y sectores significativos de la oposicion. CARBAP considera que muchos legisladores optaron por avalar la maniobra, por lo que no se trata unicamente de una critica dirigida al gobierno provincial, sino de un reproche general a la practica de cerrar acuerdos que priorizan arreglos partidarios por sobre el debate publico y la transparencia. La Confederacion subraya que la forma en que se gestiono la aprobacion -en horarios nocturnos y con escasa comunicacion a la ciudadania- evidencia una falta de voluntad para someter estas decisiones al escrutinio social.
La organizacion rural remarca ademas que endeudarse puede ser aceptable desde el punto de vista fiscal cuando los recursos se destinan a obras estrategicas, a proyectos de infraestructura y a iniciativas de largo plazo que sean facilmente auditables. En esos casos, la deuda puede traducirse en activos que mejoren la productividad, la conectividad y la calidad de vida de la poblacion. Sin embargo, CARBAP advierte que la contratacion de pasivos publicos para financiar gastos corrientes o para sostener y ampliar estructuras politicas es una practica contraproducente. En su vision, tales usos de la deuda no generan valor duradero para la provincia ni mejoran las condiciones materiales de sus habitantes.
La critica se ancla tambien en el diagnostico de la situacion real de la provincia de Buenos Aires. CARBAP detalla problemas estructurales que, segun la entidad, permanecen sin resolver: rutas en mal estado, ausencia de obras hidricas suficientes, escuelas y hospitales en emergencia y servicios publicos sobrecargados o colapsados en varios distritos. Frente a ese panorama, resulta inaceptable, sostiene la Confederacion, que los acuerdos legislativos hayan priorizado “acomodar nombres” -es decir, la distribucion de cargos y prebendas- antes que instrumentar soluciones concretas para los problemas que afectan diariamente a los bonaerenses.
Asimismo, el comunicado llama a reflexionar sobre las consecuencias que tendra esta combinacion de endeudamiento y expansion del aparato politico. La preocupacion se centra en que, al incrementarse la estructura estatal con mas cargos, se eleve tambien el gasto corriente a futuro, condicionando las posibilidades de inversion en obras y servicios. CARBAP propone que la sostenibilidad del endeudamiento solo esta justificada si existe una planificacion estricta que asegure la trazabilidad de los recursos y su aplicacion en proyectos que perduren y aporten al desarrollo equilibrado de la provincia.
En cuanto a la legitimidad del proceso, la Confederacion reclama mayores niveles de transparencia y participacion ciudadana en la toma de decisiones que implican comprometer futuros ingresos provinciales. Senala que la practica de aprobar iniciativas en horarios nocturnos y sin un debate amplio y publico erosiona la confianza en las instituciones y en la propia funcion representativa de quienes integran las legislaturas. Para CARBAP, la democracia y el buen gobierno exigen que actos de esta magnitud sean tratados con la mayor visibilidad posible y con mecanismos de control y auditoria claramente establecidos.
En su cierre, la Confederacion espera que las nuevas conformaciones legislativas futuras abandonen practicas que considera anticuadas y poco transparentes. Pide un cambio de conducta que priorice la discusion publica y la rendicion de cuentas, en lugar de negociaciones cerradas que terminen en decisiones poco orientadas al interes general. La aspiracion declarada es que el debate politico vuelva a centrarse en proyectos de largo plazo, en mejoras concretas para la infraestructura y los servicios, y en una administracion de los recursos que tenga la auditoria y la evaluacion como pilares fundamentales.
En sintesis, CARBAP denuncia la combinacion de deuda publica significativa con la creacion de cargos politicos como una maniobra que perjudica a los bonaerenses al tiempo que fortalece estructuras partidarias. Reclama transparencia, responsabilidad en el uso de fondos y prioridad en la resolucion de problemas estructurales que afectan a la provincia, y advierte que endeudarse sin objetivos claros y sin proyectos auditables compromete el futuro de la administracion publica y la calidad de vida de la poblacion. Concluye reclamando que la politica deje de operar en lo cerrado y nocturno para recuperar practicas que permitan a la sociedad conocer, discutir y evaluar las decisiones que la afectan.





