Es el momento en que las labores de un ciclo repercuten para el siguiente, y por ende se planifican esquemas de control anticipado y, en muchos casos, se realizan mezclas complejas de herbicidas para ampliar el espectro de control de malezas y ganar residualidad en los principios activos que las combaten.
Con el avance de la cosecha gruesa en distintas regiones del país, marzo marca también el inicio de una etapa estratégica, ya pensando en la próxima campaña: los barbechos.
Se trata de situaciones que no solo afectan la calidad de aplicación, sino también la eficacia del control.
El problema es que, a menudo, no todas las combinaciones funcionan como se espera. También es una etapa en la que es frecuente que, al mezclar diferentes activos —residuales, hormonales y graminicidas—, aparezcan problemas de incompatibilidad: cortes de caldo, precipitados o pérdida de homogeneidad en el tanque.
“Alquimia actúa mejorando la compatibilidad físico-química entre formulaciones, reduciendo riesgos de precipitación y permitiendo que la mezcla mantenga su estabilidad durante toda la aplicación. En un contexto donde los barbechos suelen incluir múltiples activos, contar con una herramienta preventiva se vuelve clave para evitar pérdidas de tiempo y de producto”, resaltaron desde la firma.
BARBECHOS: COMPATIBILIZAR ANTES DE APLICAR
Para prevenir o corregir estos inconvenientes, la compañía Sigma cuenta con Alquimia, su compatibilizador de mezclas diseñado para prevenir y recuperar caldos complejos en aplicaciones de barbecho.
Al respecto, sugirieron el uso de Glifosato Gold Sigma, formulado como sal isopropilamina.
En este punto, hicieron foco en un herbicida que continúa siendo una base habitual de la gran mayoría de las mezclas: el glifosato.
Por eso, Glifosato Gold Sigma se posiciona como una alternativa recomendada para barbechos, destacándose por su compatibilidad en mezclas con 2,4-D Sal Colina y 2,4D Sal Amina, donde la estabilidad del caldo es determinante para lograr buenos resultados a campo.
“El tipo de sal utilizada en la formulación no es un detalle menor: impacta directamente en la solubilidad, estabilidad y compatibilidad en mezcla. En el caso de la sal isopropilamina, se logra una mejor solubilidad en agua y menor riesgo de precipitación en combinaciones complejas, lo que favorece aplicaciones más seguras y eficientes”, mencionaron.
En ese camino, la calidad de la mezcla es tan importante como la elección del activo.
MANEJO PLANIFICADO, APLICACIONES SEGURAS
En definitiva, “marzo no solo es sinónimo de cosecha: también es el punto de partida para construir el lote de la próxima campaña”, insistieron desde Sigma.
“Desde Sigma acompañamos al productor con soluciones que aportan estabilidad, compatibilidad y respaldo técnico, entendiendo que un barbecho bien ejecutado es la base de un manejo eficiente durante toda la campaña”, cerraron.


