De verdulero a empresario: la trayectoria de Pablo Rios
Pablo Rios no proviene de una familia agropecuaria ni de recursos economicos amplios; recuerda su inicio a los 14 anos como verdulero en la provincia de Cordoba. Esa experiencia temprana marco su vinculo con la horticultura: “jugo de cebolla en la sangre”, dice, y lo transmite tambien a sus tres hijas. Con el tiempo paso de vender en galpones ajenos a crear una distribuidora propia, luego a convertirse en trader en la zona nucleo de la cebolla y, finalmente, en productor exportador. Su historia combina timing oportuno -la devaluacion post-2002 abrio la exportacion- con esfuerzo y decisiones estrategicas que permitieron escalar operaciones.
Rios recuerda que el primer gran paso fue integrarse a la cadena de valor: dejo de comprar y vender para controlar empaque y logistica. Durante una decada logro consolidar mercados, sobre todo en Brasil, hasta que en 2010 decidio producir directamente. Entre 2012 y los anos siguientes introdujo maquinaria importada para aumentar la escala productiva y pasar del comercio a la produccion propia.
Estrategia productiva y objetivos en la Patagonia
Hoy Rios lidera un proyecto en la margen sur del Rio Negro pensado como un polo productivo, exportador y tecnologico. La inversion prevista para los proximos dos anos entre Viedma y General Conesa ronda los US$50 millones y busca desarrollar una estructura que permita previsibilidad a largo plazo, reduccion de costos, generacion de escala y aseguramiento de exportaciones.
La estrategia combina cultivos tradicionales de su cadena, como cebolla, ajo y papa, con alfalfa destinada a mercados de exportacion -Arabia, Japon y China- y actividad ganadera y cerealera. El plan incluye una primera fase sobre 3.000 hectareas con riego y energia propios y una segunda fase con otras 4.000 hectareas y una planta de empaque proyectada para 2027/28 en General Conesa.
Riego subterraneo y eficiencia hidrica
Uno de los cambios tecnicos centrales es el sistema de riego. Rios plantea utilizar riego subterraneo por goteo: mangueras enterradas a 40 centimetros que permaneceran en el suelo por hasta 15 anos. Segun su experiencia, el sistema mixto -riego aereo y subterraneo- permite reducir drasticamente el consumo de agua y aumentar la productividad. En su explicacion, el sistema convencional usa 3.000 mm de agua para producir 30.000 kg de cebolla; con tres veces menos agua, asegura, producen tres veces mas kilogramos.
El riego subterraneo por goteo tiene ventajas tecnicas bien documentadas: menor evaporacion, aplicacion mas uniforme del agua, reduccion del riesgo de salinizacion superficial y ahorro energetico al disminuir bombeos frecuentes. Ademas, al mantener la humedad en la zona radicular se mejora la eficiencia del uso de nutrientes y se reduce la exposicion de la planta a estres hidrico. Para la region, esto significa convertir areas con limitaciones de cota y disponibilidad hidrica en superficies productivas mas estables.
Matriz energetica propia y economia del agua
El proyecto integra tambien una matriz energetica propia. Rios se asocio con Mario de Rege para desarrollar un centro generador con motores importados de Suecia. La idea es comprar gas “en boca de pozo” y generar electricidad localmente, aprovechando que en la zona existe un gasoducto troncal y aprovechar ventanas de menor demanda domiciliaria (de octubre a marzo). Segun Rios, el costo energetico por milimetro de agua paso de un promedio de 0,80 USD a 0,25 USD con esta configuracion, una baja significativa que reduce el costo mas importante de los cultivos: el agua.
La generacion propia tambien responde a la falta de infraestructura de transporte energetico en la Patagonia -lineas de transmision, rutas, gasoductos- que puede frenar el desarrollo regional. Producir energia localmente permite mayor autonomia operativa, menores costos y planificacion mas segura para operaciones intensivas en riego.
Escala, logistica y valor agregado para exportacion
El plan productivo incluye no solo cultivos sino tambien logistica de empaque y optimizacion de carga. La meta es comprimir los “megafardos” para cargar 26.000 kg por contenedor en vez de 17.000 kg, aprovechando la relativa cercania al puerto (unos 90 km). Ese aumento en la densidad de carga reduce el costo por unidad exportada y mejora la competitividad.
Rios tambien apunta a diversificar productos menos volatiles que la horticultura, que es altamente sensible a cambios de precio y clima. La produccion de alfalfa para exportacion aparece como un eslabon estrategico: en Argentina ya existen plantas exportadoras con inversion extranjera y la demanda mundial de pasto para ensilaje y forraje esta al alza en mercados con ganaderia intensiva.
Desafios ambientales, aprendizaje y fracasos
La expansion no estuvo exenta de tropiezos. Operar en el valle del Rio Colorado evidencio la vulnerabilidad de cuencas dependientes de nieve y deshielos frente al cambio climatico. Rios reconoce que el Colorado esta “en jaque” por menor nevada y mayor temperatura, lo que motivo migrar operaciones 100 kilometros hacia el sur, al mas caudaloso Rio Negro.
Tambien enfrento fracasos comerciales: el intento de desarrollar un polo exportador con frigorifico no prospero y derivo en venta de campos. Rios interpreta la experiencia como una leccion sobre socios y negociaciones: “el pez grande siempre come al pez chico”, dijo respecto a algunas dinamicas de mercado.
Aun asi, tomo esas lecciones para invertir en infraestructura de mayor resiliencia y demostrar capacidad tecnica: compra de tierra, instalacion de riego de alta eficiencia y generacion electrica propia.
Vision para la Argentina y condiciones necesarias
Rios mantiene una vision optimista sobre el potencial argentino si se ordenan aspectos logisticos y regulatorios. Considera clave que el Estado facilite el transporte, la logistica portuaria y reglas claras que permitan inversion y previsibilidad. Para el, si esos factores mejoran, la Argentina tiene horizonte para crecer por su ventaja en costos productivos, horas de luz en verano, acceso a puertos y recursos de suelo.
El proyecto que lidera es una apuesta a largo plazo: inversiones iniciales de millones en infraestructura, el uso intensivo de tecnologia agronomica y energetica, y el objetivo de posicionar productos argentinos en mercados exigentes. Si se concretan las etapas planificadas, el polo en Rio Negro sera un ejemplo de integracion productiva que busca combinar eficiencia hidrica, ahorro energetico y capacidad exportadora en la Patagonia.




