“Estamos atrapados en ruinas circulares”. La cita a Borges no fue casual. Así abrió su discurso el presidente de Aapresid, Marcelo Torres, en la inauguración del XXXIII Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa. Desde el escenario de La Rural de Palermo, Torres planteó un escenario de urgencias para el agro: baja rentabilidad, deterioro de suelos, falta de previsibilidad y un vínculo fallido con el Estado.
Ante un auditorio repleto de productores, funcionarios y referentes del sector privado, el titular de Aapresid insistió en que la articulación público-privada debe rediseñarse si se quiere lograr un verdadero desarrollo. “No se trata de pedir más Estado ni menos, sino un Estado eficiente que acompañe, que entienda los tiempos del productor y no lo castigue con burocracia o reglas arbitrarias”, sostuvo.
El contexto, el reclamo y la advertencia
Torres contrastó el actual momento con el pasado reciente: “Venimos de un Estado proteccionista para algunos sectores, no para el agro, que emitía moneda y generaba inflación. Hoy hay un intento de cambio, pero todavía falta entender que hay actividades que necesitan estrategias conjuntas”.
El presidente de Aapresid fue directo al mencionar la baja o nula rentabilidad que enfrentan los productores en muchas regiones, especialmente lejos de los puertos. “Los márgenes no compensan el riesgo asumido. Y esto nos obliga a agrandar las escalas para seguir siendo viables”, advirtió.
Pero el problema, para Torres, va más allá de lo económico: también se refiere a la pérdida de rumbo agronómico. “Nos preocupa el avance de las labranzas. Hemos caído del 90% al 78% de siembra directa. No reponemos ni la mitad de los nutrientes que extraemos, estamos perdiendo carbono orgánico y con él la capacidad de nuestros suelos de sostener la vida productiva”.
Clima extremo y demandas globales
A ese panorama interno, se suma un contexto internacional exigente. “Tres de los últimos cinco años fueron de sequía, y ahora enfrentamos lluvias extremas. Además, los mercados piden trazabilidad, impacto ambiental medido y estándares sociales. Ya no alcanza con producir bien, hay que demostrar cómo se produce”, explicó.
En este punto, subrayó la necesidad de avanzar en tecnología y digitalización. “La brecha entre lo que está disponible y lo que se adopta es enorme. Una agricultura sitio-específica puede traer más eficiencia y permitir capturar valor”, dijo. Sin embargo, lamentó que la falta de infraestructura, financiamiento y planificación atenten contra ese salto.
“Queremos desarrollar zonas con riego, pero necesitamos energía, caminos, información de acuíferos y créditos. Son muchas variables que deben sincronizarse”, ejemplificó.
La crítica al intervencionismo y el elogio a Brasil
Torres también apuntó contra los vaivenes políticos que afectaron al agro en décadas pasadas: “El intervencionismo recurrente nos volvió frágiles, mientras que la apertura y descentralización generan sistemas antifrágiles. El agro argentino es uno de ellos: cuando enfrenta crisis, mejora”.
En ese sentido, comparó el crecimiento agrícola de Argentina y Brasil en los últimos años. “Ellos crecieron 14 veces en superficie; nosotros, apenas cuatro. ¿La diferencia? Nunca cerraron exportaciones ni pusieron retenciones, sin importar el signo del gobierno de turno”, expresó.
También pidió que se abra el debate sobre propiedad intelectual, un tema sensible para el sector. “Es una discusión compleja, pero necesaria. Con buenos diálogos, no con imposiciones”, cerró.
El respaldo oficial y la mirada política
A su turno, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, respaldó la visión del sector y celebró las recientes medidas del Gobierno nacional. “La rebaja de retenciones fue un alivio para el campo, y vamos a seguir en ese camino. El presidente Milei ha sido claro: queremos que se produzca más y mejor. Esta campaña hay que sembrar con el mismo espíritu de siempre, porque vamos a cosechar en un país mejor”, dijo.
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó el valor del emprendedurismo: “Si al privado le va bien, al país le va bien. Necesitamos muchos años de políticas estables para recuperar la cultura del éxito en Argentina”.
Un Congreso con mirada estratégica
El Congreso Aapresid 2025 se extenderá hasta el viernes 8 de agosto y contará con paneles sobre agricultura regenerativa, bioeconomía, genética, digitalización y sustentabilidad. Con más de 150 expositores, la edición de este año se realiza bajo el lema “Código Abierto”, como una invitación a compartir conocimiento, construir soluciones colectivas y debatir el futuro productivo.
Lo que dejó el discurso de apertura fue un llamado de atención claro: el agro no puede esperar más. Si no se replantean las reglas de juego, el país corre el riesgo de seguir repitiendo su historia productiva en espiral.


