Carbap critica la resolucion de Senasa que desregula la aplicacion de la vacuna contra la aftosa
La Confederacion de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), presidida por Ignacio Kovarsky, cuestiono con dureza una resolucion del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) que habilita a los productores a elegir veterinarios privados para aplicar la vacuna contra la fiebre aftosa y la brucelosis. La medida, que modifica el esquema de trabajo que hasta ahora incluia a las fundaciones sanitarias provinciales como actores centrales, provoco reacciones encontradas en el sector agropecuario y abrio un debate tecnico y politico sobre la coordinacion de la campana de vacunacion.
Que dice Carbap y sus advertencias
Carbap califico la decision como “inconsulta” y lamento que se haya evitado el debate en espacios tecnicos como la Comision Nacional de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Conalfa) y las Comisiones Provinciales (Coprosas), organos previstos por la normativa para analizar cambios en las politicas sanitarias. Segun la entidad, la resolucion se adopto sin justificacion tecnica, sin evaluacion economica que la respalde y en un momento que consideran inoportuno: en plena campana de vacunacion.
El comunicado de Carbap destaca que las fundaciones estatales y privadas desempenaron roles decisivos para controlar brotes previos de aftosa, particularmente durante los episodios de 2001 y 2006, y que actualmente el sistema sanitario argentino “aparece como robusto”. Ademas, la entidad hizo referencia a informes de Senasa que, segun su interpretacion, muestran “ausencia de circulacion viral y niveles de inmunidad poblacional mas que adecuados”.
Argumentos economicos y de costos
En su defensa de mantener el esquema vigente, Carbap senalo que el costo por dosis aplicada ya no representa la carga historica sobre la actividad: “Actualmente el costo de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando historicamente equivalia aproximadamente a un kilo”, indico la organizacion. Con ello busco relativizar la idea de que la unica variable relevante sea el precio de la vacuna.
La confederacion advirtio, ademas, que la nueva normativa no aporta una clara justificacion economica para el cambio. Recordo que cada fundacion, ente o veterinario particular tiene estructuras de costos distintas: algunas organizaciones rurales absorben gastos generales como electricidad, administracion o alquiler, lo que permite ofrecer un costo por dosis menor que el que deben fijar profesionales que asumen la totalidad de los costos operativos.
Reaccion de la Sociedad Rural Argentina y el sector privado
En contraste con Carbap, la Sociedad Rural Argentina (SRA) expreso en sus redes sociales una valoracion positiva de la resolucion de Senasa. La SRA describio la medida como “un avance importante” y subrayo que la sanidad animal es un eslabon estrategico para la produccion y las exportaciones argentinas. El organismo senalo que la libertad para elegir al veterinario que aplicara la vacuna puede aumentar la eficiencia del sector, siempre que se garantice la trazabilidad del sistema sanitario.
La SRA agrego que es imprescindible mantener el dialogo con el sector publico para instrumentar la medida de manera que no se debilite el registro, la fiscalizacion ni los controles que aseguren la cobertura sanitaria, especialmente en establecimientos de menor escala.
Vacunacion, trazabilidad y responsabilidades operativas
Un punto central del conflicto es que la resolucion no especifica con claridad quien sera responsable de garantizar que la vacunacion se realice en tiempo y forma ni quien fiscalizara su cumplimiento. Carbap remarco que la medida omite definir como se asegurara la cobertura en establecimientos pequenos y dispersos, donde la logistica y la supervision suelen depender de las estructuras territoriales de las fundaciones.
Para organismos y productores preocupados por la trazabilidad, la cuestion es sensible: la informacion sobre quien vacuno, cuando y con que lote es imprescindible para la gestion de focos, la certificacion sanitaria y el acceso a mercados internacionales. La SRA afirmo que la preservacion de la trazabilidad debe ser un requisito ineludible durante la implementacion del nuevo esquema.
Contexto sanitario y antecedentes
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado vacuno, porcino y a otros rumiantes y, por su potencial para provocar restricciones comerciales, obliga a medidas de control permanentes. En la Argentina, el sistema de prevencion y control ha combinado historicamente campanas masivas de vacunacion, tareas de vigilancia epidemiologica y la intervencion de fundaciones y asociaciones privadas en coordinacion con el Estado.
Las experiencias de 2001 y 2006, citadas por Carbap, son recordadas en el sector por la necesidad de coordinacion multisectorial para contener brotes que impactaron sobre la produccion y la economia regional. Ese antecedente explica el rechazo de algunos actores a cambios bruscos en la estructura de la campana sin consultas amplias y acuerdos tecnicos.
Impacto potencial sobre pequenos productores y sobre la cadena exportadora
Especialistas y representantes rurales advierten dos riesgos principales de una implementacion apresurada: una posible fragmentacion en la tecnica y el registro de las inoculaciones, y la reduccion de cobertura en establecimientos pequenos que dependen de programas integrados de asistencia. Si la supervision no se refuerza, la heterogeneidad en la calidad de la vacunacion y fallos en el registro podrian complicar la certificacion sanitaria ante mercados exigentes.
Del otro lado, quienes apoyan la medida sostienen que la competencia y la libertad de eleccion pueden dinamizar servicios veterinarios, reducir costos en ciertas condiciones y mejorar la respuesta operativa en territorios donde la organizacion local esta consolidada. La clave, segun ambos bandos, sera la elaboracion de protocolos claros de registro, control y sancion ante incumplimientos.
Proximos pasos y planteos institucionales
Tras la difusion de la resolucion, Carbap pidio la apertura de canales de dialogo y la convocatoria a las mesas tecnicas previstas por la normativa para analizar ajustes operativos. La SRA, por su parte, pidio que el Senasa y las provincias coordinen los detalles de implementacion con vistas a garantizar trazabilidad y cobertura.
El debate ahora pasa por la gestion del cambio: acordar responsabilidades, definir mecanismos de control y asegurar informacion confiable y oportuna para preservar los logros sanitarios alcanzados. Mientras las posiciones se mantienen enfrentadas, productores, tecnicos y funcionarios deberan conciliar eficiencia operativa con garantias sanitarias para proteger la actividad y las exportaciones.




