El anuncio, enmarcado en negociaciones en Medio Oriente, redujo los temores a una escalada del conflicto y a una eventual crisis energética global. Ese cambio de expectativas se reflejó rápidamente en el precio del petróleo, que venía siendo uno de los principales focos de tensión: ambas referencias internacionales registraron caídas cercanas al 10%. El Brent -clave para el mercado local- se ubicó en torno a los u$s95 por barril, mientras que el WTI descendió hasta los u$s87.
Una señal política desde Estados Unidos cambió de forma abrupta el clima financiero global y tuvo impacto inmediato en la Argentina. Tras la decisión de Donald Trump de suspender por cinco días los ataques contra Irán, los mercados reaccionaron con alivio y los activos argentinos acompañaron esa mejora en la previa del feriado del 24 de marzo.
El rebote también se trasladó a la renta variable. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street operan mayormente en alza, con los bancos a la cabeza: Grupo Supervielle saltó más de 12%, BBVA Argentina avanzó cerca de 8% y Loma Negra trepó 7,5%. También se destacaron Banco Galicia (7,1%) y IRSA (6,7%). La excepción fue YPF, que mostró una leve caída.
Subieron las acciones argentinas en Wall Street y bajó con fuerza el riesgo país
Con este nuevo escenario, los bonos argentinos en dólares mostraron subas superiores al 1%, impulsados por un renovado apetito por riesgo en mercados emergentes. En paralelo, el riesgo país -indicador que mide la sobretasa de la deuda soberana frente a los títulos del Tesoro estadounidense- retrocedió con fuerza hasta los 600 puntos básicos, lo que implica una baja del 5,2% respecto de la jornada previa.
El optimismo también se extendió a los principales mercados del mundo: Wall Street operó con ganancias en sus índices de referencia, mientras que las bolsas europeas registraron avances generalizados tras varios días de marcada volatilidad.
En el plano local, el S&P Merval acompaña la tendencia internacional y subió 3,3% medido en dólares, con mayoría de papeles en terreno positivo y alzas que en algunos casos rozaron el 10%.
El anuncio se difundió a través de Truth Social, su canal habitual, con un mensaje en mayúsculas. Allí sostuvo que las conversaciones buscan una “resolución completa y total” del conflicto en Medio Oriente y que continuarán durante los próximos días.
Donald Trump anunció una tregua de cinco con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso frenar por cinco días las ofensivas contra infraestructura energética iraní. La medida, según explicó, responde a diálogos recientes con Teherán que calificó como “muy buenas y productivas”.
Desde Irán, la reacción había sido inmediata y severa. La Guardia Revolucionaria advirtió que podría golpear redes eléctricas vinculadas a bases estadounidenses y atacar activos industriales y energéticos asociados a Washington.
La decisión no es definitiva: depende de que las negociaciones prosperen. Llega, además, en un contexto de fuerte escalada. Apenas 48 horas antes, Washington había exigido la reapertura del estrecho de Ormuz bajo amenaza de destruir instalaciones clave del sistema energético iraní.
Irán negó negociaciones: dijo que son “noticias falsas para influir en los mercados”
Irán negó de manera categórica cualquier tipo de negociación con Estados Unidos y denunció que se difunden “noticias falsas” con un objetivo preciso: influir en los mercados financieros y petroleros. La postura de Teherán respecto al estrecho de Ormuz —paso clave para el comercio mundial de energía— y las condiciones para poner fin al conflicto regional se mantiene sin cambios.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, incluso mencionó plantas desalinizadoras en países del Golfo como posibles blancos, lo que pondría en riesgo el acceso al agua potable de millones de personas.
Según declaraciones reproducidas por la agencia oficial IRNA, Baghaei reconoció que algunos países aliados transmitieron mensajes vinculados a un supuesto pedido de Washington para abrir un canal de diálogo.
Así lo afirmó el vocero de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, quien salió a desmentir versiones sobre supuestos acercamientos diplomáticos. Su declaración apunta directamente a desactivar especulaciones que movieron cotizaciones del crudo y generaron volatilidad en Wall Street apenas horas antes.
Sin embargo, desde Irán respondieron con una advertencia clara sobre “graves consecuencias” ante cualquier ataque contra su infraestructura estratégica. El tono fue contundente y cerró la puerta a cualquier interpretación de flexibilidad.





