La liquidacion de divisas procedentes del sector agroexportador habria recuperado ritmo en marzo y se ubicaria cerca de los US$2.000 millones, segun proyecciones de analistas consultados por medios especializados. El repunte responde al avance de la cosecha, a un mayor ritmo de embarques y a un aumento en las toneladas registradas para la venta al exterior, aunque el cuadro sigue marcado por cautela entre productores y exportadores.
Un impulso liderado por el maiz
El grueso del movimiento de marzo se explica por el maiz. Los registros administrativos sobre ventas al exterior indicaban a fines de mes un crecimiento relevante en los volumenes anotados: mas de 7 millones de toneladas estaban ya declaradas a fecha 20 de marzo, y las proyecciones situan esa cifra en torno a 9 millones cuando se cierre el mes. Ese salto en las declaraciones representa un aumento de dos digitos respecto de febrero y tambien supera el nivel del mismo mes del ano anterior.
De las toneladas registradas, mas de la mitad corresponderian al maiz, seguido por productos del complejo sojero y el trigo. Ese mayor volumen disponible, sumado a un calendario de embarques mas activo tras semanas de menor dinamismo, explica por que las entradas de divisas muestran una recuperacion frente al bache que experimento febrero, cuando los ingresos habian caido y el flujo quedo condicionado por una menor oferta inmediata.
Mas toneladas registradas pero decisiones comerciales prudentes
Las cifras de declaraciones juradas de venta al exterior (DJVE) muestran una fotografia de creciente oferta: analistas que monitorean los registros detectaron un salto importante en las toneladas anotadas entre febrero y marzo, y datos de embarques llevan la actividad de alrededor de 6,4 millones de toneladas en febrero a mas de 10 millones en marzo en algunas estimaciones. Esa diferencia se traduce en un aumento del orden del 50% a 60% en volumen embarcado en un mes contra otro.
No obstante, esa mayor disponibilidad convive con un comportamiento cauteloso en la toma de decisiones. Varias empresas exportadoras y productores estan midiendo muy de cerca el contexto internacional antes de concretar operaciones adicionales: la volatilidad de precios en los mercados externos y la incertidumbre sobre cambios en la politica de retenciones han reducido la disposicion a cerrar ventas al contado. Ademas, parte de las DJVE que hoy aparecen en los registros podrian corresponder a operaciones adelantadas en meses previos, lo que complica la lectura del flujo genuino de divisas en el corto plazo.
Al hacer una estimacion por cultivos, el flujo asociado a las ventas de maiz y trigo podria acercarse a un monto cercano a los US$1.200 millones, mientras que el complejo sojero de la campana vigente podria sumar alrededor de US$1.000 millones adicionales. Esos numeros deben tomarse con prudencia: algunos anticipos de ingresos ya se habian registrado cuando se modificaron los incentivos a las ventas en periodos anteriores, y el efecto contable de esas operaciones puede sobredimensionar lo que efectivamente entra de forma inmediata.

Perspectivas: cosecha amplia y factores que pueden distorsionar el ingreso real
Desde el lado de los productores, la eleccion de que comercializar refleja necesidades financieras y comparativas de precios. El maiz aparece como el producto preferido para cubrir necesidades de corto plazo y para aprovechar valores locales que, en muchos casos, resultan competitivos frente a los mercados externos. A cierre de trimestre ya se observaba negociacion de mas de un 30% de la cosecha prevista en maiz, casi el doble de lo que se llevaba vendido en la misma fecha del ciclo anterior, aun cuando la produccion esperada tambien es mayor.
Otros cultivos, como el girasol, muestran un dinamismo similar: las ventas adelantadas practicamente duplican lo registrado el ano pasado a esta altura. La soja, que habia quedado rezagada en ventas, comenzo a activarse en las ultimas semanas; un mayor ingreso de camiones a los puertos y una aceleracion en la comercializacion reflejan ese cambio. Los precios han acompanado esa recuperacion: la nueva campana de soja se movio hacia niveles mas altos, y el maiz tambien mostro una mejora que incentiva parte de la operatoria.
En terminos generales, la campana apunta a una cosecha de gran tamano. Proyecciones de las principales entidades del sector ubican la produccion total en un rango que supera con claridad el volumen de la campana anterior, con estimaciones que van desde alrededor de 148 millones de toneladas hasta niveles proximos a los 160 millones en escenarios optimistas. Ese contexto productivo sugiere un potencial de exportaciones elevado y una base para ingresos de divisas sustanciales durante el ano.
Sin embargo, las senales no son univocas: parte de las divisas que hoy aparecen en las estadisticas podrian corresponder a operaciones adelantadas, los precios internacionales y la volatilidad financiera siguen siendo factores de riesgo, y la posibilidad de cambios en la politica fiscal sobre agroexportaciones mantiene a buena parte del mercado en espera. En consecuencia, aunque marzo muestra un claro repunte en la liquidacion de divisas, el ritmo sostenido de entradas dependera de la evolucion de la cosecha, de la dinamica de precios y de decisiones comerciales que los actores adopten ante la incertidumbre.
Si la cosecha avanza conforme a las expectativas y se normaliza la operatoria de embarques, es razonable esperar que las ventas y las liquidaciones sigan incrementandose en las proximas semanas. Si, en cambio, prevalecen la cautela y los anticipos ya efectuados, la mejora registrada podria resultar mas moderada de lo que sugieren las cifras preliminares.





