La iniciativa, que generará también transferencia tecnológica de frontera desde la Argentina al Golfo Árabe en los próximos años, representa un “hito” en las relaciones económicas bilaterales entre ambos países y se enmarca en la estrategia impulsada por la gestión del canciller Felipe Solá y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, de ir hacia nuevos mercados, destacaron desde la Cancillería argentina.
Además, permitirá continuar estrechando los vínculos que se generen en el futuro, del mismo modo que flujos sustantivos de inversiones sauditas en nuestro país, en sectores tan diversos como el de energía, químico, minería y alimentos, entre otros.
Como parte del proceso de cambio estructural de su economía en el que se encuentra el Reino de Arabia Saudita, denominado “Visión 2030”, en el que el sector veterinario es considerado uno de los sectores industriales prioritarios, el acuerdo representa una contribución pionera hacia una mayor diversificación de la economía saudita.
El proyecto ayudará, asimismo, a ampliar la base de sectores industriales de nuestro comercio bilateral, satisfaciendo las nuevas necesidades creadas a partir de las políticas de cambio estructural que llevan a cabo las autoridades del Reino, visibilizando la oferta industrial argentina de alto valor agregado, y abriendo las puertas a otros sectores con potencial exportador en la región, agregaron desde el Palacio San Martín.
En los últimos días, Biogénesis Bagó inauguró las nuevas instalaciones de su banco de vacunas contra fiebre aftosa en la ciudad de Garín, obra que demandó una inversión de $400 millones, en un acto encabezado de manera remota por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.





