Por lo pronto, el acuerdo marco no hizo referencia al gravamen del 50% que EE.UU. actualmente aplica al ingreso de aluminio extranjero, siendo uno de los principales productos exportados desde Argentina a ese país.
El anuncio del acuerdo entre Argentina y Estados Unidos para “profundizar la cooperación bilateral en comercio e inversión” generó una fuerte expectativa en el sector privado argentino, aunque aún subyacen interrogantes sobre su impacto real ante la ausencia de los detalles del entendimiento.
Es muy impresionante este acuerdo. https://t.co/miD7YBeBjm
La noticia fue comunicada desde la Casa Blanca y luego replicada por la administración de Javier Milei. De acuerdo con lo informado, busca impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar oportunidades y establecer un marco “transparente y basado en normas” para el comercio y la innovación.
“El acuerdo hace más fuertes estos temas y los vuelve menos vulnerables a los lobbies locales”, analizó Kiguel.— Miguel A. Kiguel (@kiguel) November 13, 2025
Las claves del acuerdo
Para el economista Miguel Kiguel, el núcleo del acuerdo es institucional más que comercial. Según su visión, lo anunciado contribuye a reforzar la seguridad jurídica, especialmente en temas como propiedad intelectual y patentes, que han sido históricamente puntos sensibles para Estados Unidos en su relación con Argentina.
Gilberto Aranda, analista internacional, destacó en declaraciones a Bloomberg Línea que el anuncio funcionó como un “premio a la fidelidad” argentina hacia la agenda estadounidense, pero advirtió que el impacto real dependerá de conocer los detalles concretos. En su visión, el acuerdo fue comunicado en términos genéricos y la clave estará en saber qué productos o sectores tendrán mejoras tangibles.
“Obviamente, también mejora el hecho de que Argentina probablemente va a tener más acceso en carnes y en algunos otros productos, pero lo más importante es la parte institucional y la seguridad jurídica de este acuerdo. Se debe tener en cuenta que estos acuerdos no violan los acuerdos de Mercosur porque en realidad no toca el tema tarifario”, explicó.
“Algunos sectores argentinos se verían beneficiados por el acuerdo, como el farmacéutico, el ganadero y la minería como el litio y uranio. Sin embargo, más allá del intercambio comercial, el acuerdo refleja un acercamiento en regulaciones y estándares que facilitará la inversión de empresas estadounidenses en Argentina. Una mayor coordinación regulatoria entre ambos países ayudaría a que Argentina resulte más atractiva para los inversionistas norteamericanos”, pronosticó.
Nicolás Saldías, de the economist intelligence unit, resaltó que el acuerdo comercial “parece favorecer más a Estados Unidos porque Argentina abre su mercado a productos estadounidenses en mayor medida que a la inversa”.


