En el Congreso Internacional de Maíz (CIM) celebrado en Córdoba, las empresas proveedoras de insumos presentaron soluciones pensadas para un campo que enfrenta mayores desafíos por la presión de plagas y cambios climáticos.
Una de las firmas más visibles fue Tecnomyl, una compañía de capitales nacionales dedicada a la investigación, desarrollo, producción y comercialización de fitosanitarios que abarcan herbicidas, insecticidas y fungicidas.
En diálogo con la prensa técnica, el responsable técnico de la empresa, Pablo Reyna, explicó que la firma trabaja en “formulaciones adaptadas a niveles de mayores concentraciones, menor uso de plástico y mejoras en el packaging”.
El objetivo central, según Reyna, es añadir valor mediante mejoras en las formulaciones para adecuarlas a cada sistema productivo y a las demandas específicas de los asesores y productores.
ESTRATEGIAS CONTRA LAS PLAGAS EN MAÍZ
La oruga cogollera (Spodoptera frugiperda) y la chicharrita (Dalbulus maidis) concentran las mayores inquietudes del sector por su capacidad de generar pérdidas de rendimiento cuando no se las controla a tiempo.
Reyna llamó la atención sobre la necesidad de no depender exclusivamente de la genética de las semillas, como los maíces BT, y sobre la importancia de integrar tácticas de control.
En el caso de la chicharrita, Tecnomyl posiciona la herramienta Hacker Top, formulada a base de tiametoxam y bifentrin, que combina acción de volteo sobre adultos y protección a nivel de ninfas.
Para el manejo de orugas, la compañía ofrece la línea de benzoatos de emamectina representada por Benzomyl Plus y Benzomyl Ema, alternativas pensadas para situaciones donde las presiones de insectos requieren otras herramientas químicas.
Reyna advirtió además sobre la confirmación de casos donde las orugas han empezado a quebrar la resistencia, lo que obliga a monitorearlas con más frecuencia y a combinar tácticas.
Ese escenario, dijo, exige reforzar los programas de manejo integrado de plagas, que combinan genética, monitoreo, decisiones de umbrales y el uso puntual de insecticidas para retrasar la aparición de resistencias.
FORMULACIONES PARA LA SOJA
Más allá del maíz, Tecnomyl también prioriza formulaciones para la soja, donde las malezas complejas reducen la productividad y elevan los costos de manejo.
En sistemas de soja Enlist tolerante a glufosinato de amonio, 2,4-D y glifosato, la empresa promueve Helios Plus, una formulación concentrada de glufosinato de amonio al 60 % que busca contundencia sobre yuyo colorado y reducir la utilización de envases plásticos.
Además, Reyna anunció el próximo lanzamiento comercial de Fenomyl 30ME, una formulación microemulsión de 2,4-D diseñada para ampliar las alternativas contra malezas difíciles y acompañar los sistemas de tolerancia.
La empresa insiste en que la disponibilidad de nuevas formulaciones debe ir de la mano de capacitación para técnicos y productores, a fin de aplicar cada herramienta en el momento y dosis adecuados.
En un contexto productivo que suma datos y tecnologías, Tecnomyl propone combinar innovación formulada, manejo integrado y políticas de monitoreo para contener la expansión de resistencias y optimizar resultados.
Para los productores, la recomendación es clara: capacitarse, diversificar tácticas y priorizar el seguimiento de plagas para que las nuevas herramientas sean efectivas y sostenibles en el tiempo.



