Advierten que el Gobierno busca un nuevo adversario político mientras la economía real se debilita

Buenos Aires, 7 de marzo (NA) – El economista Ricardo Delgado advirtió que el gobierno de Javier Milei está utilizando a los industriales como nuevo adversario político en un contexto de debilidad del peronismo, al tiempo que impulsa un profundo cambio cultural y económico. Si bien valoró medidas de desregulación y simplificación administrativa, alertó sobre los riesgos de avanzar con una apertura acelerada sin un período de transición que amortigüe el impacto en el empleo y en el consumo interno.

El titular de Analytica sostuvo que la estrategia oficial responde también a una lógica política. “Los gobiernos siempre necesitan encontrar adversarios y este en particular no es la excepción. Hoy el peronismo no es el mejor adversario porque está muy débil, entonces hay que encontrar otro que la gente pueda validar como tal”, explicó. En ese sentido, señaló que “los empresarios y la industria, que han tenido protección durante décadas en la Argentina, se convierten en un buen sujeto político para esa confrontación”.

Delgado consideró que la ofensiva contra determinados sectores productivos se inscribe dentro de la intención del oficialismo de promover un cambio cultural más amplio. “Está esta idea de cambio cultural que quiere imponer el gobierno en muchas áreas de la sociedad, no solo en la economía”, afirmó por Splendid AM 990.

No obstante, el economista reconoció que la discusión sobre los niveles de protección económica en el país es legítima. “Los argentinos vivimos muchos años pagando precios mucho más altos que los de otros países, incluso de la región. No es infrecuente ver argentinos cruzando a Chile, Uruguay o Brasil por cuestiones cambiarias para comprar productos más baratos”, sostuvo. En ese marco, consideró que el debate sobre la competitividad es necesario.

Según Delgado, la actual gestión avanzó más en la desregulación que en una apertura arancelaria plena. “No hubo una baja sensible de aranceles. Además, estamos dentro del Mercosur y existe un arancel externo común, lo que limita la posibilidad de reducirlos de manera generalizada”, explicó. Sin embargo, destacó que sí hubo progresos en materia de simplificación administrativa. “Se avanzó mucho en desregulación, desburocratización y simplificación de trámites, y en algunos sentidos eso va en la dirección correcta”, indicó.

El problema, advirtió, es la velocidad del proceso. “El timing y la velocidad con la que se lleva adelante este proceso descolocan mucho y generan ruido”, señaló.

El economista, según supo la Agencia Noticias Argentinas, también planteó que la discusión sobre la apertura económica debe considerar sus consecuencias territoriales y sociales. Frente a la idea de que la pérdida de empleos industriales podría compensarse con el crecimiento de sectores como la minería o el petróleo en regiones cordilleranas, Delgado fue escéptico. “Un trabajador de una pyme metalúrgica de San Martín difícilmente pueda trasladarse al conurbano de Neuquén para trabajar en una empresa de servicios petroleros”, explicó.

En ese sentido, subrayó que los procesos de reconversión productiva en otros países incluyeron períodos de transición y políticas de acompañamiento. “En ningún país del mundo las aperturas y reconversiones productivas tuvieron éxito sin algún tipo de asistencia o transición por parte del sector público”, afirmó.

El especialista también alertó por la evolución del poder adquisitivo y del consumo. Según indicó, el salario real continúa deteriorado. “Hoy el nivel de salario, medido con una canasta más acorde, está entre siete y ocho puntos por debajo de lo que era al inicio del gobierno”, señaló.

A su vez, recordó que parte de la recuperación económica observada desde mediados de 2024 estuvo impulsada por el crédito. “La vuelta del crédito a las familias permitió recuperar el consumo de bienes durables como electrodomésticos, autos y motos”, explicó. Sin embargo, advirtió que esa dinámica comienza a mostrar señales de agotamiento. “El nivel de mora está aumentando tanto en familias como en empresas. Un 15% de las pymes ya presenta problemas de irregularidad en sus créditos”, detalló.

Para Delgado, el interrogante central pasa por la reactivación del consumo interno. “El consumo es el principal motor de la economía en el corto plazo y hoy hay dudas sobre cómo el gobierno va a lograr reactivarlo”, afirmó.

En materia inflacionaria, el economista estimó que febrero habría cerrado con un índice cercano al 2,8%. “La inflación está cómodamente arriba del 2% mensual y eso sigue siendo un problema porque erosiona el poder de compra de las familias”, explicó.

Finalmente, analizó la situación del frente cambiario y financiero. Según indicó, el gobierno cuenta con un margen mayor que en etapas anteriores gracias al comportamiento de los ahorristas. “Las personas compran dólares pero en la mayoría de los casos los dejan depositados en los bancos. Eso fortalece al sistema financiero y forma parte de las reservas del Banco Central”, concluyó.

#AgenciaNA

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