Syngenta refuerza su estrategia para liderar el desarrollo y la comercialización de productos biológicos agrícolas, un segmento que se expande con fuerza en todo el mundo y que promete sentar nuevas bases en la producción sustentable de alimentos. La compañía acelera el despliegue de un portafolio innovador que integra soluciones inspiradas en la naturaleza, con el foco puesto en elevar la productividad de manera eficiente y responsable.
Este impulso responde a una tendencia global: la demanda creciente de herramientas que, además de controlar plagas y mejorar rendimientos, contribuyan a preservar la salud de los suelos y reducir la huella ambiental. Según estimaciones de Syngenta y datos de AgbioInvestor, el mercado de biológicos agrícolas crecerá a un ritmo promedio del 10% anual hasta alcanzar cerca de USD 20.000 millones hacia 2030.
En ese contexto, Latinoamérica se consolida como una de las regiones más estratégicas para esta expansión. La agricultura regional, diversa y dinámica, muestra una adopción creciente de bioestimulantes, biocontroles y productos de eficiencia en el uso de nutrientes, que se incorporan como complemento a los insumos tradicionales de protección de cultivos.
“En el mundo, el mercado demanda cada vez más alimentos producidos de forma más eficiente y sustentable, y Latinoamérica es una región con una agricultura diversa y en constante evolución”, destacó Nicolás Gennaro, director de Marketing de Protección de Cultivos LATAM de Syngenta. “El trabajo de la compañía en investigación y desarrollo para obtener un portafolio de productos biológicos de vanguardia busca seguir acompañando a los agricultores en el camino hacia prácticas cada vez más sustentables para el suelo y el ambiente”, agregó.
Innovación y producción a escala global
La consolidación de Syngenta en el mercado biológico se apoya en una combinación de adquisiciones estratégicas, inversiones en investigación y el fortalecimiento de su capacidad productiva en diferentes regiones del mundo.
En diciembre de 2024, la firma adquirió Intrinsyx Bio, una startup con sede en California especializada en tecnologías que mejoran la eficiencia en el uso de nutrientes (NUE). Esta incorporación permitió sumar un repositorio único de cepas y compuestos con potencial para transformar la nutrición vegetal y elevar la calidad de las cosechas.
A principios de 2025, Syngenta completó la integración de activos biológicos provenientes de Novartis, con el objetivo de acelerar la generación de nuevas soluciones que complementen de forma sustentable los portafolios convencionales de protección de cultivos.
El fortalecimiento de la capacidad de producción tuvo un hito central en 2025, con la inauguración de un centro de biológicos de 22.000 m² en Orangeburg, Carolina del Sur, destinado a fabricar 16.000 toneladas anuales de bioestimulantes. Esta sede se suma a las plantas que operan en Brasil, Italia, India y Noruega, formando una red global que soporta la creciente demanda de estas innovaciones.
El despliegue de esta infraestructura permite que Syngenta proyecte ventas anuales por encima de USD 100 millones solo con su unidad de biológicos. El negocio mostró resultados alentadores en el primer trimestre de 2025, con un desempeño destacado en Norteamérica y China.
Latinoamérica: diversidad productiva y lanzamientos clave
La expansión en América Latina avanza con proyectos y lanzamientos en múltiples países. En Mesoamérica, que incluye México, Centroamérica y el Caribe, Syngenta finalizó la integración de Valagro, la compañía italiana líder en bioestimulantes y biocontrol adquirida en 2020. Este proceso amplió el portafolio disponible en la región, que ahora cuenta con formulaciones de última generación adaptadas a distintas condiciones productivas.
En los países andinos, Chile se destaca por la oferta de soluciones que ocupan posiciones líderes en sus categorías. La compañía combina líneas propias con alianzas estratégicas para poner en manos de los productores herramientas biológicas de alto valor. Perú también figura entre los próximos focos de lanzamiento, con novedades previstas para los próximos trimestres.
En Argentina, el portafolio de bioestimulantes ya incluye opciones específicas para cultivos estratégicos como maíz, soja, trigo, cebada, frutas y vegetales. Próximamente, Syngenta incorporará soluciones orientadas a mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes, un segmento con fuerte potencial de adopción por su contribución a la rentabilidad y la sustentabilidad.
La combinación de bioestimulantes y biocontroles permite que los productores accedan a herramientas que reducen el estrés abiótico, elevan la calidad de los cultivos y optimizan la absorción de nutrientes. Estas innovaciones, derivadas de compuestos naturales, resultan clave para enfrentar desafíos como el cambio climático, la degradación de suelos y la presión social por métodos de producción más amigables con el ambiente.
Un portafolio biológico que redefine el estándar productivo
El desarrollo de los productos biológicos de Syngenta se organiza en tres categorías principales:
Biocontroles: soluciones de origen biológico que gestionan plagas, enfermedades y malezas sin recurrir a moléculas sintéticas tradicionales.
Bioestimulantes: formulaciones que potencian los procesos fisiológicos de las plantas, mejorando su resistencia frente a estrés térmico, hídrico o salino y optimizando la calidad final de la cosecha.
Productos de Eficiencia en el Uso de Nutrientes (NUE): sustancias o microorganismos que incrementan la disponibilidad y absorción de macro y micronutrientes, promoviendo un crecimiento más uniforme y altos rendimientos.
La investigación y el desarrollo de estas soluciones ocurren en los centros de excelencia que Syngenta mantiene en Suiza, Reino Unido e Italia, donde equipos multidisciplinarios exploran nuevas cepas, compuestos y formulaciones con la ambición de redefinir el estándar de la agricultura moderna.
El avance tecnológico, combinado con la capacidad de producción a gran escala, sustenta la proyección optimista de crecimiento. Según la compañía, el mercado de biológicos muestra un comportamiento dinámico, impulsado tanto por las exigencias regulatorias como por la preferencia de los consumidores por alimentos producidos con menor impacto ambiental.
La tendencia es clara: los productos biológicos se consolidan como aliados estratégicos de la productividad y la sustentabilidad en los sistemas agrícolas. Para Syngenta, el desafío será sostener la innovación y la cercanía con los productores en cada región, garantizando que el acceso a estas herramientas acompañe la evolución de la demanda global.




