Contexto y cifras principales
Cuando faltan pocos dias para el inicio formal de la campana comercial 2025/26 del maiz, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) correspondientes al ciclo 2024/25 alcanzan 28,8 millones de toneladas. Esa cifra contrasta con los 37,8 millones reportados en la campana 2023/24, una caida interanual cercana a nueve millones de toneladas en la registracion de ventas externas. Si se considera que el consumo interno se mantiene relativamente estable en torno a 20 millones de toneladas, existe un saldo exportable potencial que no esta completamente reflejado en las DJVE actuales. Ese faltante no es menor y plantea preguntas sobre el comportamiento del mercado, la logistica y la incidencia de medidas regulatorias o de gestion comercial.
Si la Secretaria de Agricultura confirma una produccion en la nueva cosecha similar a la de 2023/24 -es decir, alrededor de 57 millones de toneladas- el saldo exportable podria ubicarse entre 30 y 31 millones. Sumando aproximadamente tres millones de toneladas que quedarian por comercializarse de la campana en curso, el potencial exportador ascenderia a 33-34 millones de toneladas. Esa estimacion supone que el consumo interno no varia de manera significativa y que no hay restricciones operativas mayores para el embarque.
Consumo interno y estructura de demanda
El consumo domestico de maiz en Argentina es relativamente estable y esta impulsado por varias actividades: feedlots, industrias avicola y porcina, tambos (produccion lechera), plantas de bioetanol y molienda seca para alimentos y piensos. Estas demandas base explican por que variaciones aceleradas en las exportaciones suelen reflejar mas cambios en la oferta o en la politica comercial que modificaciones abruptas en el consumo local.
Las industrias de proteina animal y el sector lechero dependen de un suministro continuo de maiz para mantener niveles productivos y costos controlados. Por lo tanto, parte del maiz producido se destina con prioridad a ese mercado interno, lo que determina un piso de consumo que suele ubicarse en torno a los 20 millones de toneladas anuales. Cualquier incremento en la produccion que no sea absorbido por la demanda domestica incrementa el saldo exportable potencial.
Antecedentes en las exportaciones de maiz
No es la primera vez que la registracion de ventas al exterior queda por debajo del potencial exportable. En la campana 2021/22, por ejemplo, las DJVE se ubicaron cinco millones de toneladas por debajo del potencial real, y esa diferencia se compenso en la campana siguiente (2022/23) con mayores anotaciones y embarques. Es un fenomeno ciclico ligado a decisiones comerciales de empresas, expectativas de precios internacionales y a veces a la estrategia de colocacion de oferta en el mercado local frente a incertidumbres regulatorias.
Las DJVE funcionan como un termometro de la intencion de venta, pero no siempre reflejan la totalidad de lo que finalmente se exportara. Pueden quedarse ventas pendientes por registrar por motivos administrativos, por expectativas de mejores precios futuros o por limitaciones logisticas que difieren entre el momento de la cosecha y los embarques efectivos.
Proyecciones privadas y del USDA
Las estimaciones privadas y las oficiales pueden divergir por metodologias y supuestos. Para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) se proyecta un aumento de produccion de hasta 12 millones de toneladas respecto del ciclo anterior, mientras que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima un incremento de alrededor de 8 millones. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta, en su tablero, exportaciones para el ciclo siguiente de 37 millones de toneladas, frente a 29,5 millones estimadas para 2024/25, con un carry-in inicial de 6,6 millones frente a 2,5 millones del ejercicio previo.
Estas proyecciones reflejan no solo expectativas de rendimiento por hectarea y superficie sembrada, sino tambien supuestos sobre la demanda internacional, tipo de cambio, costos logisticos y la existencia de stocks iniciales. Una mayor produccion, en terminos generales, amplia el potencial exportador, pero la materializacion de ese potencial depende de factores adicionales.
Factores que limitan o liberan el potencial exportador
La diferencia entre potencial exportable y DJVE registradas puede obedecer a varios motivos. Primero, expectativas de precio: los productores y comercializadores pueden optar por retener mercaderia si esperan valores mas altos en el futuro. Segundo, restricciones administrativas o incertidumbres regulatorias pueden desalentar la anotacion de ventas por temor a cambios de politica. Tercero, limitantes logisticas -disponibilidad de camiones, capacidad de silos, acceso portuario y fletes- pueden condicionar la velocidad de salida de granos. Cuarto, cuestiones financieras y de financiacion comercial influyen en la decision de vender o almacenar.
Ademas, la condicion climatica y la calidad de la cosecha afectan la oferta comercializable efectiva. Un incremento en la superficie o en los rindes puede traducirse en mayor produccion, pero si una porcion significativa se destina a mayor uso domestico o queda fuera de estandar de exportacion, el aumento del saldo exportable sera menor al esperado.
Situacion actual al arranque de la campana
Al inicio de la campana que arranca, la anotacion de exportaciones para la nueva cosecha es baja: apenas 1,3 millones de toneladas registradas, un volumen similar al observado en la misma fecha del ciclo anterior (1,5 millones). Ese ritmo de registracion sugiere prudencia por parte de los vendedores y posible acumulacion de ventas no anotadas que podrian trasladarse al proximo ejercicio.
Si las DJVE finales de 2024/25 terminan por debajo del potencial, como indican las cifras actuales, habra que ver si en condiciones de mercado no condicionadas por medidas politicas la cadena de valor aprovecha plenamente el volumen exportable. La liberacion de ese potencial requerira no solo una buena cosecha, sino tambien reglas claras, logistica eficiente y condiciones de mercado que incentiven la rapida conversion de granos en divisas.
Conclusion
La brecha entre el potencial exportable de maiz y las DJVE registradas plantea un desafio para la comprension del comportamiento del mercado y para la definicion de politicas publicas. Con una produccion estimada que podria ubicarse cerca de los 57 millones de toneladas y un consumo interno estable, el pais tendria margen para exportar entre 30 y 34 millones de toneladas si se suman ventas pendientes. Sin embargo, la materializacion de ese volumen depende de decisiones comerciales, condiciones de logistica y un marco regulatorio previsible. Seguir de cerca la evolucion de las DJVE, las estimaciones de produccion y las condiciones de salida de granos sera clave para entender si Argentina podra captar todo su potencial exportador en la proxima campana.


