Resumen ejecutivo: menor oferta de carne vacuna en 2026 y efectos esperados
Segun analistas privados y datos del Consorcio ABC, la ganaderia argentina enfrenta un proceso de retencion de vientres y recria que reducira la oferta de carne vacuna a corto plazo. Para 2026 se proyecta un faltante cercano a 200.000 toneladas de carne vacuna en el mercado interno, resultado de una caida estimada de entre 800.000 y 1.000.000 de cabezas en la faena respecto de niveles recientes. Ese ajuste, combinado con exportaciones que se mantendrian estables, tensionara el consumo domestico y presionara precios por encima del Indice de Precios al Consumidor (IPC).
Que muestran los numeros
Los registros del Consorcio ABC indican que la faena de enero de 2026 fue de aproximadamente 1,014 millones de cabezas, una caida mensual del 10,4% respecto de diciembre de 2025 (unos 118.100 animales menos). En promedio, entre 2023 y 2025 la faena anual alcanzo 13,85 millones de cabezas, un ritmo que los expertos consideran “por encima de la linea de equilibrio” y que se tradujo en una perdida acumulada de mas de 3 millones de animales en el stock ganadero.
Mario Ravettino, presidente del Consorcio, consigno que la produccion de carne de enero de 2026 -cerca de 239.100 toneladas equivalente res con hueso- mostraba caidas del 8,1% respecto de diciembre y del 10% respecto de enero de 2025. Victor Tonelli, consultor ganadero, estima que la faena 2026 podria desplazarse a la baja entre 800.000 y 1.000.000 de cabezas, lo que se traduce en una contraccion neta de carne disponible en torno a 200.000 toneladas en el ano.
Causas: retencion de vientres, recria y factores estructurales
La principal causa del ajuste es la decision de los productores de retener vientres y alargar recrias: los animales permanecen mas tiempo en los campos para agregar kilos y recomponer el stock. Tecnicamente, este ciclo de retencion comenzo alrededor del 1 de noviembre anterior y ya se refleja en una caida sostenida de faena en los ultimos meses.
A esto se suman factores estructurales: menos terneros por efectos de sequias recientes y politicas publicas pasadas poco favorables al estimulo de la produccion, segun varios especialistas. La combinacion de menor oferta de vientres, eventos climaticos extremos y la necesidad de recuperar stock explica que la normalizacion de la oferta tome varios anos.
Impacto sobre consumo, precios y exportaciones
Con exportaciones que seguirian demandando producto a niveles similares, la reduccion de oferta pegara principalmente en el mercado interno. Tonelli proyecta una disminucion del consumo per capita de mas de 4 kilos por ano para una poblacion cercana a los 47 millones de habitantes, si el faltante de 200.000 toneladas no se compensa con cambios en el flujo comercial.
El escenario base que plantean los consultores es de “mucha tension de precios”: tanto el precio del ganado en pie como el de cortes al publico tenderian a evolucionar por encima de la inflacion para racionar la demanda ante la escasez fisica. Esa fragilidad del mercado -como la definio Leonardo Rafael, presidente de la Camara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA)- hace que cualquier evento imprevisto (lluvias, feriados, cortes logisticos) pueda disparar volatilidad de precios en forma inmediata.
En este contexto, los expertos descartan que el ajuste provenga por una caida de las exportaciones: con la demanda internacional traccionando, la exportacion sera un competidor por la materia prima y contribuira a mantener la presion sobre los precios locales.
Horizonte temporal: recuperacion a partir de 2028
Los especialistas estiman que el efecto positivo de la retencion actual en la recomposicion del stock ganadero recien sera notable hacia 2028. Ese ano podria marcar el inicio de una recuperacion del nivel de oferta perdido, siempre que las condiciones climaticas y economicas acompanen y no se produzcan nuevas caidas de la paricion de terneros. Hasta entonces, la oferta disponible sera relativamente mas ajustada y los precios seguiran reflejando esa tension.
Implicancias para distintos actores
– Consumidores: enfrentaran menor disponibilidad y aumentos de precio, con una caida del consumo per capita estimada en mas de 4 kg/ano si no hay cambios en la politica comercial.
– Productores: algunos ganaderos hacen un sacrificio temporal al retener vientres para mejorar el stock y aprovechar mejores precios futuros; otros podrian verse beneficiados por precios mas altos a corto plazo.
– Industria frigorifica: debera ajustar procesos y acuerdos de compra ante una menor oferta. La estabilidad de las exportaciones implicara competencia por la materia prima.
– Gobierno y formuladores de politica: tendran que evaluar medidas para mitigar el impacto social y equilibrar la dinamica entre exportaciones y abastecimiento interno.
Opciones de mitigacion y recomendaciones
Para reducir el impacto sobre el consumo y la estabilidad de precios, las medidas posibles incluyen:
– Ajustes temporales en los volumenes exportables o mayor coordinacion exportador-Estado para priorizar cortes destinados al mercado interno en momentos criticos.
– Incentivos al productor para acelerar la recomposicion del stock: subsidios focalizados, financiamiento para reposicion de vientres o estimulos a la cria.
– Promocion de importaciones puntuales de cortes especificos para aliviar la presion inmediata en el mercado interno, mientras se recupera el stock.
– Mejora de infraestructura sanitaria y gestion de riesgo climatico para reducir perdidas y aumentar la eficiencia productiva en el mediano plazo.
– Transparencia estadistica y comunicacion clara para evitar picos de volatilidad por incertidumbre informativa.
Conclusion
La ganaderia argentina entra en un ciclo de retencion y recria que reducira la oferta de carne a corto plazo y generara tensiones en el mercado interno durante 2026 y 2027. Con una caida prevista de alrededor de 200.000 toneladas para 2026 y una baja significativa en la faena, los precios probablemente evolucionaran por encima de la inflacion si no se adoptan medidas de contencion. La recomposicion del stock se espera hacia 2028, pero en el interin el pais enfrentara decisiones complejas sobre exportaciones, politicas de incentivo a la produccion y herramientas para proteger el consumo domestico sin afectar la competitividad del sector.


