jueves 12 febrero 2026

Empresa familiar alquila 73.000 hectareas y desarrolla un modelo de produccion agricola altamente innovador

Pelayo Agronomia: un modelo para recuperar suelos rurales y alargar horizontes contractuales

Pelayo Agronomia SA gestiona actualmente 73.000 hectareas arrendadas donde produce soja, maiz, girasol, trigo y mani. Ante el deterioro generalizado de suelos agricolas que se observa en amplias regiones de la Argentina, la empresa propone cambiar el enfoque de los contratos de alquiler y aplicar monitoreo permanente del estado edafico para mantener o incrementar la fertilidad. La experiencia combina practicas agronomicas orientadas a la sustentabilidad, certificacion externa de la evolucion del suelo y esquemas contractuales mas largos para alinear incentivos entre arrendadores y arrendatarios.

Problemas y contexto del arrendamiento agricola
En la Argentina, alrededor del 75% de los campos estan hoy alquilados con contratos de duracion anual, muchas veces pactados en quintales fijos y sin horizonte de mediano plazo. Ese formato dificulta inversiones sostenidas en el suelo -como la rotacion planificada de cultivos, la siembra directa con mejor cobertura, enmiendas organicas o inversiones en infraestructura de conservacion- porque los arrendatarios no aseguran recuperar a lo largo del tiempo los beneficios de esas practicas. El resultado ha sido, en muchos casos, deterioro fisico y quimico del perfil edafico: perdida de porosidad, declive del contenido de materia organica, compactacion, y menor desarrollo radical que termina afectando rendimientos.

En los ultimos anos la competencia por tierras arrendadas elevo fuertemente los valores de alquiler, promoviendo renovaciones anuales y el predominio de contratos de corto plazo. Pelayo Agronomia -con 38 anos de trayectoria en General Pico y region, 150 empleados directos y actividades que incluyen distribucion de insumos, multiplicacion de semillas y produccion de granos- detecto caidas de rendimiento en campos alquilados y decidio promover un cambio de modelo.

La propuesta de Pelayo Agronomia
El objetivo central de la empresa es establecer acuerdos de manejo sustentable en campos arrendados que permitan conservar o mejorar la productividad a lo largo del tiempo. Para ello se busca:

– Extender el horizonte temporal de los contratos, proponiendo plazos moviles de al menos dos a tres anos renovables anualmente, de modo que cada campana sume un ano al acuerdo.
– Implementar practicas agronomicas que preserven la estructura y la fertilidad del suelo: rotaciones adecuadas, cobertura de cultivo, manejo de rastrojos, fertilizacion balanceada y manejo integrado de malezas y plagas.
– Monitorear indicadores objetivos del suelo y reportarlos periodicamente a los propietarios para transparentar el resultado de las practicas aplicadas.

El modelo tambien incluye adaptar el uso del terreno segun su heterogeneidad: las zonas con mejores suelos se destinan prioritariamente a agricultura intensiva, mientras que lomas, canadas y sectores menos aptos pueden orientarse a ganaderia para reducir el impacto sobre las areas mas productivas.

Certificacion y monitoreo: AGSUS y metricas tecnicas
Para dar soporte tecnico y transparencia al esquema, Pelayo Agronomia se vinculo con AGSUS, certificadora que desarrollo un programa de monitoreo de la “salud” del suelo junto con la Facultad de Agronomia de la Universidad Nacional de La Pampa y otras instituciones. El programa se basa en mediciones de campo y analisis de laboratorio que generan un coeficiente numerico de manejo sustentable y un calculo del secuestro de carbono.

Entre los parametros evaluados figuran porosidad del suelo, estructura y estabilidad de agregados, profundidad y vigor del sistema radicular, contenido de materia organica y otros indicadores quimicos y fisicos relevantes. Las mediciones edaficas se realizan anualmente, mientras que la cuantificacion del carbono secuestrado se actualiza cada cinco anos. AGSUS trabaja a escala de establecimiento, no por lote individual, y asigna un puntaje integral que permite seguir la evolucion del predio en el tiempo.

Actualmente cerca del 20% de las hectareas gestionadas por Pelayo Agronomia ya estan bajo ese sistema de certificacion, y los informes periodicos se remiten a los propietarios para que puedan seguir con datos objetivos como evoluciona su tierra. La transparencia tecnica facilita el dialogo sobre practicas y costos, y sirve como base para renegociar condiciones de alquiler en funcion del estado real del recurso.

Certificar la cadena productiva y acceder a mercados
La certificacion no solo apunta a la salud del suelo; tambien habilita la trazabilidad y la diferenciacion comercial. En los campos certificados, el girasol tiene un papel destacado. La empresa compradora Gente de La Pampa SA procesa esa oleaginosa para producir aceite y promovio la certificacion ISCC Plus, que incorpora requisitos sociales y ambientales estrictos a lo largo de la cadena. Ese sello permitio ofrecer un aceite con trazabilidad caracterizada y cumplir demandas de compradores industriales y marcas finales, entre ellas empresas como PepsiCo, que demandan productos con credenciales sostenibles verificadas.

Los beneficios de certificar van mas alla de la imagen: pueden traducirse en acceso a mercados que pagan primas, en contratos mas estables con compradores y en mayor previsibilidad para inversiones agronomicas.

Modelos contractuales y esquemas de participacion
Para alinear incentivos, Pelayo Agronomia promueve contratos con plazos superiores a 12 meses y propone modalidades flexibles de participacion que incluyen:

– Contratos a tres anos renovables anualmente con horizonte movil.
– Acuerdos donde el propietario participa con insumos o mano de obra.
– Esquemas de reparto segun rindes y precios cuando resulta conveniente.

Aunque algunas modalidades de participacion economica han perdido popularidad por sequias y volatilidad de precios, la empresa entiende que la clave es compartir informacion tecnica y riesgos para sostener practicas que preserven el recurso a mediano plazo.

Resultados, ventajas y desafios
Los beneficios esperados son varios: recuperacion y mantenimiento de la fertilidad del suelo, rendimientos mas estables en el tiempo, reduccion del riesgo de desertificacion en areas sensibles, y mejor acceso a mercados que valoran la sostenibilidad. La certificacion aporta datos tecnicos que facilitan la relacion entre duenos y arrendatarios y sirven como soporte para negociar valor de alquileres acordes al manejo aplicado.

Entre los desafios figuran la necesidad de conciliar expectativas economicas entre partes, la resistencia inicial de algunos propietarios a cambiar esquemas tradicionales de alquiler, y la sensibilidad de estos arreglos frente a ciclos climaticos y de precios. La escalabilidad del modelo depende de poder demostrar resultados empiricos y beneficios economicos claros para ambas partes.

Difusion y adopcion: jornadas y trabajo en campo
Para mostrar el modelo y promover la adopcion, Pelayo Agronomia realizo una jornada en Catrilo con la participacion de productores, propietarios, contratistas, semilleros, autoridades y prensa. Hubo una recorrida por un campo certificado y exposiciones sobre el esquema de certificacion y la cadena productiva. Estas acciones buscan consolidar un grupo de propietarios dispuestos a firmar arrendamientos con buenas practicas y plazos mayores a un ano, ampliando asi la superficie bajo manejo sustentable.

En sintesis, Pelayo Agronomia propone un cambio de paradigma: pasar de contratos anuales que incentivan el corto plazo a acuerdos que integren certificacion tecnica, monitoreo permanente y plazos mas extensos. Si se logra escalar, el modelo puede contribuir a mejorar la salud de suelos rurales, asegurar productividad a futuro y abrir puertas a mercados conscientes de la sostenibilidad.

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