Volanta:
URL sugerida:
girasol-argentina-siembra-2025
Palabra clave SEO:
girasol Argentina 2025
Meta descripción:
Etiquetas:
Argentina redescubre al girasol: la siembra se dispara y podría marcar un récord histórico
Después de varias campañas en las que había cedido terreno frente a la soja y el maíz, el girasol vuelve al centro de la escena agrícola argentina. Según el informe de precampaña 2025/26 de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la intención de siembra para este cultivo alcanzaría los 2,6 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 18,2% respecto a la campaña anterior y un 30% más que el promedio de los últimos cinco años.
De consolidarse esta cifra, se trataría de la segunda mayor superficie sembrada desde que se lleva registro en el Panorama Agrícola Semanal (PAS), ubicando al girasol como una de las estrellas de la próxima campaña agrícola.
Este fenómeno no es casual. Se trata de la convergencia de varios factores positivos: un clima inicial con buena humedad en el suelo, precios internacionales firmes, una demanda sostenida para aceites vegetales, especialmente en biocombustibles, y una relación insumo-producto competitiva, especialmente frente a la soja y el maíz, que han enfrentado mayores costos y volatilidad de precios.
El girasol vuelve a pisar fuerte en el campo argentino
La campaña 2024/25 ya había mostrado signos del renacer del cultivo, con un ajuste al alza en la superficie sembrada de 2,05 a 2,2 millones de hectáreas y una producción que llegó a los 5 millones de toneladas, un 39% más que en el ciclo previo y el mayor volumen desde que la Bolsa de Cereales lleva estadísticas sistemáticas.
El informe destaca que este salto se explica por un otoño con lluvias generosas, que permitió la recarga de perfiles hídricos en gran parte del área agrícola nacional. Aunque se espera una primavera variable y un posible lapso seco y caluroso hacia diciembre, las condiciones generales permiten mirar el futuro inmediato con optimismo.
Además, el pronóstico de un evento climático “Neutral Cálido” o “Niño Débil” para el verano 2026 sugiere que las lluvias se mantendrían dentro de parámetros normales para gran parte del país, favoreciendo el desarrollo del girasol en sus etapas críticas, aunque con algunos riesgos en el sur del área agrícola.
Precios firmes, mercados dinámicos y menos costos
El contexto internacional también le juega a favor al girasol argentino. Los precios del aceite de girasol subieron un 13% interanual y el promedio FOB en época de cosecha ronda los 1.042 dólares por tonelada, una mejora del 12% respecto al ciclo pasado. A pesar de cierto retroceso reciente por mejores expectativas de cosecha en el Mar Negro, la relación stock-consumo mundial cayó al 13%, el nivel más bajo en nueve campañas, lo que sostiene las cotizaciones en valores atractivos.
La demanda de aceites vegetales para biocombustibles también impulsa al complejo oleaginoso. Políticas de mezcla obligatoria en países como Brasil, Indonesia y Estados Unidos alimentan un mercado que no da tregua, mientras el conflicto entre Rusia y Ucrania mantiene cierto grado de tensión en la oferta global.
En términos de insumos, el girasol muestra mejores indicadores de rentabilidad relativa. El costo de combustible bajó 12,3% y los fertilizantes, 10,3% en comparación con el ciclo anterior. Solo las semillas registran un aumento interanual del 24,4%. Aun así, por su bajo requerimiento de insumos, el cultivo se presenta como una alternativa eficiente y rentable para el productor argentino.
Una expansión que se siente en el norte y se evalúa en el sur
La recuperación del girasol se da con mayor intensidad en regiones del NEA y el centro-norte de Santa Fe, donde históricamente fue un cultivo importante pero había perdido protagonismo en los últimos siete años. En esas zonas, la mejora en la humedad de los perfiles y los buenos resultados de la campaña pasada impulsan una fuerte intención de siembra.
En Córdoba y San Luis, donde la oleaginosa había ganado espacio por la sequía, se espera una estabilización del área sembrada. Aunque la mejora en la humedad podría favorecer a otros cultivos, el girasol mantiene su lugar gracias a su buena respuesta en ambientes con baja disponibilidad hídrica.
El caso del sur del área agrícola, en cambio, genera más incertidumbre. Buenos Aires y La Pampa podrían destinar al girasol las hectáreas que no se sembraron con trigo debido al exceso de agua. Sin embargo, como la siembra comienza recién en octubre, la definición de superficie se conocerá con mayor certeza en las próximas semanas.
Una campaña con clima de oportunidad
La campaña 2025/26 combina un conjunto de variables que rara vez se alinean a favor de un cultivo en Argentina: clima relativamente benigno en el inicio, mercados externos activos, costos relativamente estables y un reposicionamiento del girasol como cultivo estratégico, tanto por su perfil exportador como por su importancia en la diversificación de la rotación agrícola.
En palabras de la Bolsa de Cereales, se proyecta “un escenario competitivo y atractivo”, donde el girasol no solo recupera superficie, sino también prestigio como cultivo rentable, versátil y estratégico para el agro argentino.
Epígrafes sugeridos para imágenes
El girasol se encamina a su segunda mayor campaña de siembra en Argentina, con 2,6 millones de hectáreas proyectadas.
En el NEA y Santa Fe, los productores apuestan nuevamente por el girasol tras varios años de retracción.
El precio del aceite de girasol promedia 1.042 USD/Tn en cosecha, con una suba del 12% respecto al ciclo anterior.
La menor exigencia de insumos convierte al girasol en una opción rentable frente a soja y maíz.
En Buenos Aires y La Pampa, las lluvias excesivas que impidieron el trigo podrían beneficiar la siembra de girasol.


