A pesar de haber registrado rindes mas ajustados de lo previsto en etapas iniciales, una nueva estimacion de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) mantiene una proyeccion de produccion record para la campana de maiz 2025/26: 62 millones de toneladas, es decir, un millon de toneladas por encima del calculo preliminar. Este volumen, si se concreta, se ubicaria significativamente por encima del maximo previo y reflejaria tanto la expansion del area sembrada como la recuperacion de rendimientos respecto del ciclo anterior.
La campana empezo a mostrar senales de alerta en las ultimas semanas debido a la interrupcion de las lluvias en el centro y sur de la region pampeana, donde se concentra buena parte de la produccion. Un centro de alta presion atmosferico limito el ingreso de humedad al corazon productivo del pais hacia fines de diciembre y provoco que las precipitaciones se concentraran mas al norte. Ese desplazamiento en las precipitaciones y la rapida variacion en las reservas hidricas del suelo dieron lugar a una evaluacion mas conservadora sobre el potencial de rindes, sobre todo para los planteos de siembra temprana.
Segun Cristian Russo, jefe de estimaciones agricolas de la BCR, las reservas hidricas se deterioraron de manera veloz en pocas semanas: se paso de perfiles muy favorables a una situacion con mayor restriccion. Ese cambio se acentuo por una ola de calor de varios dias que coincidio con etapas criticas del cultivo, reduciendo el potencial de los maices implantados temprano y limitando la expresion de los hibridos mejor preparados para altos rindes.
Menor potencial en los maices tempranos
El comienzo de 2026 ofrecio un alivio termico y precipitaciones aisladas, pero no fueron suficientes para recomponer plenamente los perfiles de humedad en los sectores mas afectados. Como resultado, la estimacion de rendimientos para los maices tempranos se corrigio hacia promedios mas acordes con la historia regional: los recortes de rinde podrian ubicarse en un rango aproximado del 10% al 20% en funcion de la evolucion climatica durante las proximas semanas. En algunas zonas del nucleo productivo se esperaba inicialmente que los maices tempranos alcanzaran niveles excepcionales -entre 120 y 130 quintales por hectarea- pero esas expectativas se vieron acotadas ante la sequia puntual y las temperaturas extremas.
En terminos de superficie, la campana estima un area sembrada de alrededor de 9,75 millones de hectareas, de las cuales cerca de 8,05 millones ingresarian al circuito comercial como grano. Manteniendo esa base de area, la produccion proyectada no solo marcaria un nuevo record absoluto, sino que superaria en aproximadamente 9,5 millones de toneladas al maximo registrado en el ciclo 2023/24, lo que implicaria un crecimiento interanual cercano al 24%.
Aun con los ajustes a la baja en rindes tempranos, la perspectiva general del maiz argentino continua siendo solida. El rendimiento promedio estimado se ubica en torno a los 90 quintales por hectarea, una cifra que superaria al promedio del ciclo anterior si las condiciones climaticas no empeoran. No obstante, la confirmacion de ese escenario dependera de lluvias regulares en el corto plazo, especialmente en el sur y centro-sur de las principales provincias productoras.
Distribucion regional y riesgos
Desde el punto de vista regional, Santa Fe se posiciona como la provincia con mejor desempeno relativo del cultivo, contribuyendo con rindes que ayudan a sostener el promedio nacional. El norte argentino muestra un panorama hidrico mas favorable: provincias como Chaco y Santiago del Estero registran disponibilidad de agua adecuada, lo que favorece la emergencia y el desarrollo de los maices tardios; en algunas partes incluso se observan demoras operativas por excesos puntuales. Cordoba y Buenos Aires completan el podio entre las principales productoras, con rindes tambien superiores a los del ano anterior en muchas zonas, aunque su sosten depende de la concrecion de las lluvias pronosticadas para mediados de enero.
La incertidumbre climatica en el corto plazo sigue siendo el principal factor de riesgo. De materializarse un patron de precipitaciones mas regular durante las proximas semanas, la campana podria recuperar potencial perdido y la cifra de 62 millones de toneladas podria resultar conservadora; en caso contrario, los recortes de rinde adicionales en sectores clave podrian presionar la produccion hacia abajo. Por eso, el seguimiento satelital y de campo de la humedad de suelo y del estado fenologico del cultivo sera determinante para ajustar proyecciones y decisiones comerciales.
Ademas del componente hidrico, hay otras amenazas fitosanitarias que preocupan. La chicharrita (Scaphoideus titanus y otras especies locales conocidas como “chicharrita” en el contexto regional) continua siendo un foco de atencion, favorecida por la escasa ocurrencia de heladas durante 2025. La menor severidad invernal permitio una mayor supervivencia de vectores y de enfermedades asociadas que pueden transmitir virus al cultivo. Sin embargo, los tecnicos senalan que el manejo de esta campana difiere de anos anteriores: se adoptaron materiales con mayor tolerancia, se ajustaron las estrategias de manejo integrado y, en muchas zonas, la disponibilidad de humedad ayuda a reducir la vulnerabilidad del cultivo frente a enfermedades que se expresan con estres hidrico.
Las recomendaciones de los especialistas apuntan a mantener un monitoreo activo de plagas y enfermedades, calibrar las aplicaciones de control en funcion de umbrales economicos y aprovechar las ventanas de buen tiempo para realizar labores que maximicen la captacion de agua. Asimismo, el uso de hibridos adaptados a condiciones locales y la planificacion de la logistica de comercializacion complementan las herramientas necesarias para sostener el potencial productivo.
En sintesis, el maiz argentino llega a la etapa media de la campana 2025/26 con una perspectiva productiva solida pero condicionada por la variabilidad climatica reciente. La proyeccion de la BCR en 62 millones de toneladas refleja tanto la resiliencia de la estructura productiva como la contribucion de una mayor superficie sembrada. No obstante, la confirmacion de ese techo productivo dependera de lluvias oportunas en las proximas semanas y del manejo eficiente de riesgos fitosanitarios y de estres abiotico. Si las condiciones se normalizan, el potencial de la campana podria incluso superar las estimaciones actuales; si persisten las restricciones hidricas, habra que prepararse para correcciones adicionales en los rendimientos.




