Argentina en juego: la harina de soja bajo presion internacional
Argentina, historicamente lider mundial en exportacion de harina de soja, enfrenta una presion creciente por el avance de Brasil y Estados Unidos en el mercado global. Javier Preciado Patino, director de RIA Consultores, senalo que el informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta que Brasil podria exportar 25 millones de toneladas de harina de soja en la campana 2025/26, comparacion que deja a Brasil apenas 3,5 millones de toneladas por debajo de la estimacion del USDA para Argentina, de 29 millones. Ese acercamiento, sumado a la dinamica de Estados Unidos, plantea un desafio estructural para la principal fuente de divisas del agro argentino.
El sector industrial advierte que sin medidas publicas claras la posicion dominante de Argentina corre riesgo. Las cifras recientes muestran la magnitud del fenomeno: en 2025 Argentina transformo y exporto 27,8 millones de toneladas de harina de soja por US$8.563 millones, con un ingreso promedio anual cercano a US$308 por tonelada, segun RIA Consultores. En los mercados internacionales la tonelada llego a tocar picos de US$337 en Chicago, pero los precios globales y la capacidad de molienda son factores distintos que influyen en la competitividad.
Tendencias globales: molienda interna y biocombustibles
La transformacion estructural que atraviesa el mercado global tiene dos ejes principales. Primero, Brasil y Estados Unidos han incrementado su molienda interna: en 2015/16, cuando Argentina alcanzo su maximo historico de exportacion de harina (unos 31 millones de toneladas, segun el USDA), Brasil y Estados Unidos en conjunto exportaban cerca de 24 millones. Hoy la situacion se invierte: ambos paises, combinados, superan ampliamente los 42-44 millones de toneladas. Segundo, la politica de biocombustibles ha generado una mayor demanda domestica de aceites vegetales para producir biodiesel, lo que a su vez aumenta la oferta de subproductos proteicos -principalmente harina- para el mercado internacional.
Gustavo Idigoras, presidente de Ciara-CEC, subraya que el uso de biodiesel en Estados Unidos y Brasil se ha mas que duplicado en los ultimos anos. El mayor consumo de aceite para biocombustibles deja excedentes de harina que no son absorbidos por mercados internos y terminan siendo colocados en el mercado global, compitiendo directamente con el producto insignia de Argentina.
Impactos comerciales y riesgos para Argentina
La perdida de liderazgo ya se vivio en 2023, cuando la sequia redujo las ventas externas argentinas a 20,7 millones de toneladas, mientras Brasil alcanzo 21,3 millones. Argentina recupero el primer puesto en 2024 con 24,9 millones frente a 22,7 millones de Brasil, pero la brecha se reduce de manera sostenida. El riesgo para Argentina no es solo simbolico: la harina de soja es una de las principales fuentes de divisas del pais. Si la tendencia sigue, la capacidad de generar ingresos en dolares podria verse afectada, con implicaciones macroeconomicas directas.
Ademas, hay factores externos que pueden acelerar los cambios: Estados Unidos negocia con India una cuota con arancel 0% para aceite de soja. Aunque hoy el saldo exportable estadounidense en aceite es relativamente modesto (alrededor de 600.000 toneladas), si una cuota preferencial se consolida podria incentivar una mayor molienda en EE. UU. y, por ende, una mayor oferta mundial de harina. El sudeste asiatico y otros mercados emergentes concentran buena parte de la demanda por harina de soja, y cualquier desplazamiento de proveedores impacta la posicion argentina.
Politica publica como variable determinante
Especialistas coinciden en que la evolucion de las politicas internas sera clave para sostener la preponderancia argentina en el mercado de harina de soja. Dos medidas aparecen con frecuencia en los analisis:
– Revisar los derechos de exportacion (retenciones) aplicados a los subproductos de la soja. Hoy la harina paga 22,5% de retenciones, mientras que los cereales como el maiz estan gravados con 8,5%. Ajustar la carga tributaria para acercarla a la de los cereales, o descontar algunas barreras, podria mejorar la competitividad de la harina argentina en los mercados internacionales.
– Fomentar el uso del aceite de soja en biocombustibles a nivel local. Una ley de biocombustibles mas robusta y un mayor corte obligatorio de biodiesel aumentarian la demanda domestica de aceite, lo que se traduciria en mayor molienda y potenciales mejores precios para la harina en origen.
Idigoras enfatiza que Argentina hoy “genera dolares con la harina de soja y esta contra la pared” por la falta de una nueva ley de biocombustibles; la normativa vigente es, segun el, inadecuada y el Ejecutivo aun no ha enviado una propuesta integral al Congreso.
Medidas complementarias y recomendaciones
Ademas de los ajustes fiscales y de politica energetica, otros instrumentos podrian contribuir a sostener la competitividad:
– Incentivos para la inversion en molienda e infraestructura logistica que reduzcan costos de flete y mejoren tiempos de despacho.
– Programas de promocion comercial y diversificacion de destinos para mitigar la dependencia de mercados especificos.
– Desarrollo de productos de mayor valor agregado (proteinas aisladas, harinas especificas) que reduzcan la presion de competir solo en volumen.
– Estabilidad regulatoria y previsibilidad en la politica agroexportadora para atraer inversiones y planificar la cadena.
La combinacion de politicas industriales, comerciales y energeticas, con medidas que promuevan valor agregado y eficiencia logistica, es la via recomendada por analistas para frenar la perdida de terreno frente a Brasil y Estados Unidos.
Conclusion: ventana de accion y urgencia
El escenario internacional muestra que la competencia por la harina de soja se ha intensificado por cambios estructurales en Brasil y Estados Unidos, impulsados por la molienda interna y politicas de biocombustibles. Argentina aun conserva un volumen importante de exportacion y una tradicion industrial en el sector, pero la posicion no es inmune. Los especialistas alertan que sin una combinacion coherente de medidas -revision de retenciones, impulso a biocombustibles, incentivos a la molienda e infraestructura- la perdida de liderazgo podria concretarse en los proximos anos. La decision politica y la capacidad de implementar acciones coordinadas determinaran si Argentina logra mantener su rol central en el mercado mundial de harina de soja o si cede espacio ante competidores que aceleran su expansion.


