La campaña agrícola argentina transita una etapa de definiciones. Después de años marcados por la sequía, la abundancia de lluvias trajo alivio, pero también nuevos desafíos. En este contexto, Juan Martín Pérez Brea, Crop Manager Soja de BASF Argentina, analizó en diálogo con Palabra de Campo el panorama productivo y los márgenes económicos que enfrentan los productores en la previa de la siembra gruesa.
“Este año arrancamos con muy buena condición hídrica. En algunos lugares hay excesos, pero más vale tener agua en el perfil, porque ahora empieza la demanda atmosférica y los cultivos van a necesitarla”, sostuvo el ejecutivo.
Según Pérez Brea, la gruesa 2025/26 se perfila con buenas perspectivas, aunque los costos ajustados obligan a planificar cada decisión con precisión. “Venimos de años en los que nos preguntábamos cómo íbamos a sembrar por falta de humedad. Hoy podemos hacerlo en tiempo y forma, pero una buena situación hídrica también trae otros problemas, como el aumento de la presión de malezas”, explicó.
Malezas, planificación y productos clave
La situación actual de los lotes, en muchos casos con alta humedad y barbechos incompletos, obliga a los productores a ajustar sus estrategias de control. “El que no hizo buenos barbechos de invierno hoy enfrenta una situación más compleja. Tiene que planificar productos y estrategias más cortas antes de sembrar”, apuntó Pérez Brea.
En ese escenario, BASF apuesta a soluciones como UBG, Coraxol y Hancha, productos que ofrecen control prolongado de malezas y desecación eficiente. “Un buen planteo de preemergentes hoy es clave. Si el cultivo arranca limpio y rápido, compite mejor con las malezas y se asegura un desarrollo más parejo”, detalló.
El ejecutivo recordó que la abundancia de humedad, aunque genera mayor presión de malezas, también es sinónimo de potencial. “Cuando el año viene complicado de humedad, hay buena presión de malezas, pero también significa que el cultivo crece bien y puede dar rendimiento. Lo importante es hacer las cosas bien desde el inicio”, subrayó.
“Este año los márgenes son muy ajustados”
Más allá de las condiciones productivas, Pérez Brea fue claro respecto del contexto económico: “Los números están finos”. Con precios internacionales estables y costos altos, el margen de error es mínimo. “El negocio te da justo. Por eso, tomar buenas decisiones es clave. No es lo mismo aplicar una, dos o tres veces un producto. La elección adecuada pesa mucho en el resultado”, explicó.
El especialista insistió en que ahorrar en insumos puede salir caro. “Muchas veces escuchamos: ‘uso este producto porque es más barato’. Pero si no cubre la necesidad real, después hay que volver a entrar al lote, y eso en un margen ajustado tiene un impacto altísimo. Por eso la planificación, el momento de aplicación y el producto correcto son más importantes que nunca”, sostuvo.
Agricultura digital y toma de decisiones con datos
BASF lleva varios años desarrollando herramientas digitales de apoyo a la gestión agronómica, y Pérez Brea destacó su creciente adopción. “Estamos trabajando con mapeo de malezas, una herramienta que permite dimensionar realmente la problemática del lote y elegir los productos adecuados. Además, ayuda a detectar ‘carry overs’, esas pérdidas que a veces no medimos y que están en el campo”, explicó.
El uso de información georreferenciada y monitoreo digital cobra valor cuando los márgenes son ajustados. “Cuando los números se aprietan, las decisiones respaldadas con datos son más interesantes. Nos permiten invertir con precisión y no perder rendimiento por falta de control o por aplicar de más”, señaló.
Control de enfermedades y nuevos lanzamientos
El Crop Manager Soja también se refirió a la situación sanitaria, especialmente en soja. “Estamos viendo muchas resistencias y pérdidas de sensibilidad a fungicidas. Hoy, cerca del 80% del mercado se basa en mezclas de estrobilurinas, que están dejando kilos en el campo”, advirtió.
En ese contexto, la compañía presentó el año pasado a Merira, una nueva mezcla con un triazol innovador que busca recuperar rendimientos perdidos. “Tenemos que cuidar cada kilo que el productor puede generar. No se puede especular con el precio, así que la palanca es la productividad: producir más y cuidar lo que ya está en el campo”, concluyó Pérez Brea.




