La política de retenciones se convirtió otra vez en un tema de alcance internacional. Mientras el Gobierno de Javier Milei celebra la suspensión temporal de los derechos de exportación hasta el 31 de octubre de 2025, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sorprendió con una frase que reavivó la incertidumbre en el campo: dijo que trabaja con la Casa Rosada para “poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”.
El comentario, publicado en redes sociales, apareció junto a la confirmación de que Washington negocia un swap por US$20.000 millones con el Banco Central argentino (BCRA). El anuncio cayó como un baldazo de agua fría en el agro, donde la medida de retenciones cero ya estaba siendo discutida como un alivio breve y condicionado.
La tregua fiscal y sus límites
El Decreto 682/2025, publicado en el Boletín Oficial, fue claro: el beneficio de retenciones cero se aplicará hasta el 31 de octubre o hasta alcanzar US$7000 millones en Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE). En las últimas reuniones, el secretario de Agricultura Sergio Iraeta y el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero Juan Pazo repitieron el mismo mensaje: la medida no se prorrogará.
Yesterday, @POTUS and I spoke extensively with President @JMilei and his senior team in New York. As President Trump has stated, we stand ready to do what is needed to support Argentina and the Argentine people.
Under President Milei, Argentina has taken important strides… https://t.co/TlzvkbNxII
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) September 24, 2025
Sin embargo, la intervención de Bessent abrió nuevas preguntas. ¿Se trata de un apoyo explícito al Gobierno argentino o de una presión externa para impedir que el esquema de alivio impositivo se prolongue? En el agro, las comparaciones con el “dólar soja” que aplicó Sergio Massa no tardaron en aparecer, recordando los riesgos de medidas transitorias que luego generan más distorsiones.
El mercado reaccionó con fuerza
El campo respondió a la suspensión de retenciones con un volumen histórico de operaciones. El lunes se negociaron 1,3 millones de toneladas en futuros, y el martes la cifra se elevó a 1,5 millones de toneladas por US$515 millones, según datos del mercado.
Para la analista Lorena D’Angelo (AZ Group), el movimiento fue contundente: “El volumen total en futuros y opciones rozó nuevamente un récord. El mercado aprovechó la ventana de oportunidad generada por la suspensión”. En soja, la posición noviembre cerró en US$360,5 por tonelada, casi sin cambios, mientras que los contratos a abril/mayo 2026 retrocedieron levemente a US$320/325 dólares.
A pesar de la euforia inicial, surgieron alertas políticas. El diputado nacional Luciano Laspina (PRO) advirtió en X: “Hoy se derrumba el FX. Pide Bessent ‘end the tax holiday for commodity producers’. Volver a subir las retenciones”.
Qué hay detrás del mensaje de Bessent
En el sector exportador interpretan que el Tesoro norteamericano busca garantías: no quiere que Argentina extienda la suspensión más allá de octubre. La discusión no es solo fiscal, sino estratégica: el swap de US$20.000 millones que se negocia con el BCRA necesita señales de disciplina tributaria y previsibilidad para cerrar.
El Gobierno argentino se muestra firme en que la medida es estrictamente temporal, pero la declaración de Bessent deja en claro que la discusión trasciende las fronteras y que la política agroexportadora está hoy bajo la lupa de Washington.




