La tensión aumentó cuando el juez André Mendonça, quien impulsa la investigación contra Moraes, defendió la legalidad de sus actuaciones.
El presidente del STF, Edson Fachin, abrió la sesión al advertir que la Corte atraviesa “una de las mayores crisis de su historia” y subrayó que el país sigue con atención el debate.
Moraes respondió que Mendonça habría presionado al banquero Vorcaro para que realizara una declaración incriminatoria en su contra.
Mendonça afirmó que no es un magistrado que acepte ser ofendido y rechazó las acusaciones de haber llevado adelante las diligencias con una intención “política y electoral”.
Según una investigación policial, Moraes habría mantenido decenas de comunicaciones con Vorcaro y se habría beneficiado de un contrato millonario con el empresario, detenido en Brasilia y sospechoso de participar en una presunta estafa de más de 10.000 millones de dólares.
En medio de los fuertes intercambios, el pleno del STF aún no había votado sobre la apertura de una investigación contra Moraes, considerado uno de los jueces más influyentes de Brasil.
La sesión está prevista para continuar esta tarde. Dos de los 10 magistrados que integran el STF anunciaron que no participarán en la votación después de que la prensa mencionara presuntos vínculos suyos con Vorcaro (ANSA).



