Resumen del momento del agro argentino
En un contexto de recuperacion productiva y mayor previsibilidad macroeconomica, el sector agropecuario argentino encara tres desafios estructurales para consolidar un nuevo ciclo de crecimiento: aumentar la competencia en biotecnologia de semillas, reducir la carga impositiva -con especial atencion a las retenciones- y gestionar las limitaciones que impone el clima. Esa evaluacion fue planteada por Manuel Rosasco, gerente general de Stine Argentina, en la apertura de la temporada en su centro de investigacion en Venado Tuerto. La compania -de origen estadounidense- mostro en detalle la cadena de mejoramiento genetico y explico por que estos factores son claves para elevar rindes y atraer inversiones.
Recuperacion productiva y comportamiento de la campana
A nivel global el mercado de semillas mostro estabilidad tras una buena cosecha en Estados Unidos. En Argentina la campana comenzo con una siembra vigorosa, pero sufrio el impacto de eventos climaticos de enero que rebajaron las expectativas de rendimiento. Pese a ese ajuste, Rosasco mantiene un optimismo relativo: considera que, en comparacion con anos previos, la situacion de soja y maiz puede posicionarse un escalon por encima, siempre que se consoliden condiciones regulatorias y economicas favorables.
El balance climatico fue senalado como una variable que todavia puede inclinar la balanza. Algunas zonas presentan ahora senales de alerta por la falta de agua, lo que ya estaria provocando mermas en la superficie sembrada y en los rendimientos tanto del maiz temprano y tardio como de la soja. En la zona nucleo se anticipa una caida de rindes que se confirmara cuando comience la cosecha, en aproximadamente dos meses.
Tres ejes necesarios para acelerar la productividad
Rosasco sintetizo las prioridades del sector en tres ejes:
– Competencia en biotecnologia: la apertura a nuevas plataformas tecnologicas y la existencia de multiples actores incentivarian mejoras geneticas mas rapidas y menores costos para el productor.
– Reduccion de retenciones y menor carga fiscal: menos presion tributaria permitiria decisiones de manejo mas agresivas e inversion en genetica, maquinaria y manejo.
– Clima: la variable incontrolable que condiciona resultados ano a ano y que obliga a estrategias de gestion y cobertura.
Ademas, advirtio que la falta de competencia en soja ha dejado a Argentina rezagada frente a competidores regionales como Brasil, que logro capitalizar inversiones en genetica y reinvertir a partir del volumen de semilla comercializada.
Propiedad intelectual y UPOV: que implican los cambios
La discusion sobre regimen de proteccion de variedades es central. Argentina opera bajo UPOV 78 desde su adhesion en 1994 y actualmente se debate avanzar hacia UPOV 91. La transicion implicaria un mayor resguardo de los derechos de obtentor y una mayor fortaleza institucional para organismos como el INASE (Instituto Nacional de Semillas), lo que, segun Rosasco, impulsaria la penetracion de nuevas biotecnologias y la inversion privada.
La relacion entre propiedad intelectual y acceso a la inversion es directa: si no se valoriza la proteccion de nuevos desarrollos, los recursos para investigacion y mejoramiento genetico tienden a disminuir. Por eso, ademas de normas mas modernas, el ejecutivo destaco la necesidad de una articulacion publico-privada que contribuya a acelerar la introduccion de tecnologias.
Penetracion de biotecnologias y metas para 2030
Actualmente, la adopcion de la unica plataforma biotecnologica disponible en soja (Enlist, segun la referencia) se ubica en torno al 32% de penetracion en el mercado local. La meta que manejan es ambiciosa: acercarse o superar el 60% hacia 2030. Alcanzarla depende no solo de la disponibilidad de tecnologias alternativas, sino tambien de condiciones economicas que hagan rentable su adopcion por parte del productor.
El problema no es exclusivo de genetica: Rosasco subrayo retrasos en tecnologia de manejo agricola, desde maquinaria hasta sistemas de riego y sensores. Sin competencia, la oferta se estanca y los productores tienen menos opciones para elevar productividad.
Investigacion y procesos operativos en campo
Stine Argentina abrio “El campito”, su sitio de I+D en Venado Tuerto, para mostrar el ciclo completo del mejoramiento: desde miles de cruzamientos hasta la etapa comercial, que puede tardar de cinco a siete anos para que un hibrido de maiz o una variedad de soja llegue a escala. En la campana vigente, la compania planea 130.000 cruzamientos de soja y aspira a generar 10.000 nuevas combinaciones geneticas por ano. Entre Venado Tuerto y Tucuman se siembran cerca de 180.000 variantes para evaluacion.
El programa de maiz, con 75 personas dedicadas, supero las 290.000 polinizaciones sobre hibridos de todos los ciclos, y una red de mas de 100.000 parcelas en casi 40 localidades valida cada avance genetico en condiciones reales de cultivo. En el galpon de proceso se acondicionan semillas para exportar entre 2.000 y 3.000 toneladas a destinos como Estados Unidos, Brasil, Guyana y Puerto Rico. El objetivo operativo es que la semilla llegue rapido para completar procesos de seleccion y nuevos cruzamientos.
Los ciclos en Guyana y otras zonas cercanas al ecuador permiten acelerar generaciones al ofrecer dos campanas anuales; el envio por barco es mas economico pero lento (alrededor de un mes) y el aereo es mas caro pero rapido (seis a ocho dias), lo que implica un trade-off entre tiempo y costo: el transporte maritimo se cotiza hoy entre US$3,3 y US$3,6 por kilo y el aereo entre US$13 y US$14 por kilo, segun la experiencia del semillero.
Claves para la politica y la toma de decision del productor
Para que la Argentina logre una etapa sostenida de mejora productiva, el sector necesita senales claras: reglas de juego que protejan la innovacion, incentivos economicos para que el productor invierta en genetica y manejo, y politicas publicas que permitan reducir costos de adopcion. Tambien resultan importantes inversiones en infraestructura y tecnologia de manejo -maquinaria, riego y sensores- para que la mejora genetica pueda traducirse en rendimientos reales.
Por ultimo, el componente climatico exige estrategias de mitigacion y adaptacion: manejo de riesgo, diversificacion de practicas y esquemas de cobertura que alivien la volatilidad anual. Sin estas tres piezas alineadas -competencia tecnologica, alivio fiscal e infraestructura/gestion climatica-, la insercion de nuevas biotecnologias y la reinversion privada enfrentaran frenos importantes.
Conclusion: el potencial existe, pero su realizacion depende de decisiones conjuntas entre empresas, productores y Estado para crear un entorno donde la innovacion sea protegida, rentable y accesible.


