Agronegocios en alerta: FARM y CAA rechazan medidas climaticas y salvaguardias de la UE antes de la COP30 en Belem
En la antesala de la cumbre climatica COP30 que se celebrara en Belem (Brasil), dos grandes voces del campo regional intensificaron su rechazo a iniciativas europeas que consideran proteccionistas y desalineadas con la realidad productiva del Mercosur Ampliado. La Federacion de Asociaciones Rurales del Mercosur Ampliado (FARM) y el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) difundieron comunicados paralelos en los que cuestionaron el Pacto Verde Europeo y reglamentos como el EUDR y el CBAM, y rechazaron una propuesta de “salvaguardias agricolas” impulsada por la Union Europea que, segun el CAA, pondria en riesgo la previsibilidad comercial y la competitividad de las exportaciones regionales.
Los pronunciamientos coinciden en pedir un enfoque multilateral, alineado con la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible, y en reclamar que las politicas climaticas reconozcan las particularidades productivas de Sudamerica, en especial la agricultura tropical y los sistemas integrados.
FARM: agricultura como parte de la solucion climatica y exigencia de metricas adecuadas
La FARM, que agrupa a asociaciones rurales y confederaciones de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile y Colombia, coloco el foco en la contribucion de la agricultura del Mercosur Ampliado a la mitigacion del cambio climatico y a la seguridad alimentaria global. La federacion declaro que la region debe participar activamente en la definicion de sus metas nacionales (NDCs) y que los instrumentos de medicion requieren ajustes urgentes para evitar interpretaciones erroneas que perjudiquen a los productores.
Entre los ejes que la FARM elevo en su documento la semana previa a la COP30 destacan:
– Condena de politicas unilaterales: la organizacion pidio “repudiar” medidas como el Pacto Verde Europeo y reglamentos asociados (EUDR sobre deforestacion y CBAM sobre carbono en fronteras), que, a su entender, generan confusion al consumidor y crean barreras comerciales injustas al no contemplar la diversidad productiva de los paises en desarrollo.
– Coherencia entre medidas comerciales y principios multilaterales: FARM exigio que las medidas climaticas relacionadas con el comercio internacional respeten el multilateralismo y la legislacion ambiental nacional, evitando imponer criterios externos sin reconocimiento de avances locales.
– Fortalecimiento del Trabajo Conjunto de Sharm el-Sheikh (SSJWA): La federacion apoyo la continuidad de un espacio que reconoce la agricultura como sector estrategico para la mitigacion, la adaptacion y la seguridad alimentaria, y propuso usar su portal para visibilizar iniciativas agropecuarias de bajas emisiones (Plan ABC+ de Brasil; Sello de Triple Impacto en Argentina; estrategias nacionales de Chile, Uruguay, Paraguay).
– Financiamiento climatico y Roadmap Baku-Belen: FARM llamo a garantizar mecanismos financieros efectivos y cito el apoyo al Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado (NCQG), que busca movilizar recursos para respuestas climaticas hasta 2035.
– Mercados de carbono y adaptacion: la federacion reclamo que la implementacion del Articulo 6 del Acuerdo de Paris contemple indicadores adaptados a la agricultura tropical y que el financiamiento se oriente por metricas cientificas y por la realidad de los sistemas productivos locales.
– Transicion justa y bioeconomia: desde FARM insistieron en politicas que protejan a pequenos y medianos productores, impulsen eficiencia hidrica, seguros agropecuarios y desarrollo de bioenergias (etanol, biodiesel, SAF), integrando produccion y conservacion sin sacrificar competitividad.
En terminos agronomicos, la federacion promovio practicas como sistemas integrados ganaderia-agricultura-foresteria (ILPF), manejo conservacionista de suelos, recuperacion de pasturas y eficiencia en el uso del agua. Estas practicas, indicaron, permiten reducir emisiones, secuestrar carbono y aumentar resiliencia frente a eventos climaticos extremos, siempre que acompanen financiamiento y transferencia tecnologica.
CAA: salvaguardias agricolas, una amenaza a la previsibilidad comercial
En forma paralela, el Consejo Agroindustrial Argentino publico un comunicado “enfatico” contra la propuesta de la Comision Europea para establecer salvaguardias bilaterales en productos agricolas. El CAA sostuvo que la iniciativa contradice las normas del propio Acuerdo de Asociacion entre Mercosur y la UE y las reglas de la Organizacion Mundial del Comercio (OMC), al introducir medidas que generarian “imprevisibilidad e incertidumbre” para exportadores y cadenas de valor.
El Consejo describio la medida europea como desproporcionada para productos cuya liberalizacion opera bajo contingentes o volumenes limitados y subrayo que, a su entender, las exportaciones del Mercosur apenas representan una porcion marginal del mercado europeo -en varios casos, por debajo del 2%- por lo que no constituyen un riesgo de “dano grave” a la industria europea, requisito habitual para activar salvaguardias.
El CAA defendio la firma del Acuerdo de Asociacion como motor de comercio, inversion y cooperacion, y recordo que las negociaciones llevaron decadas para acordar tratamientos diferenciales a productos sensibles (exclusiones, liberalizacion a plazos, contingentes arancelarios). El Consejo advirtio que la propuesta de la UE menoscaba las expectativas legitimas del Mercosur de aprovechar plenamente las preferencias arancelarias negociadas y erosionaria la predictibilidad buscada por el acuerdo.
Impacto economico y productivo: que esta en juego para la agroindustria
Ambos pronunciamientos combinan preocupaciones comerciales y productivas. Si la UE desarrolla salvaguardias o normas de cumplimiento unilateral sin herramientas de reconocimiento y ajuste, los exportadores del Mercosur enfrentan mayores costos de cumplimiento, riesgo de perdidas de mercado y desincentivo a inversiones en la cadena agroindustrial. Las empresas argentinas y regionales, integradas verticalmente desde el productor hasta la industria procesadora y puertos, dependen de reglas estables para planificar cultivos, rotacion, logistica y contratos de exportacion.
En el plano agronomico, la exigencia de metricas adaptadas aparece como condicion para que las practicas sostenibles locales -ILPF, siembra directa, manejo integrado de suelos y agua- obtengan reconocimiento y financiamiento internacionales. Sin financiamiento adecuado, los pequenos y medianos productores pueden quedar fuera de la transicion hacia tecnologias de bajas emisiones, erosionando rendimientos y capacidad exportadora.
Hacia COP30: oportunidad para dialogo y soluciones practicas
Con la COP30 en Belem como escenario, FARM y CAA buscan que la agenda combine ambicion climatica con seguridad alimentaria y desarrollo rural. Expertos y actores del sector suelen coincidir en que la solucion pasa por mecanismos multilaterales que armonicen normas, financien la transicion y valoren la produccion sostenible tropical y de pasturas.
Los desafios incluyen disenar indicadores cientificos y flexibles, ampliar acceso al credito verde, articular incentivos para biocombustibles sostenibles y asegurar que los mecanismos de mercado de carbono reconozcan reducciones verificables en sistemas agricolas tropicales. Si los negociadores abordan estos temas con perspectiva productiva, la COP30 puede avanzar hacia acuerdos que promuevan comercio previsible, practicas agroecologicas y financiamiento dirigido a productores.
Mientras tanto, la comunidad agroindustrial y los gobiernos del Mercosur deberan mantener una postura firme en foros multilaterales, negociar salvaguardias que respeten compromisos y priorizar instrumentos que faciliten la adopcion de practicas sostenibles sin sacrificar competitividad ni seguridad alimentaria. La tension entre normativas climaticas y comercio seguira marcando la agenda del agro regional; la diferencia la marcara la capacidad de traducir reclamos en reglas claras, financiacion y programas tecnicos que permitan producir mas, mejor y con menor impacto ambiental.


