La relación entre el Gobierno y el campo volvió a tensarse por el debate sobre los derechos de exportación. En una reunión convocada originalmente para discutir el futuro del INTA, la Mesa de Enlace reclamó que la baja de retenciones aplicada por apenas tres días se transforme en una medida estructural y definitiva, con reglas claras y previsibles. Como contrapartida, las autoridades nacionales confirmaron que se reactivará el dragado de un tramo del Plan Maestro del Río Salado, una obra hidráulica decisiva para el desarrollo productivo bonaerense.
En el encuentro participaron dirigentes como Nicolás Pino (SRA), Carlos Castagnani (CRA), Andrea Sarnari (FAA) y Lucas Magnano (Coninagro). Del lado oficial estuvieron Sergio Iraeta, secretario de Agricultura; Juan Pazo, director de ARCA, y Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción.
Un reclamo por previsibilidad y medidas de fondo
La eliminación transitoria de retenciones, que duró apenas 72 horas hasta agotar el cupo de USD 7.000 millones, generó malestar en las entidades. Nicolás Pino explicó que el Gobierno justificó la medida como una decisión de urgencia para acelerar la liquidación de divisas. “El objetivo fue fortalecer reservas y que los productores también reciban un beneficio. Con el movimiento de precios, el impacto se sintió, pero hace falta continuidad”, señaló.
En el mercado, la soja disponible subió casi $20.000 y cerró a $477.000 por tonelada. Sin embargo, Andrea Sarnari, presidenta de Federación Agraria, advirtió que muchos productores no lograron capturar ese beneficio: “Necesitamos previsibilidad, no medidas transitorias. Planteamos con claridad que la baja de retenciones debe ser permanente”.
Carlos Castagnani, de Confederaciones Rurales, agregó que los exportadores que declararon ventas sin contar con stock ahora “deberán salir a comprar el grano, lo que obliga a valorizar el producto de los productores”.
Una obra hidráulica largamente esperada
La buena noticia para los dirigentes llegó con el anuncio de la reactivación de un tramo del dragado del Río Salado, obra clave que llevaba meses paralizada. Según lo informado, se trabajará sobre 33,4 kilómetros entre la Ruta Nacional 205 y Ernestina, en el partido de 25 de Mayo, hasta llegar a Lobos.
Este avance forma parte del Plan Maestro del Río Salado, que prevé la adecuación de más de 760 kilómetros de caucepara beneficiar a 59 municipios bonaerenses y a 1,45 millones de habitantes. El proyecto apunta a reducir inundaciones, mitigar sequías y recuperar millones de hectáreas productivas en la cuenca.
Lucas Magnano, presidente de Coninagro, celebró el anuncio: “Es una obra reclamada desde hace décadas y con impacto enorme en una provincia clave como Buenos Aires. Para los productores, representa una señal de que parte de nuestros reclamos históricos comienzan a tener respuesta”.
Inta y la agenda institucional
Aunque el debate por retenciones y obras hídricas dominó la reunión, también se abordó el futuro del INTA tras la controversia por los cambios introducidos por decreto. Según Sarnari, se trabajó sobre las líneas de investigación prioritarias y la conformación de un nuevo Consejo Directivo, que se espera empiece a funcionar en los próximos días.




