martes 24 febrero 2026

Violento temporal arraso con la produccion citricola de dos regiones clave del pais

Resumen del desastre climatico y areas afectadas

Un temporal de extrema violencia, descrito por productores locales como un tornado con granizo, arraso recientemente con plantaciones citricolas en el norte de la provincia de Entre Rios y zonas citricolas de Corrientes. Los distritos mas afectados fueron Chajari y el departamento Federacion en Entre Rios, y Monte Caseros, Mocoreta y Juan Pujol en Corrientes. El episodio provoco danos directos a la produccion -con perdidas estimadas entre el 70% y el 100% en muchas fincas- y destruyo infraestructura rural, como galpones y techos, en plena campana de mandarina y naranja.

Danos a las plantas, la fruta y la infraestructura

Los productores indican que el dano no se limita a la fruta caida o raspada: muchas plantas quedaron “peladas” y hay riesgo de mortalidad vegetal que compromete la produccion durante varios anos. Estimaciones de campo sugieren que entre el 70% y el 80% de las plantas podrian secarse, y la recuperacion total de la superficie productiva podria demandar entre cuatro y cinco anos. Ademas, galpones y viveros recientemente construidos fueron destruidos, con inversiones previas que en casos particulares llegaron a varios millones de pesos argentinos. Las avenidas de agua y granizo tambien provocaron danos en caminos rurales, puentes y alcantarillas, dificultando la logistica para acceder a los lotes y realizar tareas de emergencia.

Impacto economico y social en las comunidades

La citricultura es el motor economico de varios distritos afectados. En el departamento Federacion, por ejemplo, hay alrededor de 1.600 productores, mayoritariamente pequenos y medianos, con parcelas promedio de 60 a 70 hectareas; muchos de ellos no cuentan con capital suficiente para diversificar o soportar perdidas prolongadas. La destruccion de cosechas reduce ingresos directos y afecta la demanda de mano de obra estacional, con consecuencias sociales inmediatas en pueblos que dependen de esa actividad. Productores que habian invertido en mejoras y riego tras anos de dificultades climaticas y economicas ven ahora comprometida la viabilidad de sus explotaciones.

Relatos de productores: perdidas, frustracion y abandono

Productores afectados describen una sensacion de perdida acumulada. Algunos relatan haber perdido la totalidad de la produccion en quintas alquiladas, danos en viviendas, viveros y galpones, y que la fruta remanente presenta calidad baja o danos que la marginan del mercado. Se repite la queja por la escasa respuesta efectiva: solicitudes de emergencia agropecuaria y promesas politicas que, segun los afectados, no se concretan en ayudas reales. Entre los relatos, hay productores con decadas en la actividad que estan considerando abandonar la citricultura por la falta de rentabilidad y la necesidad constante de reinversion ante sucesivos golpes climaticos.

Contexto estructural: rentabilidad, riesgos y falta de contencion

Even antes of this storm, the sector confrontaba una crisis estructural: baja rentabilidad, problemas laborales y vulnerabilidad ante eventos climaticos. La citricultura necesita anos para establecerse: un arbol puede tardar seis o siete anos en alcanzar pleno rendimiento, por lo que las inversiones iniciales son altas y el retorno, a largo plazo; la exposicion a hail, sequias y heladas incrementa el riesgo. Ademas, muchos productores pequenos y medianos tienen dificultades para integrarse en cadenas comerciales que les aseguren mejores precios y condiciones, y carecen de seguros agricolas o lineas de credito adaptadas para reconstruir infraestructura tras desastres.

Medidas oficiales, informes y primeras respuestas

Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Produccion de Corrientes inicio un relevamiento para cuantificar perdidas y coordinar acciones. El INTA tambien informo de granizadas intensas en distintos puntos del departamento de Monte Caseros, afectando lotes citricolas de Mocoreta y Juan Pujol en diversos grados. Las primeras acciones planteadas por autoridades suelen incluir la evaluacion de la emergencia agropecuaria, asistencia tecnica para evaluar viveros y plantas, y la posible gestion de fondos de ayuda o programas de reparacion de infraestructura. Sin embargo, productores manifiestan desconfianza por experiencias previas en las que las ayudas prometidas demoraron o no llegaron de manera efectiva.

Plazos de recuperacion y opciones para los productores

La recuperacion de un huerto afectado por granizo y viento extremo depende del grado de dano a las plantas y de la disponibilidad de recursos para sostener intervenciones tecnicas. Si gran parte del follaje y la corteza han sido danados, es probable que la produccion no sea recuperable en la proxima campana y que se requiera la sustitucion de plantas muertas. Tecnicos recomiendan: 1) evaluar la supervivencia de plantas con peritajes especializados; 2) priorizar la recuperacion de areas productivas mas sanas; 3) proteger y reinstaurar infraestructura critica (viveros, riego, galpones) para acelerar la reimplantacion; y 4) gestionar seguros agropecuarios y lineas de credito para financiar la reconstruccion. El proceso puede extenderse entre tres y cinco anos hasta recuperar niveles productivos previos, segun la gravedad del dano.

Recomendaciones para reducir vulnerabilidad futura

Para disminuir el impacto de eventos similares en el futuro, se recomiendan acciones a nivel de productores, asociaciones y Estado: promover seguros agricolas accesibles para pequenos y medianos productores; ampliar programas de inversion en riego y estructuras de proteccion (mallas antigranizo, barreras cortavientos); mejorar el acceso a capacitacion tecnica en manejo post-dano y poda de recuperacion; y fortalecer la integracion comercial para mejorar margenes y resiliencia financiera. La cooperacion entre cooperativas, asociaciones de productores y organismos publicos puede facilitar la coordinacion de compras colectivas de insumos y la gestion de ayuda en emergencias.

Conclusion

El temporal que afecto a Entre Rios y Corrientes no solo destruyo cosechas en la campana actual, sino que puso en evidencia la fragilidad estructural de un sector clave para economias regionales. La magnitud de las perdidas, la destruccion de infraestructura y la posible perdida de plantas en pie exigen respuestas tecnicas, financieras y politicas coordinadas para permitir la reconstruccion y para mejorar la resiliencia frente a eventos climaticos cada vez mas frecuentes. Sin intervenciones eficaces y sostenidas, muchos productores podrian verse obligados a abandonar la actividad, con consecuencias economicas y sociales duraderas para sus comunidades.

MAS NOTICIAS
- Advertisment -

Most Popular