Hoy “tenemos un vehículo chino importado” que no paga “impuestos, y un vehículo producido y exportado desde la Argentina … pagando impuestos de producción y de exportación”, señaló Salinas. “Esos son los desniveles que habría que trabajar para poder tener vehículos con la menor carga impositiva … y que eso beneficie a los clientes no solo de la Argentina, sino también del exterior, y que por ende eso demande más trabajo y más producción argentina”.
Los precios de los autos en la Argentina solo bajarán de forma contundente cuando se reduzca la carga impositiva sobre el sector, una barrera que también enfrentan los nuevos jugadores chinos, cuyos precios finalmente no han sido tan baratos como se esperaba. Así se pronunció Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, en diálogo con Bloomberg Línea desde la planta de Zárate, provincia de Buenos Aires, aunque también enfatizó “desniveles” impositivos entre algunos autos que se importan sin aranceles y la vehículos nacionales que siguen sujetos a altos gravámenes.


