Aunque la campaña de maíz 2024/25 logró evitar daños significativos por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), los informes recientes de la Red Nacional de Monitoreo indican un aumento preocupante en la población de este vector en diversas regiones del país. Este incremento subraya la importancia de mantener un monitoreo constante para anticipar y prevenir posibles impactos en futuras campañas agrícolas.
Incremento de la chicharrita del maíz en regiones clave
El 17.º informe de la Red Nacional de Monitoreo, que abarca datos recopilados entre el 29 de abril y el 16 de mayo de 2025, revela un crecimiento significativo en la presencia de Dalbulus maidis en varias zonas productoras de maíz:
Región NOA: Se registraron capturas superiores a 100 adultos por trampa en el 84 % de las localidades monitoreadas, alcanzando un total de 46 localidades.
Región NEA: El 64 % de las localidades relevadas presentaron densidades superiores a 50 adultos por trampa, con focos de mayor incidencia en Santiago del Estero y Santa Fe.
Región Centro-Norte: Se detectó la presencia del vector en el 87 % de las localidades, con capturas superiores a 100 adultos por trampa en el 47 % de los sitios, especialmente en Córdoba y Santa Fe.
Región Centro-Sur: Aunque el 52 % de las localidades no registraron presencia del insecto, por primera vez se detectaron capturas superiores a 100 adultos por trampa en dos localidades de esta región.
Importancia del monitoreo continuo y estrategias de control
A pesar de que los cultivos de maíz ya superaron la etapa de mayor susceptibilidad o han sido cosechados, los especialistas enfatizan la necesidad de continuar registrando las capturas de adultos de D. maidis. Durante el período otoñal-invernal, los adultos tienden a modificar su coloración estacional, un aspecto clave para su correcta identificación.

Además, se destaca la importancia de prestar atención en las zonas donde se cosecharon maíces tempranos, como el Litoral, el centro-norte y el centro-sur del país. Las temperaturas y precipitaciones recientes podrían favorecer la aparición de maíces voluntarios, que actúan como hospedadores del vector si no ocurren heladas que interrumpan su ciclo.
Recomendaciones para productores y técnicos
Para mitigar el riesgo de infestaciones futuras, se recomienda:
Mantener un monitoreo constante mediante trampas cromáticas adhesivas e inspecciones en los cultivos.
Eliminar rastrojos y maíces guachos que puedan servir como refugio del vector.
Ajustar las fechas de siembra para evitar los momentos de mayor susceptibilidad del cultivo.
Aplicar tratamientos fitosanitarios si se detectan niveles significativos de la plaga.
La experiencia tras los severos daños sufridos en la campaña 2023/24, cuando el complejo del achaparramiento del maíz provocó pérdidas millonarias, llevó a un cambio profundo en el manejo sanitario. Decisiones agronómicas como los monitoreos intensivos, las aplicaciones dirigidas y el corrimiento de fechas de siembra resultaron clave para reducir el impacto.
Generar información de calidad que permita entender dónde y cuándo se concentran los focos de mayor riesgo es esencial. Si se abandona la vigilancia ahora, la próxima campaña podría tomar desprevenidos a los productores.





