Cierre definitivo de plantas y alcance del fallo
Las plantas lacteas gestionadas por la venezolana Maralac S.A. -operadas bajo los nombres Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) y La Suipachense- cerraron de manera definitiva tras la declaracion de quiebra dictada por la Justicia en noviembre de 2025. El cierre comprende instalaciones en Lincoln (provincia de Buenos Aires) y Monte Cristo (provincia de Cordoba), y fue confirmado por resoluciones judiciales que ordenaron la liquidacion total de las companias. En conjunto, el cese de actividades deja sin empleo a aproximadamente 520 trabajadores.
La decision judicial que decreto la quiebra fue firmada por el juez subrogante Federico Guerri, del Juzgado Comercial N 29, despues de que fracasara el concurso preventivo iniciado en abril de 2024. El fallo incluyo la inhibicion general de bienes, el embargo de fondos y la orden de liquidacion de las sociedades involucradas.
Cifras, plantas y productos afectados
Segun las resoluciones y comunicados, las dos plantas de ARSA aportaban cerca de 180 puestos de trabajo en la provincia de Buenos Aires y unas 200 en Monte Cristo, Cordoba. La Suipachense, por su parte, empleaba alrededor de 140 personas. Las instalaciones estaban dedicadas principalmente a la elaboracion de yogures, flanes y postres refrigerados que se comercializaban bajo marcas historicas y tambien bajo licencias de SanCor.
Entre las marcas y lineas de productos vinculadas a la actividad de ARSA figuran Yogs, Primeros Sabores, Shimy, Sancorito, Sublime y Vida, ademas de presentaciones que se comercializaban con la marca SanCor (SanCor Yogs, SanCor Vida, SanCor Shimy, Sancorito). El cese de produccion implica la salida del mercado, al menos por el momento, de estos productos o la reduccion drastica de su oferta.
Causas del colapso y dinamica del concurso preventivo
El proceso que culmino en la quiebra comenzo con un concurso preventivo que la empresa presento en marzo-abril de 2024. Durante mas de un ano el proceso intento viabilizar un salvataje mediante la busqueda de inversores o compradores, pero no se inscribio ningun interesado en el registro abierto para ese fin. Ante la ausencia de ofertas viables, el juez dicto la quiebra y ordeno la etapa de liquidacion.
Las medidas judiciales previas incluyeron la inhibicion general de bienes de las sociedades y de algunos de sus administradores, asi como ordenes dirigidas al Banco Central para que comunicara a todas las entidades financieras y proveedores de servicios de pago la situacion concursal. Se instruyo el cierre de cuentas corrientes, plazos fijos, cajas de ahorro y demas imposiciones a nombre de las firmas, y la transferencia de saldos existentes a una cuenta judicial abierta en el Banco de la Ciudad de Buenos Aires para garantizar la administracion y eventual pago a acreedores.
Contexto empresarial: adquisicion, gestion y declive productivo
La historia reciente de ARSA comienza en 2016, cuando una operacion encabezada por un holding vinculado al Grupo Vicentin adquirio la division de productos refrigerados de SanCor por un monto aproximado de 100 millones de dolares. La operacion se presento con la promesa de modernizar y expandir la produccion, pero anos despues la empresa enfrento dificultades financieras severas.
Hace aproximadamente tres anos la gestion paso a manos de Maralac S.A., un grupo vinculado a empresarios venezolanos (se mencionan los hermanos Manuel y Alfredo Fernandez). Esa sociedad tambien gestionaba La Suipachense, cuya controlante, Lacteos Conosur S.A., vio decretada su quiebra en noviembre de 2025. En el expediente de La Suipachense el Juzgado Civil y Comercial N7 de Mercedes, a cargo del juez Leandro Julio Enriquez, dispuso abrir directamente la etapa de liquidacion tras fracasar el intento de reestructuracion.
En terminos productivos, las plantas pasaron de procesar cerca de 250.000 litros de leche por dia en su mejor momento a 40.000 litros diarios en la etapa final, hasta quedar paralizadas. Esa caida sostenida impacto la cadena de pagos y derivo en conflictos laborales por salarios y aguinaldos adeudados.
Impacto sobre trabajadores y la comunidad
El cierre provoco ocupaciones y protestas de empleados en algunos sitios, en especial en la planta de Suipacha, donde trabajadores ocuparon las instalaciones para reclamar el cobro de sueldos y compensaciones pendientes. La Suipachense, con cerca de 70 anos de historia en la localidad, fue uno de los casos emblematicos del deterioro que atraveso la empresa.
En el marco de un proceso concursal y de quiebra, los reclamos laborales se tramitan como creditos y, en muchos ordenamientos, gozan de cierto grado de prelacion frente a otros acreedores. No obstante, la realizacion efectiva de esos creditos depende de los activos disponibles tras la liquidacion y del orden de prioridad fijado por la normativa aplicable, por lo que la situacion de los trabajadores queda sujeta al avance del procedimiento judicial.
Consecuencias para el mercado lacteo y posibilidades futuras
La desaparicion operativa de ARSA y La Suipachense implica la discontinuidad de presentaciones y marcas conocidas en el mercado de postres y yogures refrigerados. A corto plazo, los consumidores podrian notar la falta de ciertos productos en los supermercados y la reduccion de oferta regional. A mediano plazo, el destino de marcas y activos (fabricas, maquinaria, formulaciones y licencias) dependera de la labor del sindico y del juez: los bienes pueden venderse a terceros interesados para pagar a los acreedores, y algunas marcas podrian revivirse bajo nueva administracion si se concreta una venta.
Legalmente, tras la quiebra se abre una etapa de liquidacion en la que el sindico designado administrara y valorizara los activos, recibira las solicitudes de credito, y coordinara eventual subasta o transferencia de bienes. Si aparecen oferentes en esas instancias, es posible que parte de la capacidad productiva se reactive bajo otra propiedad; si no, los activos podrian desagregarse y venderse por partes.
Resumen y proximos pasos procesales
En sintesis: la quiebra declarada en noviembre de 2025 culmino con el cierre definitivo de las plantas de ARSA en Lincoln y Monte Cristo y de La Suipachense, dejando alrededor de 520 empleados sin trabajo. La decision judicial se baso en el fracaso del concurso preventivo y en la ausencia de oferentes interesados en rescatar las companias. El proceso judicial incluyo inhibicion de bienes, cierre de cuentas bancarias y la apertura de cuentas judiciales para centralizar fondos. El futuro de las marcas, la posibilidad de reactivacion de plantas y la liquidacion de pasivos dependeran ahora de las actuaciones del sindico y del curso del procedimiento de quiebra establecido por la Justicia.


