En el negocio agropecuario, cada detalle cuenta cuando llega el momento de sembrar o cosechar. En ese escenario, el abastecimiento de combustible vuelve a ocupar un lugar estratégico dentro de la logística del campo.
Desde Expoagro 2026, Alberto Salerno, gerente comercial agro de Puma Energy, explicó que la compañía atraviesa una etapa de fuerte crecimiento en su vínculo con el sector productivo. El ejecutivo destacó que la disponibilidad del producto será la variable clave para que la campaña se desarrolle sin sobresaltos.
Salerno remarcó que el negocio creció de forma significativa durante el último año impulsado por la actividad agrícola. La fuerte cosecha de trigo registrada durante el verano pasado generó un incremento notable en la demanda de combustibles en distintas regiones productivas.
Según detalló, en diciembre de 2025 la cooperativa ACA —uno de los socios estratégicos de la petrolera en el agro— alcanzó un récord de 22.000 metros comercializados. Ese movimiento ayudó a Puma Energy a expandir su participación en el mercado de combustibles destinados a la producción agropecuaria.
El crecimiento también se reflejó en los volúmenes vendidos por la compañía. “Diciembre de 2025 contra diciembre de 2024 mostró un aumento cercano al 27% en el volumen”, explicó el directivo al analizar el desempeño reciente del negocio.
Alianzas con cooperativas y presencia territorial
Una de las claves de esa expansión se encuentra en el trabajo conjunto con cooperativas y distribuidores del interior productivo. El acuerdo con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) se consolidó como el principal canal de abastecimiento para miles de productores.
Actualmente, Puma Energy mantiene cerca de 80 contratos vinculados a esta red comercial. La relación, según Salerno, se fortalece año tras año porque ambas organizaciones comparten una lógica de trabajo orientada al largo plazo.
“La alianza con ACA viene muy bien y seguimos consolidando el vínculo”, señaló el ejecutivo. Para el directivo, la integración entre la petrolera y el entramado cooperativo permite responder con mayor eficiencia a las necesidades logísticas del sector.
Además de ACA, la empresa mantiene acuerdos con otros actores relevantes del negocio agrícola. Entre ellos se destacan cinco contratos con la firma Atilraigoyen y una red de aproximadamente 45 distribuidores agropecuarios independientes distribuidos en distintas provincias.
Esa capilaridad territorial resulta fundamental en un sector donde la logística define muchas veces la eficiencia del negocio. Durante las campañas agrícolas, los tiempos operativos se vuelven cada vez más exigentes y cualquier demora puede traducirse en pérdidas económicas.
Salerno explicó que las ventanas de trabajo en el campo se han vuelto más estrechas en los últimos años. La necesidad de sembrar o cosechar rápidamente obliga a los productores a contar con proveedores capaces de responder con rapidez.
Un negocio cada vez más exigente para el productor
El gerente comercial agro de Puma Energy sostuvo que el negocio agrícola atraviesa un proceso de profesionalización creciente. Las nuevas generaciones de productores analizan cada variable económica con mayor precisión y buscan optimizar cada decisión.
En ese contexto, la eficiencia se convirtió en un factor central para sostener la rentabilidad de los sistemas productivos. La presión sobre los costos obliga a revisar permanentemente cada componente del esquema operativo.
“El productor hoy tiene que ser mucho más eficiente para que el negocio cierre”, explicó Salerno. Según su visión, la logística, el manejo de insumos y la planificación financiera adquieren una relevancia que quizás años atrás no era tan determinante.
En el caso específico del combustible, su peso en la estructura de costos del agro no es tan elevado como suele imaginarse. De acuerdo con los cálculos del sector, el gasoil y los lubricantes representan entre el 5% y el 5,5% del costo total de producción.
Sin embargo, aunque su incidencia porcentual no sea dominante, el combustible sigue siendo crítico desde el punto de vista operativo. Sin gasoil disponible, ninguna cosechadora ni ningún camión puede trabajar.
Por esa razón, Salerno considera que el principal valor que puede ofrecer hoy una petrolera al agro es la confiabilidad en el suministro. La disponibilidad del producto, más que el precio puntual, se transforma en el factor que genera mayor tranquilidad para el productor.
Calidad del combustible y manejo en el campo
Otro aspecto relevante dentro del abastecimiento energético del agro es la calidad del combustible utilizado en las máquinas agrícolas. En este punto, el directivo aclaró que la industria petrolera opera bajo estándares estrictos regulados por la Secretaría de Energía.
Las principales compañías del sector producen combustibles con parámetros muy similares de calidad. Incluso, en determinadas situaciones, las petroleras intercambian productos entre sí para sostener la logística de distribución.
Sin embargo, el problema de la calidad no siempre aparece en el proceso de refinación. Muchas veces se origina en el manejo posterior del combustible dentro de los propios establecimientos rurales.
Salerno advirtió que en algunos casos el gasoil se almacena en tanques precarios o mal mantenidos. Esa situación puede generar contaminación con agua u otros residuos que terminan afectando el rendimiento del combustible.
El problema se vuelve más sensible debido a la presencia obligatoria de biodiesel en el gasoil argentino. Este componente, establecido por ley, puede reaccionar negativamente cuando entra en contacto con agua acumulada en los tanques.
Para reducir estos riesgos, Puma Energy desarrolló un programa interno denominado “Puma Plus”. La iniciativa busca garantizar la trazabilidad y el mantenimiento adecuado de los sistemas de almacenamiento utilizados por distribuidores y cooperativas.
El programa incluye controles técnicos y recomendaciones para asegurar que los tanques se encuentren correctamente purgados y libres de contaminantes. De esta manera, la empresa intenta asegurar que la calidad que sale de la refinería llegue intacta al campo.
Expectativas para la campaña 2026
De cara al nuevo ciclo agrícola, la petrolera se muestra optimista respecto del comportamiento del mercado. Salerno considera que las condiciones actuales permiten prever un escenario de abastecimiento normal durante la campaña.
El ejecutivo reconoce que el contexto internacional genera cierta incertidumbre en los precios del petróleo. Las tensiones geopolíticas y la volatilidad del mercado energético pueden alterar el valor del crudo en períodos muy cortos.
Sin embargo, el directivo cree que no existen señales que anticipen problemas de suministro en Argentina. Según su análisis, el mercado global de combustibles actualmente cuenta con una oferta suficiente para atender la demanda.
Además, el país posee una ventaja estructural vinculada a su condición de productor de petróleo. Esa característica suele generar un “colchón” que amortigua parcialmente los movimientos extremos de precios internacionales.
Para el sector agropecuario, el principal desafío seguirá siendo manejar la volatilidad de los mercados. Las variaciones en el precio del crudo, los fertilizantes, las semillas o los granos responden cada vez más a factores geopolíticos globales.
En ese escenario complejo, Salerno sostiene que el objetivo de la empresa es transmitir previsibilidad al productor. La estrategia consiste en garantizar combustible disponible, calidad en el producto y una logística capaz de acompañar el ritmo del campo.
“Lo que más estresó al productor en otros años fue la falta de combustible en plena cosecha”, señaló el ejecutivo. Por eso, concluyó, asegurar el abastecimiento será el factor decisivo para atravesar con tranquilidad la próxima campaña agrícola.




