Se desconoce si en el comienzo de la semana, el Gobierno volvió a comprar billetes verdes aprovechando la tendencia bajista de la cotización de la moneda estadounidense.
El Tesoro nacional adquirió unos u$s20 millones en el mercado cambiario, de acuerdo a los movimientos detectados en el sistema financiero. Esa operación, no informada oficialmente, habría sucedido antes del fin de semana.
En total, un total de diez compañías ya llevan emitidos unos u$s3.150 millones a tasas: entre 7,6 y 10,7%, con el objetivo de financiar proyectos de inversiones. O simplemente para refinanciar pasivos a tasas más baratas.
Qué hubo detrás de la baja del dólar
La presión bajista del dólar se da en medio de una serie de emisiones de Obligaciones Negociables por parte de empresas de primera línea, que coincidieron en salir a tomar deuda en dólares una vez pasadas las elecciones y aprovechando la baja del “riesgo país”.
El efecto de estas emisiones es que mejoran la oferta de divisas en el mercado, en un momento de muy escasa oferta del campo. Así, el mercado cambiario luce más equilibrado en relación a la demanda.
La mitad de esas empresas son petroleras y energéticas.
Compras silenciosas: la estrategia del Gobierno para sumar reservas
La compra de u$s20 millones de fines de la semana pasada pudo ser una señal del Gobierno al mercado sobre la estrategia que se viene.
Es decir, entre la mayor oferta de divisas por la deuda tomada por las empresas y el súbito retroceso en la demanda de dólares se conjugaron las razones para que el tipo de cambio se vaya para abajo.
Es lógico: si los inversores están al tanto de los próximos movimientos del Gobierno, entonces jugarán en el mercado de cambios sabiendo las cartas del rival.
Sin embargo, ni Economía ni la Casa Rosada quieren dar pistas sobre la nueva estrategia a los financistas.
Sin embargo, el presidente Milei logró desconcertar a los inversores en las últimas horas.
Los financistas conocen perfectamente cuáles son las obligaciones de Caputo para cumplir con las metas firmadas con el FMI. Y también de las necesidades para repagar los vencimientos de la deuda.
Santiago Bausili aseguró que fijar un ritmo explícito de acumulación de reservas “no es la mejor opción” en este contexto y que, si bien la acumulación de reservas es una meta, solo avanzará cuando la demanda de pesos lo permita.
Javier Milei contra los fantasmas
El Presidente y el titular del BCRA dejaron entrever que no habrá un diagrama previo, y conocido, para la intervención en el mercado para la compra de dólares.
El jefe de Estado volvió a desafiar al Fondo Monetario sobre la necesidad de comprar reservas para el Banco Central. Ante una consulta puntual sobre la presión que ejerce el organismo para que el gobierno argentino compre divisas en el mercado, el jefe de Estado dijo claramente: “No voy a comprar dólares como un delirante para que yo mismo haga subir al dólar”.
Milei fue más audaz en sus declaraciones sobre la estrategia oficial en cuanto a la acumulación de reservas.
“La reciente mejora de las condiciones del mercado ofrece una ventana de oportunidad para que las autoridades refuercen las políticas macroeconómicas, consoliden la estabilidad y aceleren la acumulación de reservas, así como las reformas estructurales previstas en los ámbitos fiscal y laboral”, señaló Kozack, durante una conferencia de prensa en Washington, justo antes del fin de semana.
La respuesta del Presidente en un programa del canal de streaming “Neura” fue al cruce del planteo que hizo la portavoz del FMI, Julie Kosack.
“No voy a comprar dólares como un delirante y hacer subir al dólar yo mismo”, planteó el jefe de Estado.
La postura de Milei es que si el Gobierno logra hacer un “rollover” de los vencimientos de la deuda en dólares, entonces “el mecanismo propuesto por el FMI no tiene sentido”.
En la City, no obstante, no toman al pie de la letra la definición del Presidente. Piensan que, una vez que mejore la oferta de divisas, el Gobierno podría hacer compras de divisas “silenciosas”, sin dar a conocer la planificación, pero que sirvan para abultar las reservas del Banco Central.




