Las chances de lluvia alientan aún más al sector. Según indicó GEA, no se descarta la probabilidad de algunas lluvias aisladas e intermitentes en el sur del área GEA, pero las chances son bajas. Los milímetros en juego son escasos. “Las lluvias de enero alcanzaron la media estadística, pero llegaron tarde”, indicó José Luis Aiello, doctor en Ciencias Atmosféricas.
En este contexto “la mayor expectativa ahora está puesta en el maíz tardío”, aseguró GEA.
“Se podría aspirar a un rendimiento aceptable en maíz tardío”, aseguran los especialistas de Marcos Juárez, dónde estiman entre 80 a 90 qq/ha. En cambio, en Bigand hablan de solo 50 qq/ha como promedio y techos de 70 qq/ha, “siempre que llueva y se retrasen las heladas”.
En Colón y alrededores esperan una merma en los rindes de un 30 % respecto a años normales. “Los techos podrían estar en los 80 qq/ha”, indicó GEA. Hacia el noroeste bonaerense, en General Pinto los cuadros están muy buenos y esperan poder alcanzar 80 qq/ha.
Las lluvias encendieron las posibilidades productivas del maíz tardío y la región podría alcanzar un promedio de 72 qq/ha. El cultivo que buscaba escapar de la sequía con la estrategia de siembras tardías estaría a salvo, aunque dos semanas atrás parecía ser alcanzado.
El promedio del maíz tardío para la región es de 93 qq/ha, por lo que el tardío tendría un daño del 22%, cifra que está muy lejos del 73% de merma del maíz temprano (que es sembrado en las tradicionales fechas de setiembre y octubre).
De todas maneras, los números siguen siendo muy duros para el cultivo tardío en cuanto a márgenes netos. El rinde de indiferencia calculado el 5 de enero mostraba que eran necesarios 84 qq/ha en campo alquilado para empezar a ganar dinero con el maíz tardío. Si las lluvias acompañan y se alcanza el promedio de 72qq/ha, las pérdidas por hectárea para la modalidad de alquiler serían de 190 u$S/ha en promedio para la región núcleo.
En cambio, las lluvias llegaron tarde para el maíz temprano. Donde el cultivo no se perdió, estos milímetros solo sirven para llenar los granos. “Esperamos un 50% de merma en el potencial de rinde en lotes de menor calidad y siembras tempranas”, dicen desde Monte Buey.
“En estos casos el rinde estará entre los 40 a 50 qq/ha. En los lotes de mejor calidad, (que en años normales obtienen 120 a 130 qq/ha) esperamos entre 80 a 90 qq/ha”. Hacia En los alrededores de Rosario, Bigand y Bombal, dónde casi no se sembró maíz temprano, lo poco que había se perdió”, indicó GEA.
La soja se encuentra en período crítico y muchos cuadros no llegan a cerrar el entresurco, indicaron desde el sur de Córdoba y señalan que se ven pocas vainas. Los mejores lotes tendrán mermas de rinde del 10% y los que están peor, el grueso de las parcelas, mermas de 30 a 40%. Los mejores cuadros esperan 40 qq/ha y en el resto 30 qq/ha. En Bombal, sur de Santa Fe, las plantas tienen poco desarrollo.
Las lluvias caídas durante la segunda quincena de enero en el centro y norte de Santa Fe permitieron una reacción “rápida y transitoria” en los cultivos de soja y maíz de primera y de segunda, aunque el panorama sigue siendo complejo porque la sequía “dejó secuelas irreversibles” en la mayoría de los sectores del agro provincial, según indicó del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que elabora la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Ministerio de la Producción.
En lo referente al maíz tardío, esta semana se sembró en una importante cantidad de hectáreas, al igual que la soja tardía, que esta semana alcanzó el 91% de la superficie estimada, lo que representa unas 527.800 hectáreas.


