Buenos Aires, 5 marzo (NA) — El Parque Nacional Lanín anunció que el huemul “Newenche” se encuentra en muy buen estado de salud, a un año de la llegada del ejemplar a dicha área protegida de Neuquén, y después de 30 años sin registros de la especie en la región.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, en el marco de la estrategia de recuperación poblacional de la especie, la evolución de “Newenche” es monitoreada diariamente gracias a un radiocollar y al trabajo de los equipos técnicos del Parque Nacional Lanín y de la Reserva Biológica Huilo Huilo de Chile mediante seguimiento en terreno, evaluaciones periódicas y control de variables clave para su adaptación.
LA HISTORIA DE “NEWENCHE”
“Newenche” es un ejemplar juvenil de huemul nacido en vida silvestre en noviembre de 2023 en la Reserva Biológica Huilo Huilo, ubicada en Chile. En enero de 2025 inició su desplazamiento natural hacia el Parque Nacional Lanín, donde se confirmó su presencia tras 30 años sin registros, y de allí continuó su recorrido hacia el Parque Nacional Nahuel Huapi.
A partir del cruce de la frontera, los especialistas comenzaron un trabajo conjunto de seguimiento mediante radio telemetría, recorridas de campo y registros de cámaras trampa.
RADIOCOLLAR
El collar, extensible y con tecnología GPS, permite realizar un seguimiento satelital en tiempo real del ejemplar complementado con observaciones de campo, mejorando el monitoreo y la capacidad de respuesta ante posibles riesgos, como cruces de rutas o acercamientos a zonas habitadas.
UN MONUMENTO NATURAL NACIONAL EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
El huemul es un ciervo nativo de los bosques andino-patagónicos, cuya distribución actual se limita al sur de Chile y Argentina. Su población se encuentra fragmentada y la especie está categorizada como ‘en peligro de extinción’ tanto a nivel global (UICN) como en ambos países. Por esta razón en 1996 fue declarado Monumento Natural en Argentina, máxima categoría de protección que se puede otorgar a una especie en el país.
El huemul habita en pendientes escarpadas, bosques y praderas de altura, ambientes que hoy se ven cada vez más restringidos. Entre las amenazas que enfrenta se destacan la caza furtiva, la pérdida y fragmentación del hábitat, los alambrados, los atropellamientos y la competencia con el ganado doméstico, muchas veces asociada a la presencia de perros que pueden hostigar o depredar a los animales. A ello se suman las especies introducidas como el ciervo colorado y el jabalí, que alteran los ecosistemas y pueden transmitir enfermedades. #AgenciaNA


