Tras el caso de Norton, los rumores sobre la delicada situacion financiera de empresas de la cadena del vino continuaron. En ese contexto, otra historica bodega de Mendoza atraviesa inconvenientes economicos relevantes: Bodegas Bianchi tiene una deuda millonaria con proveedores y registro cheques rechazados que agravan su posicion en la cadena de pagos.
La compania, fundada en San Rafael en 1928, informo que mantiene dialogo con “toda la cadena de valor” para “encauzar la situacion actual” y evitar un proceso concursal similar al que afronto Norton en diciembre. Segun los registros de la central de deudores del Banco Central, Bodegas Bianchi acumulo 80 cheques rechazados por un monto total de $1.012 millones entre el 26 de diciembre de 2025 y el 14 de enero de 2026. Esa situacion aparecio como un foco de tension porque refleja presiones de liquidez concretas que afectan la capacidad de cumplimiento con proveedores y entidades financieras.
En los ultimos meses la empresa realizo cambios en su conduccion: reemplazo a su gerente general hasta noviembre, Pablo Gloggler, por Ariel Nunez Porolli, una persona con trayectoria en el sector vitivinicola. Nunez Porolli no asumio la posicion de CEO pero se incorporo como consultor integral por tiempo indefinido, en un intento por aportar experiencia operativa y estrategica en un momento complejo.
Causas macro y sectoriales
La crisis de Bodegas Bianchi no surgio de forma repentina. Se inserta en una coyuntura complicada para la vitivinicultura argentina: la caida de las exportaciones, la contraccion del consumo interno y un contexto macroeconomico con alta inflacion, tipo de cambio volatil y costos financieros crecientes han reducido margenes y puesto presion sobre la liquidez de varias empresas del rubro. A esos factores se suman, en algunos casos, el aumento de costos de insumos, la presion sobre la rentabilidad de exportaciones por la competitividad cambiaria y fluctuaciones climaticas que impactan rendimientos y calidad.
En el caso puntual de Bodegas Bianchi, varias entidades bancarias figuran como acreedores relevantes, con los bancos Supervielle y Macro entre los mas mencionados. No obstante, hasta noviembre de 2025 la informacion del sistema financiero ubicaba algunas de las deudas en “situacion 1”, es decir, sin retrasos significativos en los pagos. La aparicion mas reciente de cheques rechazados sugiere un deterioro de la posicion de caja en el tramo final del ano.
Negociaciones y propuesta de normalizacion
La compania difundio un comunicado en el que reconoce la complejidad del momento sectorial y asegura que esta impulsando una “propuesta de regularizacion de todas sus areas” con el objetivo de atravesar la coyuntura excepcional y preservar la continuidad operativa. En la comunicacion se remarca el compromiso con la transparencia y la buena fe, y la intencion de acordar un esquema viable de normalizacion en dialogo con acreedores y proveedores estrategicos, priorizando la estabilidad de la empresa.
Ese tipo de negociaciones suelen contemplar plazos extendidos de pago, reestructuraciones de deudas comerciales y financieras, quitas parciales o conversiones de deuda en instrumentos con plazos mas largos. El objetivo es mantener la operacion productiva -empleos, continuidad de contratos de proveedores, y la capacidad de exportar- mientras se estabiliza la estructura financiera. En paralelo, las empresas pueden implementar medidas internas de ajuste de costos, optimizacion de stocks y revision de lineas de negocio para recuperar rentabilidad.
Impacto en la industria y antecedente familiar
El caso Bianchi se suma a otros episodios recientes que muestran tensiones en el sector: una baja sostenida de las exportaciones en 2025 marco el peor registro de mas de veinte anos, segun reportes que analizan comercio exterior, y la demanda domestica tambien mostro signos de contraccion. Estas tendencias generan un entorno en el que empresas historicas deben adaptar su estructura financiera y operativa para sostenerse.
Bodegas Bianchi, con vinedos y establecimientos en San Rafael y el Valle de Uco, es una de las bodegas con mas historia de Mendoza. A lo largo de casi un siglo la marca se consolido con etiquetas populares -Don Valentin, Lacrado, Famiglia Bianchi, Enzo Bianchi, Maria Carmen y Bianchi Particular- y desarrollo tambien lineas de alta gama. Fue referencia en espumosos y frizantes, con lanzamientos exitosos como el New Age en los anos noventa. Tambien tuvo acuerdos de visibilidad, como la colaboracion con la Fundacion Leo Messi, que la posicionaron en segmentos concretos del mercado.
Administracion familiar y estructura societaria
Historicamente en manos de la familia fundadora, la empresa llego a la tercera y cuarta generacion de herederos. Con los anos la gestion operativa se fue profesionalizando y, segun la informacion publica, la direccion de la gerencia general quedo en manos de representantes designados por los accionistas-herederos, lo que limita la participacion directa de los miembros del clan en la operacion diaria. Esa estructura, comun en empresas familiares con multiples herederos, puede generar tensiones internas si existen diferencias en la vision estrategica o en la gestion financiera, aunque no todos los conflictos llevan necesariamente a rupturas societarias.
Recientemente la prensa y actores del sector tambien han consignado casos de concursos y procesos judiciales vinculados a empresas emblematicas del rubro, lo que subraya la necesidad de ajustes estructurales y acuerdos entre acreedores para evitar insolvencias que afecten el empleo y el tejido industrial regional.
Perspectivas y riesgos
La evolucion del caso Bodegas Bianchi dependera de las negociaciones con proveedores y entidades financieras, de la capacidad de la empresa para ajustar su operacion y recuperar flujo de caja, y de la evolucion del entorno macroeconomico y del mercado vitivinicola. Si se logra un acuerdo de normalizacion que preserve la operativa productiva, la bodega podria evitar un concurso de acreedores y mantener sus marcas y presencia en gondolas y mercados de exportacion. Si no prosperan las conversaciones, las opciones incluyen reestructuraciones mas profundas, procesos concursales o ventas parciales de activos.
La compania, por su parte, se mostro esperanzada: senalo en su comunicado que confia en convertir la coyuntura en una oportunidad para adaptarse a la nueva realidad del mercado, reafirmar su liderazgo y honrar casi un siglo de historia en Mendoza y en la Argentina. Para los proveedores, trabajadores y consumidores vinculados a Bianchi, la continuidad operacional y el mantenimiento de relaciones comerciales sostenibles seran indicadores clave a seguir en las proximas semanas.
En sintesis, el caso Bodegas Bianchi refleja la combinacion de tensiones sectoriales y desafios internos que hoy enfrentan varias empresas del vino en Argentina: presion sobre las exportaciones e ingresos, mayor costo financiero, y la necesidad de acuerdos con acreedores para preservar la actividad. El desenlace dependera tanto de las medidas que adopte la propia compania como de la flexibilidad y apoyo que muestren proveedores y entidades financieras en un contexto general complejo para la vitivinicultura nacional.




