Crisis en los frigoríficos: una importante empresa suspende a 450 empleados

Pico funciona en la localidad de Trenel y, según declaró Horacio Lorenzo, jefe comunal en ese distrito pampeano, suman 450 los empleados suspendidos y la compañía de Lowenstein debe varios meses a los productores de hacienda de esa zona y la cercana Eduardo Castex.

El mal momento que atraviesa el segmento de la carne en cuanto a las ventas en el ámbito doméstico y las fluctuaciones que muestra el mercado internacional siguen haciendo mella en la actividad y la caja de los frigoríficos nacionales. En esa línea, los empleados de Euro, en Villa Gobernador Gálvez, en la provincia de Santa Fe, acumulan más de tres meses sin cobrar sus haberes. Y, ante la falta de respuestas por parte de los dueños del establecimiento, 13 operarios con sus respectivas familias decidieron instalarse a vivir directamente en esa planta. En Bernasconi, La Pampa, el frigorífico local aplicó despidos a mansalva y se aguarda por el desembarco de capitales chinos para revertir la crisis productiva que golpea a dicho establecimiento. En esa misma provincia, la novedad más impactante está en el derrumbe del negocio del frigorífico Pico, propiedad de Ernesto “Tito” Lowenstein.

Lorenzo indicó que Pico posee una deuda en “seguimiento especial” por parte del Banco de La Pampa por un crédito de más de $9.000 millones. “En General Pico se comenta que la crisis que atraviesa la planta podría desembocar en una venta o alquiler al Frigorífico Gorina y que, de concretarse, volvería a entrar en producción en el mes de febrero”, señalan fuentes pampeanas.

El frigorífico Pico y una deuda multimillonaria

“Lamentablemente llegó hasta Trenel el impacto de la crisis económica con los frigoríficos, porque todos los días escuchamos de empresas que afrontan inconvenientes y lamentablemente nosotros no zafamos”, dijo a medios locales.

“Incluso a nosotros también nos perjudica, porque tenemos un lavadero industrial de ropa donde hace varios meses que no cobramos el trabajo, y ahora no estamos lavando nada porque (en el frigorífico) no están faenando“, expresó.

El mandatario comunal afirmó que, a raíz de la situación que atraviesa Pico, “hay gente que anda buscando trabajo por todos lados y encima está todo paralizado”.

“Si los operarios del frigorífico van a cobrar 500 mil pesos, pagarán la luz, el gas y con suerte el alquiler, y quien no tenga una changa para hacer, no le alcanzará para comer”, expuso Lorenzo.

Este mes, Pico licenció a su personal por tiempo indeterminado y anticipó que pagaría $500.000 por empleado, además de entregar la carne semanal acordada con los operarios de la planta.

Un empresario emblemático, detrás del frigorífico en crisis

El frigorífico Pico es propiedad de Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, su hijo. Se trata de la séptima generación de familiares con participación en el negocio de la carne: tres lo han hecho en Argentina, mientras que las anteriores tomaron parte de la actividad en Europa.

“La única tranquilidad que nos queda es que (los dueños) invirtieron mucho dinero y no creo que lo dejen paralizado, porque tienen todo robotizado el empaquetamiento y el desposte. Es impresionante lo que han invertido y crecido, así que esto puede provocar que surjan interesados”, dijo.

Hoy por hoy, los Lowenstein poseen de forma oficial dos frigoríficos en La Pampa: el que entró en parálisis en Trenel y, también, una instalación en la ciudad de General Pico.

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