Iba a una cerealera por un trabajo y, mientras esperaba al cliente, observo como se cargaban los aviones pulverizadores. Le llamo la atencion la rapidez: el avion llegaba, recargaba y volvia a salir en cuestion de minutos. Esa rapidez y orden en la logistica de aire quedo grabada en su memoria y desperto en el una pregunta concreta: como se resolvia el mismo proceso en la pulverizacion terrestre? Esa inquietud fue el punto de partida de un camino que termino en el desarrollo de un equipo para acelerar y ordenar la recarga de fitosanitarios en tierra.
Dante Poggio se dedicaba a hacer muebles a medida. Ese era su oficio cotidiano: trabajar en el taller, cumplir encargos y visitar clientes para cerrar detalles o avanzar con nuevos pedidos. En una de esas visitas a una cerealera vivio la escena de los aviones y, aunque en ese momento no penso que fuera definitivo, esa imagen planto la semilla de una idea que luego tomo forma. De la curiosidad inicial pasaron meses de consultas, visitas a campos y reuniones con productores para entender como funcionaba la recarga de pulverizadoras terrestres y cuales eran las limitaciones que enfrentaban los operarios en el dia a dia de la campana.
El proyecto comenzo a materializarse en 2018. Primero fue apenas una intuicion; despues avanzo hacia un desarrollo concreto. Se diseno un prototipo, se realizaron pruebas y ajustes tecnicos hasta completar una primera preserie. Esa etapa permitio dar el salto comercial inicial con la venta de los primeros diez equipos. La experiencia acumulada en las pruebas de campo y la retroalimentacion de los usuarios fueron claves para mejorar el diseno y adaptar el equipo a las practicas habituales en distintos lotes y empresas de servicios agricolas.
En la fase inicial Poggio construyo un tanque de apoyo multifuncion que integraba tres componentes: un modulo mezclador, un deposito de 3.700 litros de agua y un espacio cerrable para transportar bidones y elementos. Con esa estructura comenzo a trabajar y, al mismo tiempo, a escuchar con atencion a quienes usaban el equipo. Los comentarios de los clientes orientaron cambios y nuevas versiones: algunos pedian solo el mezclador para integrarlo a su propio sistema, mientras otros buscaban un dispositivo completo para instalar en un camion de apoyo o en un tanque transportable.
La propuesta central del sistema es permitir armar el caldo fitosanitario antes de la llegada de la pulverizadora, de modo que la parada en una recarga sea minima. En la practica, Poggio y su equipo comprobaron que una pulverizadora sin un mezclador de estas caracteristicas puede demorar entre 40 y 45 minutos en el proceso de recarga. El sistema desarrollado reduce ese tiempo a aproximadamente cinco minutos, lo que representa una disminucion significativa de las paradas y una mayor eficiencia operativa durante la jornada. Segun Poggio, en una jornada laboral de ocho horas el uso de un mezclador como el que ellos fabrican permite cubrir hasta cien hectareas mas.
Ademas de la velocidad, la preparacion previa ofrece beneficios en terminos de seguridad y de calidad de la mezcla. Al preparar el caldo fuera de la maquina se facilita un manejo mas ordenado de los productos fitosanitarios, se reduce la exposicion del operario y se mejora la homogeneidad de la mezcla final, lo que influye en la eficacia de la aplicacion. Estos factores resultaron especialmente relevantes en las conversaciones con productores y operadores que participaron en las pruebas de campo.
El primer producto que consolido la propuesta fue el Caldolab 1400, una base mezcladora disenada para ser versatil: puede instalarse en camiones de apoyo, en tanques o en otros sistemas de recarga segun la logistica de cada productor o empresa de servicios. El objetivo fue siempre el mismo: reducir el tiempo de parada de las pulverizadoras durante la campana, otorgando rapidez sin sacrificar la seguridad ni la calidad de la mezcla.
Con la evolucion del mercado llego otra oportunidad: la incorporacion de drones pulverizadores. El equipo demostro capacidad de adaptacion y, con ajustes tecnicos en el deposito de agua y algunos componentes, tambien pudo usarse para abastecer a drones. El modulo mezclador se mantuvo en su funcionamiento esencial, adaptandose a distintos formatos y demandas tecnologicas. Esta flexibilidad aumento el abanico de clientes potenciales y permitio a la empresa responder a la multiplicidad de soluciones de aplicacion que hoy conviven en los lotes.
La fabricacion actual se organiza de manera mixturada: la parte metalmecanica esta tercerizada, mientras que el ensamblado final, la instalacion de componentes, la confeccion de los circuitos y la terminacion de los equipos se realizan en la estructura propia de la empresa. Esa distribucion productiva le permite a Poggio mantener control sobre el montaje y la calidad final, al tiempo que escala la produccion sin asumir toda la infraestructura industrial internamente.
En terminos de volumen, la empresa produce alrededor de 20 equipos al ano. Ese numero representa una duplicacion respecto al ano anterior, cuando la produccion rondo los diez equipos. El crecimiento en ventas ha sido un indicador de la aceptacion del producto en el mercado y de la respuesta positiva de quienes han probado la solucion en condiciones reales de trabajo.
Una parte importante del avance comercial provino de la presencia en ferias del sector. La empresa participo en eventos como Agroactiva y Expoagro, en este ultimo caso dentro del stand de la provincia de Cordoba. La exhibicion en ferias ayudo a dar visibilidad al producto, a generar contactos comerciales y a recoger nuevas sugerencias para mejoras tecnicas y comerciales. Para un emprendimiento en crecimiento, esos espacios fueron claves para expandir la red de clientes y socios potenciales.
Con la experiencia acumulada y la demanda creciente, Poggio se plantea la transicion de emprendimiento a empresa formalizada. Esta en tramite la gestion de un credito destinado a materializar un galpon y una oficina que permitan escalar la produccion y profesionalizar aun mas los procesos. El objetivo es consolidar la comercializacion, mejorar los tiempos de entrega y ampliar la capacidad de produccion sin perder la flexibilidad que permitio el ajuste rapido del diseno con base en la retroalimentacion de los usuarios.
En sintesis, la iniciativa nacio de una observacion simple pero persistente: la diferencia entre la logistica de recarga aerea y la terrestre. A partir de alli se construyo una solucion tecnica que busca acelerar y ordenar el proceso de preparacion de mezclas fitosanitarias, mejorar la seguridad de quienes trabajan con estos productos y aumentar la eficiencia de la jornada de trabajo. El proyecto evoluciono desde la carpinteria y la curiosidad hasta la manufactura de un producto que hoy se vende y que ya atiende demandas variadas, incluyendo la alimentacion de drones pulverizadores. La empresa continua en crecimiento, con produccion anual en aumento, presencia en ferias y planes de inversion para dar el salto de emprendimiento a firma consolidada.


