La apertura del Foro Económico en Expoagro 2026 edición YPF Agro, dejó importantes definiciones para el sector productivo. Los niveles actuales del tipo de cambio y las variables macroeconómicas que tienden a estabilizarse, los ejes del análisis.
Bajo el título “Economía y agro. Escenarios 2026”, David Miazzo inauguró en la “Capital Nacional de los Agronegocios” el tradicional Foro Económico, que se realiza en el Anfiteatro ArgenINTA y se extenderá hasta la jornada del jueves.
Se trata de un espacio donde analistas comparten su visión sobre las proyecciones que pueden impactar en el sector agroindustrial en el corto y mediano plazo, y abren perspectivas para la toma de mejores decisiones económicas y financieras.
En la apertura del foro, el análisis giró en torno al valor actual del dólar, hoy en niveles más bajos que en escenarios anteriores. Según explicó Miazzo, esta tendencia se sostiene, entre otros factores, por el ingreso de divisas financieras y futuras inversiones impulsadas por el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
«Hoy hay 32 proyectos aprobados con una inversión total de 69.000 millones de dólares, principalmente minería y después petróleo y gas», precisó el analista, que considera que esto se explica, en parte, por la “transición” que atraviesa hoy la economía: desde un modelo de industria protegida hacia uno impulsado por sectores exportadores competitivos, donde la estabilidad cambiaria y el equilibrio fiscal impulsan la reducción de la inflación y el riesgo país.
En este escenario, “el sector agropecuario continúa siendo el principal generador de divisas netas para la economía”, sostuvo Miazzo. El panorama evidencia también que la economía nacional está transitando una estabilización estructural.
Los motores que traccionan la macro
El titular de la consultora DATA Miazzo puntualizó además que, en esta transición, los sectores con mayor dinamismo serán los más competitivos y con perfil exportador. El agro, la energía y la minería, ejemplos de ello, se convierten así en los nuevos motores de la actividad.
A su vez, estos se verían apuntalados por medidas como la Ley de Inocencia Fiscal, el Fondo de Asistencia Laboral y el incentivo a la formalización laboral, entre otros.
Por otro lado, el sector puede esperar una paulatina normalización de las tasas de interés y una mayor disponibilidad de crédito, factores que el economista señaló que estarán supeditados a que “el Banco Central fortalezca sus reservas”.
En este sentido, Miazzo anticipó que “se van a mantener tasas reales positivas, de alrededor del 30% en el corto plazo, con una inflación en torno al 2% mensual”.
Al cierre de su presentación, el analista sintetizó que la sostenibilidad del modelo actual depende de que el flujo de inversiones y exportaciones no tradicionales compense la demanda de divisas generada por el consumo, el turismo y las importaciones en un contexto de dólar barato.




