miércoles 11 febrero 2026

Ganaderos desprotegidos ante ola de robos brutales de ganado en el sur de Santa Fe

La escalada de abigeato en el sur de Santa Fe: relato y contexto

En la zona comprendida entre Zavalla y Roldan, productores historicos que hasta hace poco vivian en una relativa calma rural estan experimentando una preocupante escalada de robos de hacienda. Juan Felix Rossetti, productor de la region, conto a LA NACION que en los ultimos 12 a 15 meses su establecimiento sufrio cuatro hechos de abigeato, un numero inedito para una explotacion que habitualmente no registraba episodios de este tipo. Segun su testimonio, la inseguridad se ha vuelto mas violenta y visible en las ultimas semanas.

Rossetti relato que hace apenas diez dias hubo un episodio que no se veia desde hacia al menos 25 anos: delincuentes rompieron alambrados, ingresaron a caballo, mataron a un animal y se llevaron la carne. Lo que alarma a los vecinos es el lugar del hecho: sucedio junto a una ruta nacional, en el lado 12, entre el cruce de Zavalla y el cruce de Roldan, y en menos de diez dias se registraron varios ataques en la misma franja vial. En casos previos, la modalidad fue la mas clasica del delito rural: cortan el alambre, entran a caballo y se llevan vacas enteras, sin faenar en el campo, desplazandolas por la vera de la autopista hasta desaparecer con el ganado.

Impacto en la produccion y en la vida rural

Las consecuencias del abigeato van mas alla de la perdida economica inmediata. Rossetti calculo el valor de cada animal -novillos de 350 kilos y vacas- en terminos monetarios, pero subrayo que la frustracion y la impotencia son igualmente significativas. La inseguridad obliga a alterar practicas productivas: encerrar la hacienda por la noche, modificar el manejo de potreros, y asumir mayores costos y menor eficiencia operativa. Estos cambios repercuten en la logistica, el personal y el bienestar animal.

Ademas del dano material, el fenomeno erosiona la sensacion de seguridad en el campo, afecta la confianza entre vecinos y transforma la rutina de quienes trabajan la tierra. Cuando los robos se vuelven habituales, los productores deben dedicar tiempo y recursos a tareas de prevencion en lugar de invertir en mejora productiva.

Patrones del delito y preocupaciones locales

Productores de la zona coinciden en que muchos incidentes muestran un patron de organizacion: alambrados abiertos con conocimiento previo, faenamientos dentro del establecimiento en algunos casos, y movimientos nocturnos que no parecen improvisados. La presencia de visceras y restos donde se matan los animales indica que no todos los robos concluyen con traslado de los animales, sino que en ocasiones se realiza la faena en el lugar.

Aunque la Guardia Rural realiza recorridas y controles, para los productores la cuestion no es unicamente la presencia policial, sino la eficacia de las acciones. Segun el reclamo que circula entre las tranquera, patrullar sin disuasion, controlar sin investigacion y detener sin consecuencias termina consolidando una percepcion de bajo riesgo para los delincuentes y, por ende, incentiva la repeticion del delito.

Contexto mas amplio: vulnerabilidad del sector agropecuario

Rossetti ubico los episodios de abigeato en un marco mas amplio de inseguridad rural en la provincia: ademas de los robos de ganado, se registran hurtos en galpones, sustracciones de maquinarias y otros delitos que afectan la produccion. Gran parte del campo santafesino es de uso extensivo y disperso, lo que dificulta la vigilancia continua y convierte a los predios en blancos faciles para bandas organizadas o grupos que se especializan en la cadena de comercializacion de carne robada.

La transformacion de espacios periurbanos y la proximidad a rutas industriales o urbanas tambien facilitan el traslado rapido de animales o cortes de carne, complicando aun mas la trazabilidad y la recuperacion de bienes. Esa interseccion entre lo rural y lo urbano hace que incidentes como los relatados por Rossetti ganen mayor visibilidad y preocupacion publica.

Medidas preventivas y respuestas posibles

Frente a este panorama, productores y autoridades pueden considerar un conjunto de medidas que combinen prevencion, investigacion y regulacion:

– Mejora de la infraestructura de seguridad: refuerzo de alambrados, iluminacion en puntos criticos, cerramientos nocturnos y uso de corrales que dificulten el acceso y la salida del ganado fuera de la propiedad.

– Tecnologia y monitoreo: instalacion de camaras con aviso remoto, sensores de movimiento y alarmas conectadas a grupos de respuesta local o a la Guardia Rural. El uso de drones y sistemas de geolocalizacion de animales, cuando es viable, puede ayudar a detectar movimientos inusuales.

– Coordinacion institucional: trabajo conjunto entre productores, asociaciones rurales y fuerzas de seguridad local para definir recorridos focalizados, intercambio de informacion sobre patrones delictivos y protocolos de actuacion ante cada hecho.

– Control en la cadena de comercializacion: fortalecer la trazabilidad del ganado y los controles en mataderos y puntos de venta para reducir la salida de carne de procedencia ilicita al mercado. La fiscalizacion y sanciones administrativas y penales pueden desincentivar la compra de carne robada.

– Investigacion y sanciones efectivas: mas alla de las patrullas, es clave que las investigaciones se traduzcan en detenciones y procesos judiciales con consecuencias claras para los infractores, lo que incrementa el costo del delito y reduce la percepcion de impunidad.

– Conciencia comunitaria: establecer redes vecinales rurales y sistemas de alerta rapida que permitan compartir informacion al instante y organizar respuestas colectivas.

Impacto social y el reclamo de resultados

Rossetti, ademas de productor, preside la empresa desarrolladora y productora agropecuaria del barrio cerrado Kentucky Club de Campo, en Funes, un predio que hasta fines de los anos 90 funciono como establecimiento agricola-ganadero. Esa cercania entre ambitos residenciales, productivos y rutas convierte los episodios de abigeato en una preocupacion transversal: afecta a productores, vecinos y a la percepcion general de seguridad.

El reclamo de quienes trabajan el territorio no suele cuestionar la presencia de la Guardia Rural; lo que exigen son resultados tangibles: controles que no se limiten a la visibilidad, investigaciones que identifiquen a responsables y sanciones que rompan la logica de “bajo riesgo” que, segun dicen, hoy domina la escena del abigeato.

Conclusion

El aumento de los robos de hacienda en el sur de Santa Fe describe una problematica que conjuga vulnerabilidades rurales, modalidades delictivas cada vez mas organizadas y consecuencias directas sobre la produccion y la tranquilidad comunitaria. Las respuestas requieren una combinacion de medidas preventivas, tecnologicas, de coordinacion institucional y de firmeza judicial. Para los productores como Rossetti, la prioridad inmediata es proteger su patrimonio y recuperar la confianza perdida; para las autoridades y la sociedad en general, el desafio es convertir esa demanda de seguridad en politicas y acciones que rindan resultados sostenibles.

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