Segun el relevamiento mencionado, el incremento anual fue de 69,8%. En el caso del pollo fresco, el precio de diciembre respecto a noviembre subio 1,2% y la variacion anual fue de 25,6%. El corte conocido como pechito de cerdo mostro un aumento intermensual de 5,2% y un alza interanual de 27,2%.
En el mercado de la carne vacuna, hasta noviembre el aumento acumulado supero ampliamente la inflacion minorista: 72,8% frente a 31,4%. No obstante, los analistas del sector esperan una etapa de estabilizacion de precios en el corto plazo y no proyectan aumentos significativos en las proximas semanas. El Instituto de Promocion de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), en su relevamiento de la primera y tercera semana de diciembre en AMBA, Cordoba y Rosario, registro una variacion intermensual promedio de 11% en los distintos cortes de carne vacuna.
Desde la Federacion de Industrias Frigorificas Regionales Argentinas (Fifra), su presidente Daniel Urcia estimo que para el ano en curso se preve una disminucion de faena cercana al 8% y una caida de 5,5% en la produccion medida en kilogramos. Esa contraccion esta ligada a varios factores: menor oferta de animales, condiciones climaticas adversas y ajustes en la actividad de los establecimientos de faena.
Al analizar por categorias de hacienda, los datos muestran diferencias entre cortes y tipos de animales: la carne de novillito registro una variacion de precios de 11,6% en la comparacion con noviembre; la carne de novillo subio 6,1%; y la de vaquillona y ternera aumento 11,1%. En promedio, el precio minorista de la categoria liviana de consumo crecio 11,4% en el ultimo mes comparado con el anterior.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), sobre la base de estadisticas de la Secretaria de Agricultura, reporto que entre enero y noviembre la faena bovina alcanzo 12,4 millones de cabezas, una baja de 1,9% respecto del mismo periodo del ano anterior y un 1,4% por debajo del promedio de los ultimos cinco anos para ese lapso. La BCR estima que el consumo domestico de carne vacuna rondara los 48 kilos por habitante al ano; el ano anterior fue de aproximadamente 48,6 kilos por persona, un incremento interanual de 1,6% pero aun 3,6% inferior al promedio quinquenal de 50,2 kilos.
Miguel Schiaritti, titular de la Camara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la Republica Argentina (CICCRA), coincide en que los precios se han estabilizado en niveles que resultan razonables tanto para productores de cria como para consumidores y, por ello, no espera aumentos relevantes a corto plazo. En paralelo, la produccion de carnes alternativas crecio el ano pasado: la faena de pollos llego a 686 millones de cabezas entre enero y noviembre y se proyecto un cierre anual en torno a 753 millones, lo que implicaria un aumento interanual cercano al 1,9%. En porcinos, la estimacion de cabezas faenadas fue de alrededor de 8,4 millones, un incremento aproximado del 3% respecto del ano anterior.
Los representantes del sector senalan que, actualmente, no se detectan faltantes de oferta que puedan impulsar subas adicionales de precios: hay suficiente carne para atender una demanda que, aunque ha disminuido, se mantiene a niveles razonables. La caida del consumo se asocia fundamentalmente a la perdida de poder adquisitivo de los salarios. Si bien existen preocupaciones operativas en algunos establecimientos y entre matarifes sobre la cobranza y la rentabilidad, la oferta no presenta quiebres significativos y la actividad comercial sigue en funcionamiento.
Un factor recurrente que condiciona la oferta y los costos es el clima. En los ultimos tres anos la produccion agropecuaria atraveso episodios extremos: sequia en 2023 y episodios de inundacion en 2024 y 2025 que afectaron la disponibilidad de pasturas, el engorde de animales y la produccion de granos usados en alimentacion animal. Estas variaciones climaticas aumentan la incertidumbre y son un riesgo para la estabilizacion sostenida de precios: si no se producen nuevos eventos adversos se espera continuidad en la tendencia actual, pero un cambio en las condiciones meteorologicas podria alterar rapidamente el equilibrio.
Mas alla de la dinamica de corto plazo, hay varios determinantes que conviene considerar al analizar la evolucion de los precios de las carnes: los costos de alimentacion (maiz y soja), el precio internacional de commodities, la cotizacion del dolar y la politica cambiaria, la demanda externa y las restricciones o incentivos a las exportaciones, los impuestos y derechos de exportacion, y los costos de energia y logistica. Cambios en cualquiera de esos factores pueden trasladarse a la cadena de valor y repercutir en mostradores y precios mayoristas.
Otra tendencia relevante es la sustitucion parcial del consumo de carne vacuna por carnes mas economicas como pollo y cerdo cuando la presion sobre el ingreso familiar es fuerte. Esto modera, en parte, la caida del consumo total de proteinas animales. Sin embargo, la competitividad relativa entre categorias depende tambien de los costos locales de produccion y del comportamiento de precios relativos.
Riesgos a monitorear en el mediano plazo incluyen: 1) una caida sostenida en el tamano del rodeo bovino que, con rezagos, puede reducir la oferta y presionar al alza los precios; 2) subas en el precio de los granos que incrementen el costo de engorde y, por ende, los valores al consumidor; 3) cambios en la politica de comercio exterior que afecten la exportacion y la oferta domestica; y 4) nuevos episodios climaticos extremos.
Para seguir la evolucion del mercado, es util consultar periodicamente los informes del Ipcva, la BCR, la Secretaria de Agricultura, el Instituto de Estadistica y Censos y entidades sectoriales como FIFRA y CICCRA. Tambien conviene observar indicadores como los volumenes de faena, los precios mayoristas y minoristas por cortes, los precios de maiz y soja, y la relacion dolar/peso que incide en la competitividad exportadora.
En sintesis, despues de subas fuertes en 2024, los precios de la carne vacuna muestran senales de estabilizacion y no se anticipan aumentos significativos en el corto plazo. La oferta de pollo y cerdo esta creciendo modestamente, lo que ofrece alternativas de consumo. No obstante, la situacion es vulnerable a factores externos -clima, costos de insumos, y politicas economicas- que deben ser vigilados para anticipar posibles cambios en la oferta y la formacion de precios.


