El Gobierno impulsa una reforma del Instituto Nacional de Vitivinicultura para eliminar trabas y focalizar controles en el producto final
La Secretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca (SAGYP) presento este viernes una reforma normativa que redefinira el rol del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y busca reducir la carga burocratica sobre la cadena vitivinicola argentina. La medida forma parte de un Digesto Normativo que revisa 1.207 normas vigentes y deroga 973 de ellas, con el objetivo declarado de modernizar el marco regulatorio, disminuir costos y devolver libertad de gestion a las bodegas.
Que cambia en el funcionamiento del INV
La resolucion, firmada por la conduccion del INV a cargo de Carlos Tizio y respaldada por el Ministerio de Desregulacion y Transformacion del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, cambia la orientacion de las fiscalizaciones. El INV dejara de supervisar de forma rutinaria las etapas iniciales e intermedias del proceso productivo -vinedo, cosecha, elaboracion y transporte- y concentrara sus actividades en garantizar la inocuidad y la calidad del vino embotellado que llega al consumidor y en emitir las certificaciones que exigen los mercados de exportacion.
Segun la SAGYP, la agencia redujo unas 5.000 inspecciones presenciales anuales y suprimio tramites que generaban carga administrativa significativa: la Declaracion Jurada semanal de elaboracion, sanciones por presentaciones tardias y los permisos de transito que en 2024 sumaron alrededor de 140.000 autorizaciones. Ademas, el organismo transformo en optativas las certificaciones de origen, anada y varietal, de modo que los productores podran solicitarlas segun sus necesidades comerciales o contratar certificaciones privadas.
Sturzenegger justifico el cambio afirmando que el regimen anterior “pretendia controlar cada paso del proceso productivo” y describio la normativa derogada como “burocracia absurda”. El ministro tambien destaco la necesidad de flexibilizar la industria frente a cambios en la demanda global, como la caida del consumo de vino en algunos mercados y la aparicion de tendencias como el vino sin alcohol.
Impacto economico y en la produccion
La reforma busca impulsar la competitividad del sector vitivinicola, una de las economias regionales mas relevantes de Argentina. El pais produce alrededor de 900 millones de litros anuales y se situa entre los principales productores mundiales; sus exportaciones alcanzan cerca de 800 millones de dolares por ano, segun las cifras que cito el Ejecutivo al presentar la medida.
Al reducir tramites y devoluciones de tiempo y dinero vinculadas a las inspecciones, el gobierno espera que las bodegas reduzcan sus costos operativos y mejoren sus tiempos de salida al mercado, tanto en el mercado domestico como en el internacional. Las pymes bodegueras, que enfrentan mayores limitaciones financieras, podrian beneficiarse especialmente si el ahorro en logistica y cumplimiento normativo se traduce en inversiones en productividad, tecnologia de vinificacion o estrategias comerciales.
La medida tambien puede aliviar cuellos de botella en la logistica: eliminar permisos de transito masivos y declaraciones semanales facilita el movimiento interno de mostos y vinos entre establecimientos y reduce la burocracia que las bodegas denunciaron como generadora de demoras y costos.
Riesgos, trazabilidad y respuestas del sector
Aunque el gobierno plantea que la nueva orientacion no reduce la proteccion al consumidor -al sostener el foco en la calidad final y las certificaciones exigidas para exportacion-, la transicion cambia la responsabilidad sobre la trazabilidad y el control de procesos. Al transformar las certificaciones de origen, anada y varietal en optativas, el Ejecutivo entrega a los actores del mercado la decision de mantener esos respaldos publicos o contratar servicios privados.
Expertos y camaras del sector advierten que la ausencia de controles intermedios exigira implementar sistemas de gestion internos robustos y protocolos de aseguramiento de la calidad. Las bodegas deberan fortalecer sus registros agronomicos y de proceso, capacitar al personal y recurrir a laboratorios externos cuando corresponda. La digitalizacion de trazabilidad, el uso de blockchain para registros de lote y el control por terceros privados pueden surgir como soluciones para mantener la confianza de compradores nacionales e internacionales.
A nivel agronomico, la menor presencia inspectiva estatal implicara que la responsabilidad sobre practicas en el vinedo recaiga mas sobre los productores y sus asociaciones. Los facilitadores clave incluiran planes de manejo integrado de plagas, manejo del riego segun variedades y zonificacion viticola para mantener perfiles de calidad, y registros precisos de tratamientos fitosanitarios y fertilizaciones para cumplir requisitos de mercados exigentes.
Recomendaciones para productores y autoridades
Para amortiguar riesgos y sacar provecho de la reforma, las bodegas deben reforzar sus cadenas de custodia y gestion documental. Recomendaciones practicas que emergen del nuevo escenario:
– Adoptar sistemas electronicos de trazabilidad para registrar operaciones de cosecha, elaboracion y almacenamiento.
– Contratar auditorias y certificaciones privadas cuando el mercado o la estrategia exportadora lo requiera.
– Invertir en programas de aseguramiento de la calidad y en capacitacion tecnica del personal operativo.
– Fortalecer acuerdos interempresariales y cooperativas para compartir costos de analisis y logistica.
– Mantener dialogo activo con el INV y la SAGYP para garantizar que los controles finales respondan a estandares internacionales y exigencias de mercados destino.
Respuesta politica y contexto internacional
El Ejecutivo presenta la reforma como un ajuste necesario para una industria que debe adaptarse a mercados cambiantes y competir globalmente. Sturzenegger apunto a la necesidad de reducir oportunidades de discrecionalidad y corrupcion que, segun su diagnostico, generaban las fiscalizaciones intermedias. En paralelo, el INV conservara la potestad de certificar lotes con destino a exportacion, un requisito indispensable para mantener el acceso a determinados mercados.
El desafio para las autoridades consiste en sostener la confianza de los compradores y consumidores mientras liberalizan procedimientos. Para lograrlo, las politicas deberan combinar un control final eficiente con herramientas que promuevan la transparencia y la trazabilidad privada y publica.
Conclusion
La reforma del INV marca un cambio profundo en la regulacion vitivinicola argentina: el Estado reduce intervenciones rutinarias sobre el proceso productivo y concentra su accion en asegurar la calidad del producto final y el cumplimiento de requisitos internacionales de exportacion. La medida promete bajar costos y mejorar la competitividad, pero plantea responsabilidades nuevas para productores y la industria en materia de trazabilidad, gestion de calidad y transparencia. El proximo desafio residira en que las bodegas y autoridades articulen mecanismos tecnicos y comerciales que preserven los estandares sanitarios y de origen mientras aprovechan la flexibilidad que la reforma ofrece.


