Buenos Aires, 16 mayo (NA) – El exembajador argentino en China y Estados Unidos, Diego Guelar, aseguró que el escenario internacional atraviesa una etapa de “caos” provocada por el deterioro de las alianzas históricas de Occidente y advirtió que el vínculo entre Estados Unidos y China marcará el futuro global. En ese contexto, sostuvo que la reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping fue “la reunión más importante del año en términos de geopolítica universal”.
Según explicó, el encuentro representó apenas “media reunión”, ya que el segundo capítulo se desarrollará el próximo 24 de septiembre en Washington. “Fue un acercamiento después de muchísima tensión en todos los campos”, afirmó, y señaló que un eventual entendimiento entre ambas potencias podría abrir la puerta a negociaciones para frenar los conflictos en Ucrania e Irán.
“Si se pusieran de acuerdo en lograr la paz en los dos conflictos más graves que hay en este momento, generaría la posibilidad de un cese del fuego y una conferencia internacional”, sostuvo. No obstante, aclaró que esa voluntad política “todavía no existe”.
Guelar, en diálogo con Splendid AM 990, definió la relación entre Washington y Beijing como una “relación dual”, donde la competencia económica convive con una fuerte interdependencia estratégica. “Son la sociedad más estrecha entre dos naciones en la historia de la humanidad”, afirmó. Y agregó: “Es muy difícil que pudiera haber una guerra entre estas dos superpotencias. Una guerra entre estas dos superpotencias sería el fin de la humanidad”.
En su análisis, el diplomático remarcó que el siglo XXI ya no responde a un esquema de hegemonía única. “No existe una potencia hegemónica como ocurrió en otros siglos. Hoy hay un poder compartido entre dos sociedades muy diferentes”, explicó.
Sobre el liderazgo estadounidense, fue especialmente crítico con Trump y sostuvo que su gestión alteró el equilibrio internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. “Ha producido un caos extraordinario. Ha destruido una alianza del mundo occidental que mantuvo el orden durante 80 años”, afirmó.
En ese sentido, enumeró los cuatro pilares históricos de esa estructura: el propio poder norteamericano, la OTAN en Europa, la alianza con Japón y Australia en Asia y el vínculo hemisférico con México y Canadá. “Se ha peleado con todos los socios. Nunca la imaginación soñó con un Donald Trump”, expresó.
Para Guelar, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el escenario actual “no es un nuevo orden internacional”, sino una etapa de desorganización política global. “El nuevo orden recién empezará a fijarse cuando asuma el próximo presidente de Estados Unidos en 2029”, consideró.
Mientras tanto, sostuvo que China avanza con una lógica opuesta: “Crece constantemente, pero siempre en la misma dirección”. Según explicó, Beijing mantiene un perfil prudente, con pocas declaraciones públicas, aunque con una expansión sostenida de su influencia económica y tecnológica. “Hoy China es el principal socio comercial de 140 países del mundo”, señaló.
También destacó el resultado de la disputa comercial entre ambas potencias. “Estados Unidos le declaró la guerra comercial a China hace un año. En este año, China exportó tres trillones y medio de productos y servicios; Estados Unidos, dos. Ha ganado sin lugar a duda”, afirmó.
El único límite innegociable para Beijing, explicó, sigue siendo Taiwán. “Para ellos Taiwán es Malvinas para nosotros”, comparó. Según detalló, Xi Jinping advirtió que una declaración de independencia taiwanesa o un reconocimiento formal por parte de Washington serían interpretados como una línea roja que derivaría en un conflicto directo.
“Todo lo demás para los chinos es negociable. Son muy pragmáticos”, sostuvo. Y describió el crecimiento chino como “una máquina que va paso a paso ineludiblemente”. “En no más de diez años se transforma en la primera superpotencia del mundo”, pronosticó.
Finalmente, Guelar analizó el vínculo entre Argentina y China tras el cambio de postura del gobierno de Javier Milei. Recordó que el mandatario inició su campaña con un discurso “muy antichino y muy antibrasilero”, pero señaló que la realidad económica obligó a moderar esa posición.
“China y Brasil son los dos socios más importantes de Argentina”, indicó. Y destacó que, aunque el Gobierno no incorporó a Beijing “a la agenda positiva”, al menos “lo sacó de la agenda negativa”.
El exembajador confirmó además que Milei mantiene pendiente un viaje oficial a China tras la invitación formulada por Xi Jinping durante la cumbre del G20. “El presidente lo tiene que hacer. Es nuestro principal socio comercial. El 80% de nuestra carne y el 70% de nuestro grano van a China”, afirmó.
“Es un gesto que obviamente tiene que tener. Por eso no se hace comunista, no es contagioso”, concluyó.
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