El transporte de cargas en Argentina arrastra una paradoja que explica buena parte de sus desafíos actuales. Mientras el país posee uno de los sistemas logísticos más ligados a la producción agroindustrial del mundo, durante años el mercado de camiones operó muy por debajo de su capacidad natural.
Ese diagnóstico fue planteado por Sebastián Figueroa, CEO de Scania Argentina, durante Expoagro. El ejecutivo sostuvo que el cambio de escenario económico abre una nueva etapa para el sector y podría impulsar una renovación significativa de la flota.
“Durante años entregamos 800 camiones cuando el mercado debería ser de 3.500”, afirmó el directivo al analizar el impacto que tuvieron las restricciones económicas de la última década sobre el transporte de cargas.
Una flota envejecida que empieza a renovarse
El atraso en la renovación del parque automotor es uno de los principales problemas estructurales del transporte argentino. Según explicó Figueroa, durante largos períodos el sector no pudo incorporar unidades nuevas debido a limitaciones económicas y comerciales.
“En los últimos años pudimos entregar 800 o 900 camiones por año cuando el mercado natural de Scania en Argentina ronda entre 3.000 y 3.500 unidades”, explicó.
Esa brecha terminó generando una flota envejecida y menos eficiente desde el punto de vista operativo. Para las empresas de transporte, ese retraso se traduce en mayores costos de combustible, mantenimiento y logística.
El ejecutivo consideró que la apertura del mercado y la mayor normalización económica podrían revertir gradualmente esa situación. Según su visión, muchos transportistas comienzan a evaluar la renovación de sus unidades porque la eficiencia vuelve a ser un factor decisivo.
“Hoy el cliente empieza a mirar cada vez más el costo operativo y la eficiencia”, señaló Figueroa.
El agro, un cliente clave para el transporte
Dentro del mercado argentino, el sector agropecuario ocupa un lugar central para las empresas de transporte pesado. Gran parte de la logística vinculada a la producción agrícola depende del movimiento permanente de camiones entre campos, plantas de acopio, puertos e industrias.
Figueroa definió al productor y al transportista del agro como un cliente particularmente exigente, pero también muy fiel cuando encuentra soluciones que mejoran su rentabilidad.
“El cliente agro es muy fiel. Es un cliente que invierte cuando ve que las cosas funcionan y cuando hay expectativas positivas en la economía”, sostuvo.
Para las marcas de camiones, ese vínculo se construye principalmente a través del rendimiento real de los vehículos. En ese sentido, el costo operativo y el consumo de combustible se convierten en factores decisivos.
Scania suele ofrecer pruebas de rendimiento para demostrar el desempeño de sus unidades frente a otros competidores del mercado. Según la compañía, las diferencias de consumo pueden alcanzar entre dos y tres litros cada 100 kilómetros.
Cuando esa diferencia se proyecta sobre recorridos de larga distancia o sobre varios años de uso, el impacto económico para el transportista puede ser muy significativo.
Un lanzamiento pensado para el transporte del agro
La compañía aprovechó Expoagro para presentar un nuevo desarrollo tecnológico orientado al transporte regional y al movimiento de cargas vinculadas al campo.
Se trata de un motor de 11 litros que busca posicionarse como una alternativa eficiente para aplicaciones típicas del interior productivo argentino. Según explicó el CEO de Scania, el producto fue diseñado especialmente para usos donde el consumo de combustible y la versatilidad resultan determinantes.
“El motor de 13 litros es nuestra gama pesada tradicional, pero el nuevo de 11 litros se adapta mejor a muchos usos vinculados al agro y a la distribución regional”, explicó Figueroa.
La propuesta apunta a actividades como el transporte de granos, la logística agrícola, la ganadería o la distribución urbana. En esos casos, el nuevo motor puede ofrecer una combinación más eficiente entre potencia y consumo.
La recepción del mercado durante Expoagro fue inmediata. Según informó la compañía, en apenas cuatro jornadas de la exposición ya se habían vendido más de 150 unidades.
Para Scania, ese nivel de demanda confirma que el mercado comienza a reactivarse luego de varios años de estancamiento.
Un aniversario que coincide con un nuevo ciclo
La participación en Expoagro también marcó el inicio de una celebración especial para la compañía. En 2026 Scania cumple 50 años de presencia industrial en Argentina.
La planta de la empresa en Tucumán comenzó a operar en 1976 y se mantuvo activa durante distintas etapas económicas del país. Con el tiempo, el área comercial se trasladó a Buenos Aires, pero la producción continuó desarrollándose en la provincia del norte argentino.
La empresa planea celebrar el aniversario con distintas actividades a lo largo del año, comenzando precisamente en la principal muestra del agro argentino.
Para Figueroa, el momento actual representa una oportunidad para que el transporte vuelva a acompañar el crecimiento de la producción agroindustrial. En un escenario económico más previsible, la eficiencia logística vuelve a convertirse en una variable estratégica.
“Hoy el cliente busca cada vez más un socio estratégico que lo ayude a mejorar sus costos y su productividad”, concluyó el CEO de Scania.
En ese contexto, la renovación de la flota de transporte aparece como una de las claves para mejorar la competitividad del sistema logístico argentino, especialmente en un país donde el agro continúa siendo uno de los principales motores de la economía.




