Por Jacob Gronholt-Pedersen
(Se corrige la hora GMT de la ceremonia en el párrafo 7)
Groenlandia, antigua colonia y actualmente territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, se encuentra entre el Ártico y América del Norte y cuenta con vastos recursos energéticos.
COPENHAGUE, 22 sep (Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto reunirse este martes con los líderes de Groenlandia y Dinamarca para firmar un acuerdo que permitirá una mayor presencia militar estadounidense en Groenlandia y que podría poner fin al enfrentamiento en torno a esta isla, de gran importancia estratégica y rica en minerales.
EEUU ABRIRÁ DOS NUEVAS BASES
La negativa de Trump a descartar el uso de la fuerza militar o económica para adquirirla desencadenó en enero una crisis diplomática en el seno de la OTAN y obligó a Dinamarca y al Gobierno de la isla a entablar intensas negociaciones.
Además de la actual base espacial de Pituffik, se espera que el acuerdo permita abrir dos nuevas instalaciones militares: Narsarsuaq, una antigua base aérea de la Guerra Fría cuya población se ha reducido a apenas unas pocas decenas de habitantes, y Mestersvig, utilizada actualmente por la Patrulla de Trineos Tirados por Perros Sirius, una unidad de élite de las fuerzas especiales danesas.
El acuerdo alcanzado permitirá a Estados Unidos ampliar su presencia militar en Groenlandia, según han informado a Reuters tres personas familiarizadas con el asunto.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, ha afirmado que el acuerdo situará la seguridad del Ártico bajo la vigilancia colectiva de la OTAN, en lugar de dejarla únicamente en manos de Washington y Copenhague.
Trump se reunirá con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y con el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, a las 10:30 horas locales (1430 GMT) en la Asamblea General de la ONU en Nueva York para la ceremonia de firma trilateral.
El texto aún no se ha publicado antes de la firma del martes. Sigue sin estar claro si el acuerdo modifica un tratado de defensa de 1951 que ha sido la base jurídica de la presencia estadounidense, o si funciona como un nuevo marco.
Trump afirmó el viernes que el acuerdo otorga a EEUU “el control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades en Groenlandia”. Dinamarca no ha respondido a la afirmación de Trump, pero ha señalado que el acuerdo respeta la soberanía del reino y el derecho de Groenlandia a la autodeterminación.
Sin embargo, supone una expansión significativa de la infraestructura militar estadounidense en la isla: es el primer aumento importante desde la Guerra Fría, cuando Estados Unidos mantenía allí 17 instalaciones y más de 10.000 efectivos.
El acuerdo supone un retroceso respecto a las ambiciones iniciales de Trump de adquirir directamente Groenlandia, una isla con una extensión mayor a la de todo México con una población de solo 57.000 habitantes, dispersos a lo largo de su escarpada costa.
(Reporte de Jacob Gronholt-Pedersen; edición de Andrew Heavens; edición en español de Patrycja Dobrowolska)



