El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, afirmó que su partido “combatirá este presupuesto con uñas y dientes” para impedir que se convierta en ley, al cuestionar la prioridad dada al gasto militar frente a programas clave para jubilados y sectores vulnerables.
En la misma línea, el senador Jeff Merkley, principal demócrata en el Comité de Presupuesto, advirtió que el plan no aborda problemas centrales como el alto costo de vida, el precio de los combustibles y alimentos, el crecimiento de la deuda ni el riesgo sobre la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social.
Desde la Cámara de Representantes, el legislador Brendan Boyle sostuvo que el presupuesto demuestra que Trump “no se preocupa por los trabajadores”, al acusarlo de financiar “una guerra imprudente en Irán” mientras recorta en salud, vivienda y educación. “Es el ejemplo de un ‘Estados Unidos último'”, señaló.
Más allá del rechazo político, el proyecto enfrenta un obstáculo clave: los republicanos necesitarán negociar con los demócratas para aprobar las leyes de asignación presupuestaria, que están sujetas al mecanismo de filibuster en el Senado, lo que obliga a consensos bipartidarios.
En paralelo, el plan incluye una propuesta que generó sorpresa: destinar 152 millones de dólares para reabrir la histórica prisión de Alcatraz, en la bahía de San Francisco, como un centro penitenciario de alta seguridad.
El proyecto del Departamento de Justicia sostiene que la iniciativa busca “reconstruir Alcatraz como una instalación moderna y segura”, en línea con la política de Trump de endurecer el sistema penal. El mandatario ya había anticipado en 2025 su intención de reabrir y ampliar la prisión para alojar a “los delincuentes más peligrosos”.
Alcatraz funcionó como prisión federal entre 1934 y 1963 y albergó a criminales emblemáticos como Al Capone. Actualmente, el sitio es un museo administrado por el Servicio de Parques Nacionales.
El debate presupuestario se inscribe en un contexto de alta polarización política, marcado por el impacto económico de la guerra con Irán y las tensiones sobre el rol del gasto público, la seguridad y la protección social en Estados Unidos. (ANSA).





