Un equipo de investigacion del Instituto Nacional de Tecnologia Agropecuaria (INTA) en Reconquista, provincia de Santa Fe, probo una estrategia de fertilizacion nitrogenada que combina vuelos con drones multiespectrales y algoritmos de recomendacion para ajustar las dosis segun el estado real del cultivo de girasol. El ensayo demostro que, aplicando dosis variables por ambiente dentro del lote, se puede reducir de manera significativa la cantidad total de nitrogeno aplicada -en muchos casos a menos de la mitad- sin registrar perdidas de rendimiento. La motivacion detras del trabajo fue doble: reducir costos en un contexto de alza de precios de insumos y avanzar hacia practicas agricolas mas sostenibles que disminuyan perdidas de nutrientes y emisiones.
El experimento se desarrollo en un lote ubicado en la zona de Reconquista, un nodo productivo clave de Santa Fe, donde el girasol es cultivo habitual en la rotacion agricola. La investigacion partio de la premisa de que los terrenos no son homogeneos y que la fertilizacion uniforme suele implicar sobredosificacion en sectores con buen vigor y subaplicacion en otros. Para revertir esa ineficiencia, el equipo realizo vuelos previos a la aplicacion con un dron equipado con sensores multiespectrales, genero indices de vegetacion (NDVI, GNDVI, NDRE), proceso la informacion con un algoritmo que tradujo las variaciones en mapas de recomendacion y aplico dosis variables de nitrogeno por ambiente.
Como se hizo el ensayo y que resultados arrojo
El procedimiento siguio pasos que ya se usan en la agricultura de precision, pero con una validacion puntual en girasol. Primero, se relevaron sectores del lote mediante un dron multiespectral; los sensores captaron la reflectancia en distintas bandas y permitieron calcular indices vegetativos que reflejan vigor, biomasa y estado nutricional relativo del cultivo. Esos mapas revelaron variabilidad espacial dentro del lote que no era evidente a simple vista.
La informacion aerea fue procesada por un algoritmo desarrollado por el equipo, que convirtio las gradaciones de vigor en recomendaciones concretas de dosis de nitrogeno por ambiente. Luego se implemento la fertilizacion variable (VRA) y se comparo con dos controles: la fertilizacion tradicional con dosis fijas y parcelas sin aporte nitrogenado. El diseno permitio medir no solo la respuesta agronomica, sino tambien la eficiencia en el uso del insumo (produccion de grano por kilo de N aplicado).
Segun los investigadores, los tratamientos con dosis variables redujeron de forma marcada la cantidad promedio de fertilizante aplicado; en muchos lotes la dosis total fue inferior a la mitad de la que se emplea con un manejo uniforme. A pesar de esa disminucion, los rendimientos del girasol se mantuvieron en niveles competitivos, lo que implico una mejora en la eficiencia de uso del nitrogeno. “La clave fue usar informacion precisa del cultivo para ajustar la fertilizacion en cada sector del lote, dandole a cada ambiente exactamente lo que necesita”, explico Gonzalo Scarpin, investigador del INTA Reconquista. Daniela Vitti Scarel, especialista del equipo, anadio: “El algoritmo traduce los colores del mapa en una recomendacion concreta. Asi podemos aplicar mas nitrogeno donde el cultivo lo necesita y menos donde no hace falta”.
Estos resultados llegan en un momento en que los precios de los fertilizantes han mostrado variaciones importantes a escala global-con picos vinculados a la crisis energetica y a la alteracion de mercados internacionales-y cuando los productores enfrentan presion para reducir impactos ambientales como la escorrentia de nitratos y las emisiones de oxidos nitrosos.
Una nueva aproximacion al manejo del nitrogeno y sus implicancias
El ensayo de INTA Reconquista representa un salto desde la fertilizacion tradicional hacia un manejo por ambientes que integra imagenes aereas, algoritmos y equipamiento de aplicacion variable. Esa triada -sensores, procesamiento de datos y maquinaria con capacidad VRA- habilita decisiones mas precisas y basadas en el estado real del cultivo, no en supuestos.
La importancia de ese cambio es multiple: por un lado, se optimizan los costos directos de produccion al reducir el gasto en insumos; por otro, se mejora la relacion entre insumo y produccion (la eficiencia), lo que puede traducirse en mayor rentabilidad por kilo de fertilizante. A nivel ambiental, la reduccion en la aplicacion de nitrogeno disminuye el riesgo de contaminantes en aguas subterraneas y la emision de gases de efecto invernadero asociados al ciclo del nitrogeno.
Ademas, la metodologia abre espacio para un mercado creciente de servicios: empresas y tecnicos que ofrecen mapeo con drones, procesamiento de imagenes, desarrollo de algoritmos y aplicacion VRA pueden convertirse en proveedores habituales para los productores. Este encadenamiento tecnologico favorece la aparicion de modelos de negocio basados en servicio por hectarea, suscripcion de datos o contratos de rendimiento compartido.
No obstante, la adopcion enfrenta desafios. La inversion inicial en equipos, la necesidad de capacitacion tecnica, la logistica para aplicar mapas de prescripcion en equipos agricolas y la conectividad para gestionar grandes volumenes de datos son barreras que deben superarse, especialmente entre pequenos y medianos productores. Ademas, el uso de drones exige cumplimiento de normativas aeronauticas y de manejo de datos; en Argentina la operacion de RPAS (drones) requiere atencion a la regulacion vigente y a la capacitacion de pilotos responsables.
Impactos esperados en el mercado local y proximos pasos
En el corto y mediano plazo, la adopcion extendida de estrategias de fertilizacion variable puede alterar la demanda por fertilizantes nitrogenados en regiones donde la agricultura de precision se consolide. Una menor demanda de volumen bruto podria presionar a distribuidores tradicionales, pero tambien generaria nuevas oportunidades para empresas que ofrezcan soluciones integradas (hardware, software y servicios). Para los proveedores de insumos, la clave sera adaptarse a clientes que demanden asesoramiento basado en datos y paquetes a medida, en lugar de vender solo volumen.
Para los productores, la ecuacion financiera dependera del precio relativo del fertilizante, del costo del servicio de precision y de la magnitud de la variabilidad dentro de sus lotes. En contextos de precios elevados de urea y otras fuentes de N, los ahorros potenciales pueden hacer que la inversion en mapeo y prescripcion sea rentable en pocas campanas. En paralelo, una mayor eficiencia puede abrir espacio para certificaciones ambientales o para acceder a mercados que valoran practicas sostenibles.
El crecimiento de la oferta de servicios agtech y la realizacion de eventos sectoriales -el ensayo se enmarca en un momento en el que el uso de drones en el agro sigue en crecimiento y, como se anuncio, tendra un congreso especifico en Tucuman- favoreceran la difusion de estas practicas. Instituciones publicas como INTA y universidades cumpliran un rol clave en la validacion, transferencia de tecnologia y capacitacion, mientras que el sector privado podra escalar soluciones y reducir costos unitarios a medida que aumente la demanda.
En terminos de politicas publicas, los resultados sugieren que incentivar practicas de agricultura de precision puede ser una via eficiente para reducir emisiones y perdidas de nutrientes sin sacrificar productividad. Programas de asistencia tecnica, lineas de credito para inversiones en tecnologias y marcos regulatorios claros para la operacion de drones y la gestion de datos facilitarian una adopcion mas amplia.
El ensayo del INTA en Reconquista no solo aporta evidencia tecnica sobre la viabilidad de la fertilizacion variable en girasol, sino que tambien plantea una hoja de ruta: transformar informacion en decisiones de campo, construir cadenas de servicio alrededor de los datos y ajustar las practicas agricolas a una economia de insumos mas volatil y a demandas sociales crecientes por sostenibilidad.





