Pese a una campaña de trigo que promete un repunte, el flujo podría verse acotado en los próximos meses, producto de las ventas anticipadas y el adelanto de liquidaciones que se produjeron en septiembre por la suspensión temporal de derechos de exportación, que dejaron poco margen para nuevos ingresos.
Con el dólar oficial aún operando 2% debajo del techo de la banda cambiaria, el mercado vuelve a posar la lupa sobre el agro argentino. A pesar del respaldo que cosechó Javier Milei en las urnas el pasado 26 de octubre, el tipo de cambio apenas se alejó del límite superior de intervención. Por ello, analistas buscan anticipar si el principal complejo exportador del país puede volver a asomar como fuente para fortalecer la oferta de divisas en el último bimestre del año.
En diálogo con Bloomberg Línea, D’Angelo, indicó que el acumulado de divisas ingresadas hasta octubre es superior al de 2024, pero no por una mejora estructural, sino por el adelantamiento de exportaciones. “Si se toman las proyecciones de todo 2025, faltarían ingresar unos US$4.000 millones, que deberían provenir de ventas nuevas, ya que gran parte se anticipó”, indicó.
“La atención estará puesta en lo que pueda generar el trigo, que viene con una gran cosecha. Muchos ya hablan de más de 24 millones de toneladas que podrían ingresar fuerte en diciembre, aunque todo dependerá del clima”, explicó la analista de mercados Lorena D’Angelo, quien prevé una baja liquidación en lo que resta del año.
El problema, según su punto de vista, es que parte del trigo ya se vendió. “Se comercializaron unas dos millones de toneladas que ya generaron ingresos adelantados”, subrayó, con lo que manifestó que sin nuevas declaraciones juradas de ventas al exterior, el flujo de divisas será bajo.





