El Bce debería subir las tasas en junio aunque haya acuerdo de paz con Irán, según Schnabel

FRÁNCFORT, 26 de mayo (Reuters) – El BCE debería subir las tasas de interés en junio incluso si las actuales negociaciones de paz con Irán dan lugar a un acuerdo, ya que el conflicto se ha prolongado mucho más de lo previsto y los elevados precios de la energía están afectando al conjunto de la economía, según dijo Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo. El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido las tasas sin cambios durante el último año, pero el mes pasado debatió una subida, cuando el fuerte aumento de los costos energéticos empujó la inflación muy por encima de su objetivo del 2%, y numerosos responsables de política monetaria han señalado la necesidad de actuar.

Por Balazs Koranyi y Reinhard Becker

Aunque Estados Unidos ha señalado avances en las negociaciones de paz con Irán, Schnabel —posible sucesora de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, el año que viene— afirmó que el BCE podría haber superado un punto de no retorno, ya que la infraestructura energética ha resultado dañada y los elevados precios de la energía están repercutiendo en el conjunto de la economía.

“Dada la magnitud y la persistencia de la crisis actual, en mi opinión ya no es una opción hacer como si nada”, declaró Schnabel a Reuters en una entrevista. “Desde la perspectiva actual, creo que será necesaria una subida de tasas en junio”.

“Incluso si la guerra terminara hoy, ya se ha causado mucho daño a la infraestructura energética y a las cadenas de suministro globales”, dijo Schnabel, exprofesora universitaria. “Por lo tanto, incluso en ese caso, creo que sería necesaria una reacción de la política monetaria”.

ES POCO PROBABLE QUE EL ACUERDO DE PAZ FRENE LA SUBIDA

La inflación alcanzó el 3% el mes pasado, y son probables subidas adicionales, dado que a los dirigentes monetarios les preocupa que los elevados costos energéticos impulsen al alza el precio de otros bienes y servicios a través de efectos de segunda ronda, que desencadenarían una espiral inflacionista difícil de combatir.

“En términos de persistencia, de hecho hemos superado el escenario adverso, que suponía una rápida normalización de los precios del petróleo”, añadió.

“Estamos observando cada vez más indicios de que la crisis se está extendiendo a otras partes de la cesta de consumo”, señaló Schnabel.

Schnabel señaló que algunos de estos efectos de segunda ronda podrían estar ya materializándose, tal y como indican varias encuestas, entre ellas la Encuesta de Expectativas de los Consumidores del BCE, los datos del PMI y el indicador de confianza de la Comisión Europea.

No obstante, señaló que la propia proyección de referencia del BCE incluía dos subidas de tasas, un indicio que podría indicar que una sola subida podría no ser suficiente. Los mercados financieros han descontado plenamente dos subidas de la tasa de depósito del 2% del BCE y ven aproximadamente un 50% de probabilidades de una tercera subida durante el próximo año. Los economistas se muestran más cautelosos y prevén solo dos subidas, seguidas de un recorte a mediados de 2027, según una encuesta.

Después de junio, el BCE no debería comprometerse a adoptar ninguna medida de política monetaria y debería reevaluar su postura en cada reunión basándose en los datos, señaló Schnabel.

Una de las razones clave por las que los observadores del BCE prevén solo un ligero endurecimiento de la política monetaria es que la economía de la zona del euro sigue débil y los elevados costos energéticos podrían lastrar su expansión más de lo temido.

EL CRECIMIENTO ECONÓMICO SIGUE SIENDO DÉBIL

“Dada la gran persistencia de la crisis, creo que el impacto negativo sobre el crecimiento económico también será mayor”, dijo Schnabel. “Hemos observado un fuerte descenso de los indicadores de confianza, especialmente entre los consumidores”.

La Comisión Europea pronosticó la semana pasada una expansión del 0,9% en 2026, una fuerte desaceleración con respecto al año pasado y que aun así podría ser demasiado optimista.

Schnabel, responsable de las operaciones de mercado del BCE, señaló que los mercados financieros estaban asumiendo los acontecimientos con calma y que la reciente volatilidad en los rendimientos de la deuda pública no era motivo de preocupación.

“Todo ello implica riesgos a la baja para el crecimiento económico y riesgos al alza para la inflación”, añadió.

En cuanto a su futuro, Schnabel, cuyo mandato en el BCE expira a finales de 2027, dijo que estaría dispuesta a asumir la presidencia si se le pidiera.

“El aumento de los rendimientos de los bonos en la zona del euro se debe principalmente a un incremento de la compensación por inflación”, señaló. “Y esto refleja en parte un aumento de las primas de riesgo de inflación debido a la mayor incertidumbre sobre las perspectivas futuras de inflación”.

(Edición en español de Jorge Ollero Castela)

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