Por Stella Qiu y Lucy Craymer
WELLINGTON, 27 de mayo (Reuters) – El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda mantuvo las tasas de interés sin cambios el miércoles, pero una votación dividida puso de manifiesto que la decisión se tomó por un estrecho margen, ya que los responsables de la política monetaria advirtieron de que será necesario subir las tasas antes y en mayor medida de lo previsto para contrarrestar la crisis energética que está afectando a la economía mundial.
Al concluir la reunión de política monetaria de mayo, el banco central mantuvo la tasa oficial de interés en el 2,25% y señaló que tres miembros votaron a favor de subir las tasas de interés en un cuarto de punto, mientras que otros tres votaron por mantenerlas sin cambios. La gobernadora, Anna Breman, emitió el voto decisivo, el primer desempate de este tipo desde que se creó el comité de política monetaria en 2019.
“Creemos que es probable que se produzcan subidas de la tasa oficial de interés en las próximas reuniones. Por supuesto, dependerá de cómo evolucionen los datos, de cómo evolucione la perspectiva de la inflación y también del equilibrio de riesgos”, dijo Breman en una rueda de prensa posterior a la reunión.
“Lo fundamental para nosotros es cómo vemos las perspectivas de inflación a medio plazo”, señaló.
“Esperamos que, incluso ahora, se produzcan algunas interrupciones en el suministro que llevan ya bastante tiempo y que probablemente se dejen sentir”.
El tono de política monetaria restrictivo hacía que el dólar neozelandés subiera un 0,6%, hasta los 0,5871 US$, mientras que las tasas de “swap” a dos años avanzaban 5 puntos básicos, hasta el 3,51%.
Los mercados elevaron las probabilidades de una primera subida de tasas en julio del 68% al 73%, y descuentan un endurecimiento total de 72 puntos básicos para el año. (Reporte de Stella Qiu y Lucy Craymer; edición de Shri Navaratnam; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)



