Tras las elecciones legislativas, las entidades rurales valoraron la boleta única y reclaman diálogo y medidas estructurales para impulsar la competitividad.
El sector agropecuario argentino recibió con satisfacción el resultado de las elecciones legislativas, donde el Gobierno consolidó su mayoría en el Congreso. Dirigentes rurales coincidieron en que el respaldo popular abre la puerta para impulsar reformas estructurales, especialmente en materia impositiva y laboral, reclamadas por el agro desde hace años.
La implementación de la boleta única de papel fue destacada como un avance en transparencia electoral. Para las principales entidades, la claridad de los comicios refleja un mensaje contundente: la ciudadanía respalda un cambio de rumbo económico y político hacia reglas estables, previsibles y productivas.
Un mensaje político y económico desde el interior productivo
Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), afirmó que “los argentinos se expresaron con claridad en las urnas, otorgando al Gobierno el respaldo necesario para llevar adelante las reformas que propuso”. Sostuvo que el voto popular debe traducirse en hechos concretos, con foco en reformas impositivas y laborales “para recuperar la competitividad, generar empleo y fortalecer la producción en todo el país”.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígorasconsideró que el resultado electoral “permitirá darle mayor estabilidad al mercado cambiario”, lo que podría generar “un mercado de granos más dinámico y nuevas inversiones en producción y exportación”.
En la misma línea, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), celebró la boleta única de papelcomo “un cambio trascendental para la política”. Aseguró que el sistema “aportó transparencia y rapidez en los resultados” y pidió a la dirigencia política “recalcular su mirada sobre el electorado”, en referencia a la baja participación en los comicios.
Reformas, consensos y el desafío de recuperar competitividad
Para Ignacio Kovarsky, presidente de CARBAP, las elecciones demostraron que “la política populista del kirchnerismo no se quiere en la Argentina”. Destacó que el nuevo Congreso ofrece una oportunidad para discutir “cosas de fondo”, entre ellas una reforma laboral que incentive el empleo privado y un sistema impositivo más simple y progresivo.
El dirigente remarcó que el campo espera un Gobierno dialoguista: “Milei invitó al diálogo; ahora hay que dejar las mezquindades políticas y mirar a la gente y al país”.
Por su parte, Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, calificó la jornada electoral como “una gran victoria para el Gobierno”, que fortalecerá la confianza en los mercados. Sostuvo que el resultado “impactará positivamente en los bonos y en los activos argentinos” y permitirá avanzar en una reforma fiscal que racionalice el sistema y reduzca la carga sobre el campo.
Un nuevo tiempo político para el agro
Desde la llegada de Javier Milei al poder, el sector rural respaldó varias medidas orientadas a liberar exportaciones, simplificar trámites y reducir retenciones. El impuesto sobre la soja bajó del 33 % al 26 %, mientras que las carnes bovina, porcina y aviar redujeron sus derechos de exportación del 9 % inicial al 5 % actual.
Con el respaldo electoral, las entidades agropecuarias esperan que el Gobierno profundice ese camino con una reforma tributaria integral que estimule la inversión, fomente el trabajo formal y promueva una Argentina más productiva y federal.
El interior productivo, que volvió a expresar su peso político en las urnas, transmite hoy un mensaje claro: quiere reglas estables, menos impuestos y más futuro.




