domingo 1 febrero 2026

El campo exige previsibilidad: la baja de retenciones vence el 31 de octubre y la Mesa de Enlace pide que sea definitiva

El Gobierno incluyó a granos y carnes en la eliminación temporal de retenciones, pero aclaró que la medida vence el 31 de octubre.

En una reunión que combinó la modalidad virtual y presencial, el Gobierno confirmó a la Mesa de Enlace que la baja de retenciones a granos y carnes tendrá vigencia hasta el 31 de octubre. El encuentro se realizó con la presencia del secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, y del titular de ARCA, Juan Pazo, quienes explicaron que la decisión respondió a criterios fiscales y cambiarios definidos durante el fin de semana.

La medida incluyó a la soja, que hasta entonces tributaba un 26%, y al maíz y al trigo, con derechos del 9,5%. En paralelo, se incorporó por primera vez a la carne bovina y aviar, una novedad que el vocero presidencial Manuel Adorni comunicó en redes sociales. Según aclararon los funcionarios, el esquema apunta a sostener el equilibrio fiscal y contener la cotización del dólar, proyectando ingresos por US$7000 millones mediante el sistema de declaraciones juradas.

Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), sostuvo que la reunión fue positiva, aunque dejó en claro la preocupación por la falta de previsibilidad. “El sector necesita una baja definitiva, no transitoria. La provisionalidad genera incertidumbre”, afirmó.

La Mesa de Enlace reclama previsibilidad

Los presidentes de las entidades rurales coincidieron en que la medida resulta un alivio, pero reclamaron señales claras hacia el futuro. Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), remarcó que el objetivo debe ser llegar a una retención cero permanente. “Ahora son medidas temporarias, pero el camino es que sean definitivas. El propio Presidente lo ha dicho en público y en privado”, aseguró.

Desde Coninagro, Lucas Magnano, y desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, acompañaron el planteo. Las entidades destacaron que, por primera vez en muchos años, el Gobierno respondió a una crisis con una baja impositiva y no con un incremento, aunque insistieron en que la falta de permanencia limita la confianza de los productores.

En la práctica, la decisión ya comenzó a impactar en el mercado. Según señaló Pino, la soja en Rosario se negocia en torno a $505.000 la tonelada, reflejando la reacción inmediata a la eliminación temporal de retenciones. “A diferencia de lo que algunos suponen, no habrá un efecto puerta 12. Los límites están claros: US$7000 millones o el 31 de octubre. Lo que ocurra primero definirá la vigencia de esta medida”, explicó.

Tensiones entre lo fiscal y lo productivo

El trasfondo del debate es el dilema entre la necesidad oficial de mostrar resultados fiscales y la demanda del agro por reglas estables. Desde el Gobierno, la posición fue categórica: “Lo decretado en julio es permanente y no se modificará. Una vez terminada esta ventana transitoria volverán a regir esas condiciones”. De este modo, las autoridades intentaron dejar en claro que no se trata de un cambio estructural, sino de una herramienta de coyuntura.

El oficialismo busca sostener la calma cambiaria en un año de marcada volatilidad. La eliminación de retenciones funciona como incentivo para que el sector liquide exportaciones, al mismo tiempo que envía una señal política hacia el campo, uno de los pilares de la economía argentina. Sin embargo, el carácter transitorio de la medida expone el contraste entre los plazos fiscales del Estado y los tiempos productivos del agro, que requieren decisiones de inversión de largo aliento.

Un camino abierto hacia la retención cero

En su intervención, Nicolás Pino insistió en que el campo valora la señal, aunque espera que se transforme en política de Estado. “Los tiempos de cuándo podrá concretarse dependen de la situación, pero la definición política está clara. La intención es que los derechos de exportación sean cero”, subrayó.

La esperanza de una reducción definitiva está presente en todas las entidades. Sarnari reiteró que la FAA considera insuficiente una baja de carácter temporal. “Aunque se valora la medida, la falta de permanencia no brinda previsibilidad”, recalcó.

Los dirigentes remarcaron que esta es una oportunidad para quienes aún tienen granos almacenados, ya que las condiciones de mercado resultan favorables. El Gobierno, por su parte, sostuvo que el esquema transitorio es la única herramienta posible en este contexto y que cualquier decisión más profunda dependerá de la evolución de las variables macroeconómicas.

La reunión en Agricultura

La reunión dejó en evidencia el desencuentro de tiempos entre el Gobierno y la producción. Mientras la administración busca aprovechar la coyuntura para reforzar el equilibrio fiscal y el frente cambiario, las entidades reclaman un horizonte duradero.

La inclusión de la carne bovina y aviar fue valorada como un paso positivo, pero no alcanzó para disipar las dudas. El sector insiste en que el camino hacia la retención cero definitiva es indispensable para generar confianza, promover inversiones y consolidar el aporte del agro a la economía.

Con la fecha límite del 31 de octubre en el horizonte, la discusión sobre el futuro de los derechos de exportación volverá a ocupar el centro de la agenda política y productiva.

MAS NOTICIAS
- Advertisment -

Most Popular