jueves 12 febrero 2026

Centeno para proteger suelos en el semiarido puntano redujo la erosion hasta 88 por ciento

Investigadores del Instituto Nacional de Tecnologia Agropecuaria (INTA) y de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) evaluaron entre 2021 y 2023 el comportamiento del centeno como cultivo de servicio en un establecimiento proximo a Villa Mercedes. Los ensayos se desarrollaron bajo siembra directa y con soja como cultivo antecesor, en condiciones tipicas del ambiente semiarido: suelos expuestos a lluvias estacionales y vientos que favorecen la erosion. El trabajo busco medir la capacidad del centeno para proteger el suelo frente a la accion del agua y el viento, y establecer pautas de manejo que optimicen sus prestaciones sin perjudicar al cultivo posterior.

Los resultados mostraron que el centeno dejo de ser una curiosidad para transformarse en una herramienta estrategica en sistemas productivos semiaridos. En parcelas donde se implanto centeno como cultivo de servicio se registraron reducciones notables de la erosion: hasta un 75% menos de perdida hidrica y un 88% menos de erosion eolica respecto a parcelas sin cobertura. Estas cifras se acompanaron de niveles de cobertura superficial que superaron los umbrales recomendados para prevenir procesos erosivos, con un 62,5% en 2021 y hasta un 78% en 2023. Es decir, la cobertura vegetal proporcionada por el centeno fue suficiente, segun los autores, para amortiguar el impacto directo de la lluvia sobre la superficie y para atrapar sedimentos arrastrados por la escorrentia o el viento.

La contribucion de la biomasa fue otro aspecto central del estudio. En 2021 se alcanzaron alrededor de 3.200 kilos de materia seca por hectarea, y aunque en 2023 la produccion fue menor -946 kilos de materia seca por hectarea-, la cantidad de rastrojo generada resulto suficiente para ofrecer proteccion fisica al suelo incluso en una campana de menor productividad. Esa funcion de “trampa de sedimentos” y de fijacion del rastrojo se comprobo en parcelas con distintas pendientes; la proteccion no dependio exclusivamente de la topografia, sino de la presencia y distribucion de la cubierta vegetal.

Los investigadores enfatizaron la importancia de la siembra temprana. Una implantacion anticipada permite acumular mayor biomasa aerea y radicular, lo que se traduce en una mejor proteccion contra la erosion. Ademas, el centeno no solo actuo como barrera fisica, sino que sus raices contribuyeron a anclar el rastrojo y a mantener la estructura superficial del suelo, reduciendo la susceptibilidad a la detachment y transporte por agua y viento. En terminos practicos, estos efectos se reflejan en menor perdida de suelo, menor transporte de sedimentos fuera de las parcelas y en una mayor estabilidad de los restos culturales que protegen la superficie.

Entre las recomendaciones de manejo que emergieron del estudio, el momento de implantacion y el de secado resultaron determinantes. Los especialistas aconsejan controlar la perdida de agua de la parcela con respecto a una de referencia sin cobertura, recomendando que no se supere una diferencia de 30 mm en terminos de contenido hidrico acumulado; es decir, se sugiere monitorear y evitar que la inclusion del cultivo de servicio reduzca en exceso la disponibilidad de agua para la campana siguiente. Para ello es util medir el contenido de humedad del suelo en el primer metro, donde la mayoria del agua util para los cultivos sucesores se concentra.

En lo referido al secado, la fecha optima senalada por el equipo se ubica entre septiembre y octubre, antes de la encanazon del centeno. Realizar el desecado en ese periodo contribuye a evitar un consumo excesivo de agua por parte del cultivo de servicio y asegura la disponibilidad hidrica para el cultivo sucesor, que en estas rotaciones suele ser soja. Secar el centeno demasiado tarde puede provocar competencia por agua y disminuir el rendimiento del cultivo principal; secarlo demasiado temprano, en cambio, puede reducir la cantidad de rastrojo disponible para proteger el suelo.

Desde la perspectiva economica, los investigadores reconocen matices. Los beneficios directos del centeno como cultivo de servicio son dificiles de cuantificar en el corto plazo, sobre todo en terminos de ingresos inmediatos. No obstante, la mejora en la calidad del suelo y la mayor estabilidad de los rendimientos ante anos variables se consideran ventajas estrategicas que, si bien no siempre se traducen en ganancias inmediatas, reducen riesgos y costos asociados a la degradacion del recurso suelo. En el estudio no se observaron mejoras significativas en la infiltracion del agua en las condiciones evaluadas; sin embargo, el centeno cumplio un rol decisivo como proteccion fisica del suelo: fijo el rastrojo, atrapo sedimentos y atenuo el impacto de la escorrentia.

El trabajo tambien destaca las posibilidades de combinar el centeno con otras especies de servicio. Ensayos con mezclas que incluyen vicia, rabanito y trebol buscaban incrementar la diversidad de funciones, como la fijacion de nitrogeno, la mejora de la estructura y la captura de agua por raices de distinto porte. Ademas, se mencionan experiencias en las que el mani probo asociaciones de cultivos de servicio para aumentar la proteccion del suelo. La combinacion de especies puede aportar beneficios complementarios -por ejemplo, la vicia como leguminosa aporta nitrogeno; el rabanito puede mejorar la porosidad- aunque cada mezcla exige evaluacion local para evitar competencia indeseada con los cultivos de interes.

Otro punto senalado fue el aporte del centeno para mitigar el estres termico en cultivos sucesores. Al aumentar la cobertura y mantener una alfombra de restos sobre la superficie, la presencia de centeno puede contribuir a moderar las fluctuaciones de temperatura en la interfase suelo-atmosfera, lo que beneficia la estabilidad de las condiciones microclimaticas en dias calidos. En un contexto en el que la degradacion avanza y los margenes productores se estrechan, estas funciones pasan a tener mayor valor estrategico.

En sintesis, la investigacion concluye que la inclusion de cultivos de servicio, y en particular del centeno, constituye una herramienta tecnologica clave para alcanzar sistemas mas sostenibles y resilientes frente a procesos erosivos en regiones semiaridas. El centeno demostro reducir de manera significativa la erosion hidrica y eolica, generar coberturas adecuadas para proteger el suelo, y aportar biomasa que ancla el rastrojo y atrapa sedimentos. Para maximizar sus beneficios se recomiendan siembras tempranas, monitoreo del contenido hidrico del primer metro de suelo y secado controlado antes de la encanazon, con la fecha optima entre septiembre y octubre. Aunque los beneficios economicos directos pueden no ser inmediatamente evidentes, la proteccion del recurso suelo y la reduccion del riesgo productivo posicionan al centeno como una inversion sostenible para sistemas agricolas semiaridos.

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